El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

El rastreo al tusi que se comienza a hacer en Medellín

Las autoridades le siguen el rastro a los daños tardíos que provocan las drogas sintéticas como el tusi, cuya fórmula suele variar con frecuencia. Ya se han lanzado alertas en salud, con lo que buscan reducir los riesgos.

Laura Orrego

31 de agosto de 2026 - 09:31 p. m.
Imagen de referencia. Secretaría de Salud de Medellín reporta 20 casos de daño vascular por consumo de tusi.
Foto: El Espectador
PUBLICIDAD

La aparición en urgencias de un paciente con una extremidad fría, morada o sin pulso poco se relaciona con el consumo de un polvo rosado una noche, una semana o hasta quince días antes de que se registraran los síntomas. Esa desconexión es hoy el mayor obstáculo para los médicos que atienden los casos de riesgo vascular por consumo de tusi en Medellín.

Gánale la carrera a la desinformación NO TE QUEDES CON LAS GANAS DE LEER ESTE ARTÍCULO

¿Ya tienes una cuenta? Inicia sesión para continuar

Lea: Hallaron muerta a Michelle Dayana Henao, la niña que desapareció en Buriticá, Antioquia

Esta droga, conocida también como cocaína rosada, tomó fuerza en Medellín entre 2006 y 2010, cuando circulaba a un alto precio en fiestas privadas y zonas de rumba de El Poblado. El compuesto original era el 2C-B, un psicodélico creado en Estados Unidos, pero la alta demanda terminó haciendo que en la ciudad se distribuyera un cóctel que lo imita con ketamina, MDMA, cafeína y colorante de pastelería. En los últimos años, en bolsitas ziploc decoradas con stickers, se ha expandido por los barrios, los colegios y las discotecas. Entre 2012 y 2015, algunas muestras analizadas por la organización Échele Cabeza todavía traían 2C-B, pero hoy su presencia es prácticamente nula y el color ha cambiado, los fabricantes ya usan anilinas verdes, azules o blancas.

En medio del rastreo de la droga sintética, en mayo de 2026 se emitió “una alerta tras identificar un aumento inusual de personas consumidoras de sustancias psicoactivas, especialmente de una conocida como tusi, que estaban presentando daños en sus vasos sanguíneos”, explicó Rita Almanza, líder de Epidemiología de la Secretaría de Salud. Esas afectaciones, dice, ponían a las víctimas en riesgo incluso de amputación y varias personas requirieron hospitalización; algunas terminaron incluso en cuidados intensivos.

“El problema es con los otros compuestos activos que le están echando al tusi en Colombia, que provocan que los vasos se cierren. No los tapa mecánicamente, sino que hace que el vaso se cierre y esto provoca que la sangre no llega a las extremidades”, añadió el cirujano vascular Andrés Cadavid.

Esa diferencia entre un vaso tapado y uno cerrado define lo que el cirujano puede hacer cuando el paciente entra al quirófano: “no es posible abrir los vasos. Normalmente, los abrimos inflando balones o poniendo stents, porque no es una obstrucción, sino que es un cierre de la arteria”, explica. El balón y el stent no sirven en estos casos y lo que queda son los medicamentos “para intentar dilatar todas esas arterias”.

Le puede interesar: Incendio forestal en Buga completa 10 días y mantiene en alerta a las autoridades

“El daño puede ser reversible o irreversible dependiendo del tiempo y la cantidad de tejido dañado por la falta de sangre”, señala Cadavid. Cuando la obstrucción ocurre en vasos grandes o se prolonga por mucho tiempo, aparecen los casos de pacientes a los que hubo que amputarles miembros.

No ad for you

La toxicóloga clínica Claudia Cortés explica que el daño empieza con una descarga adrenérgica, es decir, los componentes de la mezcla provocan una liberación rápida y masiva de adrenalina y noradrenalina, las hormonas que el cuerpo libera ante una amenaza. Esa descarga aprieta las arterias hasta estrecharlas y deja la sangre más propensa a coagularse. El resultado, precisa, son vasos contraídos en espasmo y coágulos que se forman en las extremidades: en cerca de la mitad de los casos el daño llega a los pies, y hay episodios en los que se comprometen los cuatro miembros a la vez.

Al respecto, Julián Camilo Vargas, especialista en medicina de urgencias de la Universidad de Antioquia, explica que ha atendido cuatro casos de isquemia aguda (interrupción del flujo de sangre) en miembros superiores, que alertó por redes sociales. Explica que el perfil de los pacientes está cambiando. En 2012, la Revista Colombiana de Psiquiatría situaba el consumo de estas drogas sintéticas entre los 19 y los 29 años, pero los pacientes que ha visto tienen entre 28 y 35, sin enfermedad conocida previa.

No ad for you

En busca de rutas para prevenir nuevos casos, la alcaldía ha estado haciendo el rastreo de los casos que se registran en el Sivigila, el sistema nacional de vigilancia en salud pública del Instituto Nacional de Salud, donde se reportan los casos relacionados con drogas y se registra qué sustancia estaba involucrada, por qué vía entró al cuerpo y en qué circunstancias. Es la herramienta que permite detectar aumentos inusuales de casos y hacer el seguimiento de la situación.

La Alcaldía de Medellín llegó a identificar e investigar 20 casos, así como adelantar una investigación con la Gobernación de Antioquia, la Policía Antinarcóticos, la SIJIN, la Fiscalía y Medicina Legal en la que se analizaron diez muestras: en la mezcla apareció ketamina, heroína y otros compuestos, pero ninguna fórmula era común o estable.

No ad for you

El lío está en el subregistro, pero también en la identificación de las drogas que se consumen, pues las pruebas rápidas no reconocen sustancias nuevas como el DOB ni buena parte de los adulterantes, por lo que rastrear la relación entre las afectaciones y la droga consumida exige equipos de laboratorio que rara vez están disponibles en urgencias.

“El daño no es solo vascular”, explica la toxicóloga, “la mezcla puede producir agitación, convulsiones e hipertermia; cuando combina opioides con benzodiacepinas, el paciente puede llegar a un paro cardiorrespiratorio repentino o, si trae cocaína con lidocaína, puede alterar el ritmo del corazón hasta provocar arritmias letales”.

No ad for you

Frente al brote, la Secretaría de Salud de Medellín desplegó 3.685 acciones de prevención durante junio de 2026, llegando a 55.791 personas en las 16 comunas y cinco corregimientos. También habilitó las líneas 444 4448 y 106, con orientación profesional, grupos de apoyo y remisión a servicios de salud.

Además, en la ciudad se prohíbe el consumo en colegios, parques, escenarios deportivos y eventos con menores, y 100 metros a la redonda, con multas sobre los 600.000 pesos. “Lo que buscamos es cuidar a nuestros niños, niñas y adolescentes. No buscamos criminalizar a quienes consumen”, afirmó el alcalde Federico Gutiérrez. Para los expertos es importante que se siga haciendo seguimiento para identificar las posibles consecuencias que las nuevas sustancias puedan provocar.

Por Laura Orrego

Temas recomendados:

Ver todas las noticias
Read more!
Read more!
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.