En la madrugada de este lunes 16 de marzo llegaron a Medellín 12 chivas y dos camiones, con cerca de 800 indígenas, al centro administrativo La Alpujarra, en el que se instalaron y han impedido el ingreso de funcionarios de la alcaldía de Medellín y la gobernación de Antioquia.
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Desde muy temprano los buses con la minga indígena comenzaron a llegar al centro administrativo donde han instalado carpas y cambuches, en el costado norte de la plazoleta, así como iniciaron el día con ollas comunitarias frente a la alcaldía de la ciudad.
Entre el grupo de indígenas se encuentran alrededor de 200 niños que también han participado en los bloqueos que se han instalado en diferentes puntos de ingreso vial a La Alpujarra. De igual forma, se han conocido imágenes de indígenas que han impedido el ingreso de funcionarios a las sedes administrativas.
Entre los puntos bloqueados estuvo la glorieta de La Alpujarra, sentido occidente-oriente, sobre la que estuvo un grupo de indígenas en la madrugada, por lo que las autoridades viales recomendaron a quienes transitan la zona tomar como vías alternas la Avenida 33, Colombia y Villanueva.
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A la zona también llegaron miembros de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO), quienes acompañan las manifestaciones.
¿Por qué protestan los indígenas en Medellín?
Sobre las manifestaciones de comunidades indígenas, la Organización Indígena de Antioquia (OIA) indicó que se espera la llegada de alrededor de 2.000 indígenas de las comunidades Embera Eyábida, Embera Dóbida, Embera Chamí, Guna Dule y Senú.
Las organizaciones, en el marco de la “Minga por la vida, el territorio y los derechos de los pueblos indígenas”, exigen la presencia del gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, para establecer lo que ellos determinan diálogos reales con el gobierno departamental sobre “derechos económicos, sociales, políticos, culturales y territoriales”, debido a las dificultades en la comunicación con ellos en estos dos años.
Sumado a esto, la OIA resaltó que las manifestaciones son pacíficas y “como ejercicio del derecho a la participación y movilización social”, así como pidió “al gobernador abrir un diálogo directo con las autoridades indígenas”.