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Un juez condenó a 15 años y 4 meses de prisión al sargento retirado del Ejército Nacional, Richard Antonio Pérez, tras encontrarlo responsable del delito de tortura agravada contra su hijo adoptivo, un niño de 5 años que murió en Medellín, en 2016.
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La decisión se dio luego de que la Fiscalía General de la Nación presentara pruebas durante el juicio oral que permitieron establecer un patrón de violencia sistemática contra el menor de edad.
Golpiza desvirtuó versión inicial
De acuerdo con la investigación, el 6 de febrero de ese año el hoy condenado llevó al menor de edad a un centro asistencial sin signos vitales, asegurando que había sufrido un vómito severo.
Sin embargo, el dictamen del Instituto Colombiano de Medicina Legal y Ciencias Forenses estableció que la causa de la muerte fue una golpiza recibida horas antes, la cual le provocó graves traumatismos en órganos como los intestinos, el bazo, el páncreas y los riñones.
Además, los análisis evidenciaron que el niño presentaba una fractura en el antebrazo izquierdo y no había sido tratado, además de múltiples lesiones recientes y antiguas, así como signos de desnutrición.
Aislamiento y maltrato prolongado
Las investigaciones también permitieron establecer que el menor de edad fue sometido al aislamiento y abandono. Desde octubre de 2015 permanecía encerrado en una vivienda en el centro de Medellín, sin acceso a educación ni contacto con otros niños.
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Asimismo, se comprobó que en 2013 el condenado se llevó al niño bajo engaños hasta el municipio de Granada, en Meta, donde obtuvo su custodia sin ser su padre biológico. Durante ese tiempo, la madre intentó recuperarlo sin éxito.
Otras condenas
Por estos mismos hechos, Richard Antonio ya había sido condenado en agosto de 2019 a 33 años y 4 meses de prisión por delito de homicidio agravado, al determinarse que sus acciones llevaron a la muerte del niño. Esta nueva sentencia por tortura agravada corresponde a un proceso paralelo en el que se reconoce el maltrato sistemático.