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Seis municipios de Nariño permanecen bajo alerta ante el avance de incendios forestales que llevan semanas consumiendo diferentes zonas del departamento. La situación más crítica se encuentra en Los Andes Sotomayor, donde el fuego se ha extendido por veredas y corregimientos poniendo en riesgo a los habitantes, aniamles, sembrados y quebradas.
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A esta población se suman Ancuya, Santacruz, Linares, La Llanada y Guaitarilla, donde también se encuentran activos distintos focos. En algunos casos las llamas ya completan más de una semana y media, desde el 3 de agosto de 2026. En Santacruz de Guachavés, por ejemplo, cinco corregimientos han resultado golpeados por el fuego desde que comenzó la emergencia.
Las autoridades de Los Andes Sotomayor afirmaron que el municipio ya no da abasto para responder a la emergencia. El fuego se ha desplazado hasta zonas limítrofes con Linares y La Llanada, y su avance mantiene en riesgo los nacimientos de agua, los puntos de captación que surten los acueductos veredales y los terrenos donde se produce el café y el plátano.
A tráves de sus redes sociales, los Bomberos de Pasto, informaron que durante el fin de semana del 8 y 9 de agosto se “controló 5 emergencias por incendios y quemas forestales. Las quemas de atendieron en Pinasaco, El Polvorín y Aranda y los incendios forestales registrados en Los Cristales y en el sector El Rosal Genoy”.
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La gestora social de Los Andes Sotomayor, Cathy Rodríguez, solicitó la intervención urgente de la Gobernación de Nariño, de la Dirección Departamental de Gestión del Riesgo y del Gobierno Nacional. Su petición es que envíen vehículos con tanques de agua, maquinaria pesada, herramientas técnicas y bomberos entrenados que puedan sumarse a las cuadrillas que hoy trabajan en la zona.
Rodríguez insistió, además, en que se estudie la posibilidad de desplegar aeronaves para combatir los focos ubicados en la parte alta de las montañas, puntos a los que las cuadrillas terrestres no logran llegar por las condiciones del terreno, y retrasa el control de la emergencia. Mientras llega el refuerzo solicitado, bomberos, campesinos y voluntarios continúan enfrentando el fuego con los elementos que tienen a la mano.