10 Jul 2020 - 7:00 p. m.

¿Cómo funciona el rastreo de contactos?

La trazabilidad de contactos tiene como fin aprovechar los datos para evitar la propagación de enfermedades transmisibles al identificar minuciosamente puntos de transmisión y desacelerar el contagio en las comunidades.

En los últimos días países como España e Italia, dos de los más afectados por la pandemia, han empezado a reabrir algunos de sus establecimientos comerciales y anuncian nuevas políticas para relajar los confinamientos en el mes de julio. La forma en que los países están tomando este tipo de decisiones está basada en el rastreo o trazabilidad de contactos, hecho a partir de la información del estado de salud de la población.

En Colombia aplicaciones como Coronapp, impulsada por el Ministerio TIC, y plataformas como Bogotá Cuidadora, lanzada por la Alcaldía Mayor, buscan impulsar la reactivación de manera responsable utilizando el rastreo de contactos para identificar a las personas que pueden haber estado expuestas a amenazas para la salud, ya sea a través del contacto directo con una persona con COVID-19 o con alguien que haya estado muy cerca de esa persona.

“Los sistemas que se están utilizando en todo el mundo en pro de la reactivación. Mediante este sistema los investigadores intentan identificar y notificar rápidamente a todos los contactos potenciales, romper la cadena de transmisión si es posible, proporcionar evaluaciones médicas cuando sea necesario y poner en cuarentena los contactos si son (o se vuelven) sintomáticos. Otro resultado del rastreo de contactos, es influir en las políticas de salud pública a través del estudio de las cadenas de contaminación”, explica Javier Rengifo, manager customer advisory de SAS para Colombia y Ecuador.

En la actualidad SAS ayuda a gobiernos de diferentes países, como los de Estados Unidos, Canadá y Alemania, entre otros, a enfrentar problemas sanitarios, empresariales y financieros ocasionados por la pandemia, destina recursos a temas de investigación y coordina con diferentes gobiernos soluciones encaminadas a hacer análisis de la trazabilidad de contactos para la salud pública, optimizar el uso de los recursos médicos y hacer recomendaciones de respuesta ante la crisis mediante el uso de la analítica avanzada.

Estos son las respuestas a cinco preguntas clave para entender cómo funciona el sistema de rastreo de contactos:

¿Por qué recurrir a este sistema?

El objetivo del rastreo de contactos es disminuir la propagación y la duración de una epidemia o pandemia. Con la pandemia de COVID-19, el rastreo de contactos tiene el efecto de ayudar a los gobiernos a saber cuándo es seguro comenzar a reabrir ciertas actividades económicas y sociales e identificar y alertar rápidamente a las personas sobre el inevitable resurgimiento de brotes.

¿Qué ejemplos de uso existen?

Aunque el seguimiento de contactos puede parecer un concepto relativamente nuevo para el público en general, esta práctica ha sido utilizada por los funcionarios de salud durante décadas, como un intento de evitar una variedad de enfermedades transmisibles, al identificar minuciosamente los puntos de transmisión y desacelerar la propagación de la enfermedad en las comunidades.

Para esta coyuntura actual está resultando una solución eficaz para intentar controlar nuevos brotes. El estado de Nueva York, uno de los más afectados por el número de contagios, reveló recientemente un plan de trazabilidad, el cual exige la contratación de hasta 17.000 rastreadores de contactos para ayudar en la lucha contra la pandemia de COVID-19.

Francia está contratando grandes brigadas de rastreadores de contactos. Bélgica está contratando más 2.000 “detectives de la corona” para una población de aproximadamente 11.5 millones de personas. No todos estos rastreadores de contactos están en el campo. Algunos estarán en centros de atención telefónica, otros trabajarán con datos entrantes y otros serán expertos en salud pública.

¿Qué rol juega la tecnología?

Los esfuerzos modernos de rastreo de contactos se pueden mejorar utilizando capacidades de visualización y analítica avanzada de redes de contactos, las cuales ayudan a los funcionarios de salud pública a descubrir tendencias y patrones de contactos y combinar datos de salud disponibles públicamente, ayudan a comprender enlaces faltantes o inesperados en los datos de contacto: quién debe ser examinado, dónde se está propagando el virus o qué comunidades están en mayor riesgo.

¿Qué pasa con la privacidad de los datos?

El rastreo de contactos recopila datos que a menudo pueden considerarse como datos sensibles, según las leyes de privacidad existentes en cada país, por ejemplo: el nombre, la dirección, el número de teléfono, la dirección de correo electrónico y, por supuesto, el estado de salud.

La discusión sobre los datos para hacer la trazabilidad de contactos, aun es un tema de conversación, sobre todo por las preocupaciones de invasión a la privacidad que se tienen en la actualidad. El nivel de intrusión en la privacidad de un paciente (y el de la red del paciente) varía de un país a otro.

Para tratar de mitigar este problema, los funcionarios de salud pública pueden recurrir a avances como el de la ciencia de datos, esta vez, para ayudar a proteger la privacidad. Los científicos de datos pueden usar técnicas como el enmascaramiento, la anonimización y la seguridad basada en roles para mantener un equilibrio saludable entre la privacidad y la buena salud pública.

¿Dónde se puede aprender más del rastreo de contactos?

La universidad Johns Hopkins en los Estados Unidos lanzó recientemente un curso gratuito diseñado para personas que se dediquen a, o que quieran conocer más sobre, las actividades de la trazabilidad de contactos para el COVID-19. En este curso, los estudiantes aprenderán sobre la ciencia del virus y la evidencia de cómo este se transmite de persona a persona y por qué el rastreo de contactos puede ser una intervención de salud pública muy efectiva.

“Se trata de soluciones útiles y en las que sin duda los debates de su conveniencia continuarán, lo importante es que haya un balance correcto entre el bienestar general y la privacidad individual. El gran dilema es, si no tomamos medidas contra la epidemia, el número de personas infectadas y muertes seguirá aumentando. Pero a la vez, si las medidas para detenerla son demasiado estrictas (como las cuarentenas prolongadas), entonces, estas podrían provocar un fuerte daño en la economía y en la vida de las personas a mediano y largo plazo”, preció Rengifo.

Comparte:
X