Redacción Cromos / 29 Jul 2022 - 10:18 p. m.

¿Es imposible una relación sentimental con amplia diferencia de edad?

Es una pregunta que me hacen a menudo. Para los que aún no saben, llevo 25 años casada con un hombre mucho mayor que yo. Y eso suele causar distintas reacciones.
¿Realmente la edad importa a la hora de llevar una relación amorosa? Flavia Dos Santos aclara este punto en esta columna de opinión.
Foto: Pixabay

Dichas reacciones son la curiosidad, la crítica agresiva o la búsqueda de la validación por estar en una situación similar. Siento que ya es hora de desmitificar esos números y los prejuicios de las parejas.

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Conocí a mi marido siendo estudiante, con cierta experiencia amorosa, y siempre muy decidida a lograr lo que quería. Desde el primer momento quedé flechada por ese hombre maduro y seguro, buen conversador y siempre dispuesto a ayudarme.

En momentos de estudio, él trataba de incentivarme aprendiendo juntos y me acompañaba a solucionar temas como ir al mecánico de mi carro o las pequeñas burocracias cotidianas. Me sentía muy protegida y apoyada, haciendo que me enamorara cada vez más.

Algunos amigos decían que no íbamos a durar, que el sexo luego se acabaría, que me aburriría… Esas amistades eran “futurólogas” presas a los estereotipos de las películas y los cuentos prefabricados.

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En esos 25 años crecí, o mejor, me puse mayor, y él también. Pero poco a poco fuimos fortaleciendo una relación de mutua admiración, de mutuo apoyo y amistad. Desarrollamos una complicidad que nos permitió pasar por episodios difíciles, como mi cáncer de seno, en el que no hubo un solo día en que él no estuviera a mi lado acompañándome en el tratamiento, dándome ánimo.

Nunca he creído que los seres humanos somos números y que las edades próximas determinan el éxito de una relación. Nada en la vida está garantizado, mucho menos en el amor… Lo que sí puede facilitar esto es la honestidad con que cada uno aborde el vínculo y el cuánto está dispuesto a vivir el presente sin escuchar las críticas ni ponerles atención.

De mi parte les digo que lo nuestro funcionó, y no me arrepiento. Si les sirve un consejo, hagan lo que tiene sentido para ustedes, porque al final del día lo que las personas con coraje hacen ayuda a liberar a los cortos de mente de la cárcel mental que los vive limitando.

Autora de la columna: Flavia Dos Santos.

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