Columnista invitada / 4 Jan 2022 - 10:30 p. m.

¿Y los niños? ¡Paren la violencia hacia ellos!

Colombia necesita mensajes fuertes y gritos de rechazo que nos unan, al menos, en torno al repudio.
El niño estaba al cuidado de su padrastro mientras su mamá estaba de viaje en Bogotá.
Archivo
¿Y los niños? ¡Paren la violencia hacia ellos!

Una historia tristísima: ni el ICBF, ni la tía pudieron salvar a Sofía de su propia mamá que, perdida en la noche y en los excesos, le arrebató la niña a su hermana y a la vida. Todo lo peor confluye ahí: la incapacidad de un Estado de cuidar a los niños vulnerables, la maternidad no deseada y las infancias perdidas: de la niña y de su madre-niña, preñada nadie sabe por quién, a los 19 años.

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Sofía no ha aparecido. Y al cierre de esta columna, el ministro de Defensa –que fue director del ICBF- no ha dejado claro si sabía o no que en el campamento de alias Gentil Duarte, bombardeado en el Guaviare, había menores de edad.

La nuestra es una sociedad que se olvidó de los niños. Empieza a cursar en el Congreso la cadena perpetua para violadores, que busca ser un grito de rechazo a los vejámenes que sufren. Aunque en la práctica esa pena máxima ya existe en la legislación (una condena de 60 años de cárcel es el resto de la vida en prisión), Colombia necesita mensajes fuertes y gritos de rechazo que nos unan, al menos, en torno al repudio.

Es difícil saber cuántos menores han sido víctimas de los horrores en sus propias casas durante la pandemia. El cierre de las escuelas arrojó a tantos a las garras de familiares, vecinos y amigos depredadores, y, como es una sociedad que no ha sido capaz de imponer prioridades, a esta hora miles de chiquitos siguen sin estudiar. A muchos adultos les aterra el regreso a clases por los posibles contagios de covid, pero no a las fiestas familiares.

Es tiempo de reflexión, de prioridades. Es el tiempo de los niños, de exigir la verdad en torno a Sofía, de decirle al ministro que no se defiende lo indefendible y de reclamar un mundo en el que respetemos y valoremos a los menores. Espero un día no tener que volver a decirlo: un país que no respeta a sus niños es un país sin futuro.

Autora de la columna: Vanessa de la Torre.

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