Redacción Cromos / 28 Jun 2022 - 6:23 p. m.

Contra el sexo romantizado: ¿Cuándo vamos a dejar de asociar el placer al amor?

Rompamos el cristal que protege lo que nos han inculcado. El amor amarrado al sexo es una mentira misógina que ha servido durante mucho tiempo para controlar y restringir el placer femenino.
El sexo y el amor pueden caminar juntos, pero no dependen uno del otro, es decir, ambos buscan su satisfacción de manera independiente.
Foto: Pexels

Hablar de sexualidad es hacer una asociación romántica inmediata, ya que siempre nos han inculcado que tanto el placer como la entrega son posibles si hay amor y promesas de estabilidad como pareja.

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¿El sexo con amor es una construcción cultural?

El sexo con amor es una mentira misógina que ha servido durante mucho tiempo para controlar y restringir el placer femenino, pero hoy cada vez más las mujeres, sintonizadas consigo mismas, se están cuestionando y buscando, sin culpas, ser fieles al propio deseo.

¿Por qué no debemos condicionar el placer al amor?

La sexualidad femenina es misteriosa, no es visible ni mensurable, luego no puede ser dominada. Condicionar el placer al amor es negar no solo que los hombres y las mujeres, de igual manera, somos independientemente sexuados durante toda la vida.

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Sexo y amor son pulsiones distintas, el primero es una necesidad que nace en lo orgánico, mientras que el amor es una construcción que aflora en lo psíquico. Pueden caminar juntos, pero no dependen uno del otro, es decir, ambos buscan su satisfacción de manera independiente.

¿Por qué seguimos asociando el sexo al amor?

El miedo de dejar vivir esa realidad, y más que todo esa libertad, hace que muchos sigan repitiendo el discurso machista y empobrecedor de que el sexo solo es bueno y funcional si es con amor, algo como seguir creyendo que la vida sexual de una pareja es solo para reproducción… afirmaciones que producen angustias y limitan la expresión saludable y libre de la sexualidad, además de mantener el discurso de que sexualidad es meramente genitalidad.

La importancia de ver el placer en su justa dimensión

Deseo, placer, sexo y amor son narrativas que creamos, son las fantasías que tenemos; en definitiva, son construcciones experienciales e imaginadas. Poder gratificarse, explorar el cuerpo y mantener una relación positiva con esa dimensión de nuestras vidas vale la pena, porque nos quita el miedo y nos permite la libertad con nuestros propios deseos y decisiones. Una mente saludable depende mucho de un cuerpo en sincronía con una mente libre de estereotipos.

Autora del texto: Flavia dos Santos.

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