Publicidad

Batalla

Para disfrutar desde las alturas el desfile de la Batalla de Flores, el hotel
Santa Clara reunió a huéspedes y visitantes para una tarde de trago,
música y buenos amigos. Desde ese lugar privilegiado el pequeño carnaval
cartagenero, que sorprendió por sus ingeniosas comparsas, se vio tan festivo
como hace años no sucedía.

Por El Espectador

Temas:

 

Comentarios
Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
Publicidad