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Con su confianza desgastada, debido a cinco partidos consecutivos sin triunfos, pero sobre todo con un discreto nivel de juego, Argentina recibirá esta tarde (4:10) a un Uruguay que viene en alza y que buscará meterse definitivamente entre los cuatro de arriba de la tabla.
Si en este partido el declive futbolístico de Argentina se acentúa, el técnico Alfio Basile empezaría a peligrar en su puesto, ya que no habría sido capaz de amalgamar en juego colectivo a notables astros que triunfan en Europa como Lionel Messi, Sergio Agüero y Carlos Tevez.
“A Basile hay que bancarlo (defenderlo) en la cancha; me encantaría que lográramos los resultados para que se quede” , dijo Messi, delantero del Barcelona de España. “Ahora más que nunca llegó la hora de ganar”, agregó.
Argentina ganó por última vez en la tercera fecha (3-0 a Bolivia) y después cosechó una derrota y cuatro empates que la dejaron en el tercer puesto de la eliminatoria con 14 puntos, cuatro menos que el líder Paraguay y uno más que Uruguay.
Tras un arranque titubeante, Uruguay ganó siete de los últimos nueve puntos en juego, incluyendo una impactante goleada 6-0 a Perú, en casa, y un 1-0 en Colombia.
En el otro juego de hoy, la selección de Bolivia, motivada por su empate ante Brasil, enfrentará en su casa a Perú (desde la 2:00 p.m.), en el duelo de coleros que los podría dejar de una vez por todas muy lejos de la opción matemática de clasificar al mundial. Perú nunca ha ganado en La Paz, pero tiene la firme convicción de sumar, pues, como dice el técnico José del Solar, “siempre hay una primera vez”.