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Azules de la piedra

Continúan los problemas en la selección francesa, tras la exclusión de Nicolás Anelka por insultar al técnico Doménech en el intermedio del partido contra México.

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Luis Guillermo Ordoñez / Johanesburgo
20 de junio de 2010 - 07:34 p. m.
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Este domingo en la tarde, después de haber firmado autógrafos y aceptado tomarse fotos con más de un centenar de hinchas en el Pezula Field of Dreams, los jugadores de la selección francesa se negaron a entrenar, luego de que su capitán, Patrice Evrá, tuviera una discusión, con golpes y todo, con el preparador físico Robert Duverne.

Después de una reunión, que duró 20 minutos, con el técnico Raymond Doménech, los futbolistas emitieron un comunicado en el que expresaron su molestia por la expulsión de la concentración del delantero Nicolás Anelka, quien, según fuentes periodísticas, insultó al estratega durante el entretiempo del partido que los galos perdieron 2-0 el jueves, frente a México.

Reprocharon la actitud de los directivos, quienes tomaron la decisión de excluir al artillero del Chelsea inglés sin haberlos consultado, lo que quebranta los códigos del fútbol, pues según ellos “esas diferencias se solucionan dentro del grupo”.

Quien contó lo sucedido y enfrentó a los medios de comunicación fue Jean-Louis Valentin, jefe de la delegación, quien, como consecuencia de los hechos, decidió renunciar al cargo y regresar anoche mismo a París. Minutos después, Doménech también atendió a la prensa, pero se limitó a decir que “se ha sobredimensionado todo, porque para mí no hubo problema, estamos bajo presión y cosas como ésas pasan, pero se pueden solucionar internamente”.

Horas antes, en un programa de la cadena de televisión TF1, el volante Franck Ribery les había pedido disculpas a todos los franceses por el pobre nivel del equipo. El jugador del Bayern Munich alemán admitió que estaba sufriendo mucho por esa situación, negó que haya peleado con Yoann Gourcuff y señaló que había un traidor en el grupo, que fue quien filtró a los medios el incidente entre Doménech y Anelka, quien, según los periodistas que siguen a Les Bleus, ya regresó a Europa.

No obstante, en el comunicado, los jugadores concluyen diciendo que “en lo que concierne a nosotros, no olvidamos los deberes que tenemos. Haremos todo, individual y colectivamente, para que Francia el martes en la noche recupere su honor con una presentación positiva”. Amanecerá y veremos, pues así como se negaron a entrenar, apenas a dos días del crucial partido ante Sudáfrica, se negaron a jugar ante Uruguay y México en los dos primeros compromisos.

Por Luis Guillermo Ordoñez / Johanesburgo

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