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El británico Adam Yates se dirigía a su hotel cuando la organización le llamó para anunciarle que era el nuevo líder del Tour de Francia, tras la sanción impuesta de 20 segundos al francés Julian Alaphilippe por recibir alimentación en los últimos 20 kilómetros de carrera.
”Me hubiera gustado ganarle por mis fuerzas, en carrera, no de esta manera”, dijo el ciclista del Mitchelton, que tiene una ventaja de 3 segundos sobre el esloveno Primoz Roglic y de 7 con otro esloveno, Tadej Pogacar.
Yates está acostumbrado a este tipo de incidentes. En 2016 el jurado le había designado como maillot amarillo después de que su compatriota Chris Froome cayera en el ascenso al Mont Ventoux e hiciera una parte del trayecto andando.
Durante unos minutos, el jurado barajó penalizar a Froome, lo que hubiera dado a Yates el liderato de la carrera. Pero finalmente no sancionaron al primero, lo que le situó como segundo de la general.
Yates, de 28 años, que ya fue cuarto en aquella edición del Tour, en la que acabó como mejor joven, restó importancia a este asunto, aunque afirmó que lo lucirá este jueves para evitar una multa y señaló que intentará defenderlo. En Orcières-Merlette “traté de ganar el maillot amarillo, pero la subida no era suficientemente dura para mi. Mañana será más difícil, pero no estoy aquí para ganar la general, mi objetivo es ganar más etapas y mañana lo voy a intentar de nuevo”, comentó.”No va a cambiar nada que vaya de amarillo, el planteamiento será el mismo, es una etapa llana y no habrá más historia hasta el final”, indicó.
Los dos gemelos se separarán por primera vez desde que compiten al máximo nivel y el espectador podrá diferenciarlos. Porque Adam se separa de Simon Yates, otro de los grandes pedalistas del pelotón mundial, pues fichó con el Team Ineos en reemplazo de Chris Froome.
Como anécdota, al contrario que su hermano, fue rechazado del programa olímpico de la federación británica que dirigía Dave Brailsford, actual patrón del Ineos.
“Estoy muy contento de que Adam se una finalmente al equipo. El momento está bien elegido porque entra en la mejor etapa de su carrera y nosotros iniciamos una nueva era”, señaló Dave Brailsford, cuyo equipo no contará el próximo año con su emblema, Chris Froome.
El fin del matrimonio británico del Ineos en el Tour de Francia
En 2010, el británico Dave Brailsford creó el Team Sky con el fin de convertirlo en la escuadra más importante del mundo. Desde 2012, solo ha habido un pedalista ajeno al equipo que se ha parado en lo más alto del podio en el Tour de Francia: Vincenzo Nibali (2014).
Y todos los títulos de la estructura en esta carrera, menos uno (Egan Bernal), fueron ganados por pedalistas británicos: Chris Froome (4), Geraint Thomas (1) y Bradley Wiggins (1).
La hegemonía en la última década es marcada, casi absoluta, en gran parte por su ciclista estrella: Chris Froome, quien fue confirmado como nuevo ciclista del Israel Start-Up Nation para la próxima temporada.
El bajo estado de forma que mostró junto a Thomas en la Criterium Dauphiné hizo que a Dave Brailsford no le temblara la mano para excluirlos del equipo que competirá en el Tour de Francia 2020, a pesar del palmarés de ambos. De los ocho hombres del Team Ineos para la carrera, apenas uno es británico: Luke Rowe, quien será el capitán de la escuadra. Y los líderes serán latinoamericanos: Egan Bernal y el ecuatoriano Richard Carapaz, un hecho inédito en la historia del equipo.
La debacle de Froome y el Sky: el salbutamol
Froome, tras su participación en La Vuelta a España, se irá con un historial de cuatro títulos en el Tour de Francia, dos en la Vuelta a España y un Giro de Italia. Hace un año sufrió una delicada caída que lo ha mantenido en recuperación y la fuerte aparición de Egan Bernal le quitaron el rótulo del líder absoluto en el equipo. Una carrera de una década en el Team Sky, hoy llamado Team Ineos, pero a la vez empañada por una acusación de dopaje.
Los dardos por el uso de salbutamol de Chris Froome en la Vuelta a España 2017 prendieron un incendio que aún conserva algunas llamas en la memoria colectiva de los aficionados. Por eso, el 8 de octubre de 2019, cuando el conglomerado estadounidense Comcast Corporation adquirió el 75 % de las acciones del operador satelital Sky del magnate Rupert Murdoch, por un valor de US$39 millones, una de las primeras determinaciones fue ponerle final a su presencia en el ciclismo.
Temas de reputación empresarial y de turbias relaciones públicas ante la burda mirada de la Unión Ciclística Internacional, el Parlamento británico, la mayoría de equipos del World Tour y una afición que no tolera más escándalos en este deporte.
INEOS, una multinacional química con sede principal en Londres (Inglaterra) cuyo presidente, y máximo accionista, es el multimillonario Jim Ratcliffe, tomó su lugar. La escuadra siguió siendo británica y cuenta con un presupuesto igual de abultado.
A sus 35 años, Chris Froome aún conserva la esperanza de cumplir el sueño de ganar su quinto Tour de Francia, tal cual como lo hicieron Miguel Induraín, Eddy Merckx, Jacques Anquetil y Bernard Hinault. Eso sí, lejos de un Ineos que le apuesta a la juventud y al recambio generacional de Egan Bernal, Richard Carapaz, Pavel Sivakov, Iván Sosa y Tao Geoghegan Hart, el único británico de ese bloque.
Froome y la estructura del Ineos: un romance británico de una década que llegó a su fin. Y arranca la de Adam.