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"A ninguno le alcanza para ser Valderrama"

Gabriel Ochoa dice que en el país no hay jugadores líderes y cree que no vamos a clasificar al Mundial de Sudáfrica 2010.

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Gabriel Ochoa / Especial para El Espectador
06 de octubre de 2009 - 02:36 a. m.
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Aunque los partidos primero hay que jugarlos y aún nos quedan en el camino de estas eliminatorias Chile y Paraguay, lamentablemente considero que la selección de Colombia no va a clasificar al Mundial de 2010. Esta era hacia Sudáfrica también se quedó por fuera, nuevamente fracasamos.

Y es que a lo largo de los últimos procesos se han cometido una serie de equivocaciones que hoy nos tienen a las puertas de una nueva eliminación. Lo primero que tengo que subrayar en este rosario de errores es la terquedad de los dirigentes por no darles continuidad a los procesos. Cada año sacan un técnico y todo cambio es contraproducente. Al final de las eliminatorias pasadas echaron a Reinaldo Rueda y eso me molestó; luego el turno fue para Jorge Luis Pinto, uno de los hombres más preparados en el fútbol, y eso tampoco me agradó, me pareció improcedente. Llamaron entonces a Eduardo Lara, un hombre con una experiencia de 10 años con las selecciones juveniles, que siempre ha demostrado pulcritud en su trabajo. A él lo llamaron por méritos, no por llenar un hueco, y ahora también oigo voces de gente que lo quiere sacar.

Lo digo tajantemente, Lara debe quedarse, deben darle continuidad. No fue fácil para él tomar una selección que se estaba hundiendo y enderezarla.

Otro problema grave que percibo en estas eliminatorias, y que es consecuencia de la falta de continuidad de los técnicos, es el excesivo cambio de jugadores en cada convocatoria. Eso provocó que nunca tuviéramos una selección base. Y mire que esa fue una de las virtudes de Maturana, claro, con la complacencia de contar con una de las mejores generaciones del fútbol colombiano. Pero él siempre mantuvo una base que ya sabía jugar hasta con los ojos cerrados y eso generó que el equipo tuviera solidez. Y no como ahora, que cada año nos la pasamos de tumbo en tumbo.

Hay que decirlo, pero la verdad es que tampoco tenemos grandes jugadores, no tenemos líderes que se echen el equipo al hombro, no tenemos directores de orquesta como Carlos Valderrama ni Asprillas, Rincones ni Leoneles para su acompañamiento. Y lo peor es que no veo una solución por ningún lado. Al principio pensé que sería Giovanni Hernández el sucesor de Carlos, pero se fue para Argentina, pasó de un equipo a otro y nunca llegó a su máximo, Luego vi en Macnelly Torres algunas condiciones, pero no, tampoco llegó. Definitivamente no les alcanza para ser Valderramas o Asprillas.

No tenemos líderes, no los hay. No existe un Leonel Álvarez empujando en esa mitad de cancha. Adentro también necesitamos un director técnico y hoy no existe.

El lío es que en la actualidad el jugador se va muy joven para el exterior. Los empresarios están ahí listos a la caza de talentos y se los llevan sin solidez, sin fundamentación y luego los regresan. Alguno podrá consolidarse, pero sin mucha brillantez.

Los futbolistas colombianos, principalmente, carecen de técnica para manejar el balón, no saben pegarle, no saben conducirlo. Y lo peor es que no hay nadie que se los enseñe, pero de niños, en las escuelas de formación. Y otra gran falla es su falta de actitud, no tienen temperamento, se doblegan fácilmente, su parte mental es muy débil, se desmoronan con mucha facilidad, se apagan. Es difícil hoy ver jugadores combativos, salvo un Mario Yepes o un Gerardo Bedoya.

La raíz de todo

Todos los problemas del fútbol colombiano son culpa de los dirigentes, de los miembros de la Federación Colombiana de Fútbol. Ellos llaman, no programan, y su bastión es la improvisación. Así que no auguro un buen futuro ni veo tampoco una solución.

Los técnicos que ellos eligen no son técnicos, son seleccionadores ocasionales que convocan a los que mejor estén jugando en ese momento y ya. Eso es todo, no hay trabajo, es que sencillamente no se puede hacer, porque cada jugador llega con el sello de su equipo y a lo sumo se podrán hacer un par de charlas técnicas, unos bañitos en el sauna y ya. Eso no es trabajo. Maturana, repito, no tenía que preocuparse, porque sabía que iba con Higuita, Escobar, Leonel, Valderrama, Rincón, Redín, Asprilla, El Tren... y listo, ahí tenía su base. Ahora no hay nada, ahora cada convocatoria es una sorpresa, porque no planificamos, los dirigentes nunca viajan a Europa, por ejemplo, para ir y mirar cómo se trabaja en el Barcelona o en el Bayern. Al fútbol hay que invertirle plata, pero no todo para la selección de mayores, al fútbol hay que invertirle desde la base, desde las escuelas de formación, a los niños.

Pero hay que decirlo, no se puede hacer nada. Yo lo intenté, cuando Álvaro Fina era el presidente. Me pidió un proyecto para organizar y planificar los procesos de la Federación, y qué pasó, nada. El proyecto terminó, yo creo, en la caneca de la basura, porque tal vez a los dirigentes no les gusta hacer las cosas bien. Es que así como los técnicos y los jugadores deben prepararse, los dirigentes también tienen que capacitarse e ir al ritmo de la evolución del deporte mundial. Es inadmisible pensar que luego de esa generación exitosa de jugadores que tuvimos con Maturana y Hernán Darío Gómez no hayamos aprovechado el talento de ninguno de ellos y lo hayamos mandado a estudiar a Europa. De los 20 brillantes que tuvimos, escojamos a dos, volvámoslos técnicos, no seleccionadores. Pero no, aquí nada es posible.

Dios quiera que algo suceda y todo esto cambie, porque en cartas blancas no veo por dónde.

Este martes entrena la selección a pleno

Mientras en el Atanasio Girardot la selección Colombia cumplía el lunes en la tarde su primer entrenamiento, al hotel de concentración en Medellín se reportaban los últimos jugadores para completar el grupo de 23 que en la mañana de hoy entrenará de nuevo en dicho escenario.

De acuerdo con el itinerario entregado por el gerente de la tricolor, Alonso Amorocho, los dos futbolistas que debían completar la delegación después de las seis de la tarde eran los del Porto, Fredy Guarín y Radamel Falcao García.

Los últimos en sumarse serían titulares para enfrentar a Chile el próximo sábado, según el bosquejo que viene contemplando Eduardo Lara, quien confirmaría el equipo después del entrenamiento del jueves.

Por Gabriel Ochoa / Especial para El Espectador

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