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Los seis equipos del Apertura que siguen rezando

Un ‘hexagonal’ se ha formado por los dos cupos restantes a la semifinal de la Mustang I. Envigado, Millonarios, Cúcuta, Quindío, Nacional y Bucaramanga, mantienen opciones.

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Redacción Deportiva
11 de mayo de 2008 - 07:31 p. m.
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El mundo católico conmemoró el pentecostés y el próximo fin de semana el fútbol profesional colombiano vivirá su propio ‘hexacostés’, cuando en la jornada que cierre la fase regular del Apertura, seis equipos luchen por el par de casillas disponibles para la semifinal del torneo.

Los resultados del sábado anterior le pusieron fin a la incertidumbre de varios, al aumentar el número de clasificados a la penúltima instancia de la Copa Mustang I, ya que a Equidad y Santa Fe, que desde dos fechas atrás habían confirmado el tiquete, se sumaron Chicó, Medellín, América y Cali.

Dos de ellos, como el equipo boyacense y el rojo caleño, ratificaron su presencia con victorias frente a Nacional y Pasto, respectivamente, mientras a los azucareros les bastó un empate con Quindío en Armenia y el ‘Poderoso’, incluso completando la tercera derrota en sus cuatro salidas más recientes, con el juego de resultados ya está asegurado.

Al Medellín le alcanzó con los ahorros iniciales, pero en dos semanas, cuando los ocho arranquen de cero, será a otro precio y así lo entiende su técnico Juan José Peláez, quien aparte de aceptar que “hay muchos aspectos por mejorar”, sabe que “al tener la clasificación asegurada, librarnos de esa presión nos permitirá trabajar con menos carga emocional encima y llegar lo mejor posible”.

Esa no es la misma suerte ni condición de Envigado, Millonarios, Cúcuta, Quindío, Nacional y Bucaramanga, los únicos sobrevivientes, que en apenas 90 minutos aspirarán a los dos cupos restantes (ver recuadro) y tendrán en vilo y rezando a sus aficiones durante la presente semana.

Si bien los dos primeros tienen cierta ventaja por estar transitoriamente en el selecto grupo de los ocho, en realidad no es tal, porque casualmente ambos se enfrentarán en la jornada definitiva en el Parque Estadio Sur, aunque el empate será negocio suficiente que garantice la clasificación al local.

“Dimos mucha ventaja en la jornada anterior cuando perdimos en casa con Equidad; por eso necesitábamos recuperar esos puntos en Ibagué y por fortuna lo conseguimos frente a un rival que sin tener nada que perder, nos complicó bastante y al final nos obligó a replegarnos un poco”. Palabras de Giovanni Moreno, quien volvió al gol con los naranjas en el Murillo Toro y en quien recaen en gran parte las ilusiones naranjas de volver a una instancia semifinal.

Pero si la esperanza se vuelve a sentir en el Aburrá sur, ni hablar de la resurrección azul que empezó a plasmarse en el Palogrande de Manizales y terminó por hacerse real en El Campín, así fuera con el apretado 1-0 sobre el Bucaramanga.

Sin convencer aún con su fútbol, las dos victorias al hilo de Millonarios lo devolvieron al grupo de los ocho y eso para el técnico Bónner Mosquera es razón suficiente para sentir “cierta satisfacción, porque se supo reaccionar a tiempo y creo que ahora el factor motivacional es muy importante para afrontar el partido más importante del semestre”.

¿La revancha del Cúcuta?

También será para el Cúcuta una final en Manizales, ya que de triunfar en la capital caldense, llegaría a 25 puntos y con su


diferencia a favor no tendría que esperar resultado alguno para acceder por quinta ocasión consecutiva a los cuadrangulares.

Desde que los rojinegros ascendieron a la división de honor, siempre han estado en semifinales y de nuevo la opción está ahí. Dos días después de haberse despedido de la Copa Santander Libertadores, la revancha puede llegar a nivel local.

Pedro Sarmiento no es que guste mucho de esa palabra, pero igual resalta la respuesta del plantel en un momento definitivo: “No era fácil levantar al grupo anímicamente tras la derrota con Santos, pero este plantel me demostró contra Santa Fe que tiene una autoestima muy alta y sobre todo ganas de ser más fuerte ante la adversidad y ahora nos toca ir por el todo o nada a Manizales”.

 Cerca de ahí, Quindío, el único que no sabe lo que es disputar un cuadrangular, de nuevo se encuentra penando. Cedió algunos puntos en instantes finales de partidos —contra Nacional y América, por ejemplo— y además no pudo ganar en casa el sábado. Ahora en Pasto, su goleador Iván Velásquez espera “marcar los suficientes para hacer historia”.

Y aunque sumar los tres puntos es obviamente el camino más recomendable para asegurarse, no les será suficiente a algunos aspirantes, como los Atléticos, Nacional y Bucaramanga, los cuales al tener una diferencia negativa de goles están obligados a triunfar por grandes diferencias para mantener opciones.

El bicampeón colombiano que fue venerado en 2007 parece estar sentenciado por una maldición en la presente temporada, en la cual los resultados no aparecieron en la Libertadores ni mucho menos en el Apertura, lo cual deja en entredicho la continuidad de Quintabani en el banquillo nacionalista.

Como capitán y referente del equipo verde, Sergio Galván Rey no sólo asume la responsabilidad del presente, sino que le brinda toda la confianza al entrenador. Y la mejor forma de demostrarla es avanzando a la siguiente fase del Apertura. Difícil misión sin duda, que tomó más visos de imposibilidad por no “ganarle a Chicó; era nuestra obligación para acercarnos más a la clasificación, pero infortunadamente tuvimos un mal partido, nos dejamos contagiar de la ansiedad de la tribuna y lo pagamos caro con una derrota inesperada. Al menos otros resultados nos mantienen con opción y vamos a jugárnosla toda en Neiva, ojalá nos alcance”.

Pero si lo de Nacional parece milagro, Bucaramanga necesita que éste se multiplique en goles, porque al tener -7 en la diferencia, debe conseguir un resultado abultado a favor frente al Pereira en el Alfonso López.

 Víctor Luna, entrenador búcaro, es el primero en reconocer la dificultad, pero al mismo tiempo en transmitirles fe a sus dirigidos: “No estamos muertos y debemos dejar hasta el último aliento para que se nos dé la clasificación. Al menos que nos quede la conciencia tranquila de que lo dimos todo en busca del objetivo”.

Con resignación o no, más ilusión en otros y obligaciones bien distintas para algunos por nómina y presupuestos, les llegó la hora a los últimos seis equipos que no escaparon a la irregularidad del torneo y, precisamente gracias a ella, están aún con vida.

Por Redacción Deportiva

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