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El autor de esta frase cargada de pesimismo es Eduardo Goncalves de Andrade, conocido como Tostao, una de las máximas glorias en la historia del balompié brasileño, integrante del inolvidable equipo que se consagró campeón mundial en México 1970, junto a Pelé, Rivelino, Gerson y Jairzinho, entre otros.
Dueño de una zurda prodigiosa, Tostao, quien jugó como volante de creación, fue considerado como un estilista del balón por su habilidad e imaginación para encontrar huecos en las defensas rivales.
Hoy, a los 61 años de edad, dedica su tiempo a ver fútbol y escribir una columna de opinión en el principal periódico de su país, Folha de Sao Paulo, que frecuentemente levanta polémica por sus incisivos y crudos análisis. Por eso, cuando recibió el llamado de El Espectador, Tostao no puso reparos para desmenuzar sin contemplaciones el mal momento que, según él, vive Brasil, horas antes de enfrentar este miércoles (8:00 p.m.) a Colombia, por la décima jornada de las Eliminatorias Suramericanas al Mundial de Sudáfrica 2010.
"La selección no va bien. Consigue buenos resultados, como las goleadas a domicilio contra Chile y Venezuela, va a clasificarse para la copa del mundo sin problemas, pero como equipo, Brasil no está organizado. Después de dos años de trabajo, Dunga no ha conseguido formar un conjunto confiable", asegura.
¿Quién tiene la culpa de eso: Dunga o los jugadores?
Dunga no tiene la preparación para ser el entrenador de Brasil. Debería primero desarrollar una carrera como técnico en un club y adquirir experiencia en este trabajo. Ahora mismo lo noto un poco perdido, convoca a muchos futbolistas que no tienen el nivel para jugar en la selección, después los cambia y crea más confusión, ya que no consigue formar un bloque sólido. Claro que los jugadores también tienen parte de la responsabilidad de esto.
¿Por qué?
Siempre se habla de que individualmente Brasil es mucho mejor que el resto de equipos, pero eso hoy no es verdad, ya que existen muchas otras selecciones, como Argentina y algunas de Europa, que tienen mejores planteles. En estos momentos sinceramente creo que Brasil tiene un nivel normal de jugadores y ya no se destaca por su fútbol diferente, sino que es igual a los otros. Ronaldinho cayó mucho, Robinho tiene chispazos espectaculares pero no consigue mantener una regularidad. Kaká, es el único gran jugador, a pesar de que nosotros no gustamos mucho de él, ya que parece más un jugador de tipo europeo por su fuerza física y velocidad. Y con sólo una figura es difícil conformar un gran equipo.
¿Tiene alguna explicación para el bajón futbolístico que muestra Ronaldinho?
No. Desde la copa del mundo Ronaldinho juega como un veterano que afronta el final de su carrera. Sólo ensaya algunos toques bonitos, pero sin moverse del sector izquierdo. Nadie entiende por qué le esta ocurriendo esta decadencia tan rápido, cuando apenas tiene 28 años. En verdad no creo que en el Milan vuelva a ser el jugador magistral que brillaba en sus primeras temporadas con el Barcelona o cuando se ponía la camiseta de la selección.
En los últimos partidos, Brasil ha jugado mejor de visitante que de local. ¿Influyen en los jugadores la presión y el inconformismo por parte del público?
Eso no es verdad. Brasil juega tan mal de local como fuera de casa. Antes la selección tenía cuatro partidos buenos y uno malo. Hoy la proporción ha cambiado dramáticamente: de diez partidos, nueve son regulares o malos y solamente uno aceptable. Recuerdo ahora mismo la pésima presentación ante Bolivia, fue un 0-0 en el que Brasil parecía un equipo de quinta categoría y siento vergüenza por eso. Ese no es el fútbol que los brasileños queremos ver, no es el que estamos acostumbrados a disfrutar, no es el que sentimos.
La goleada ante Venezuela parece haberle dado oxígeno a Dunga para continuar en el cargo.
Mire, yo tengo la certeza de que si Brasil no rinde satisfactoriamente ante Colombia, no importa que gane, pero si lo hace jugando mal, será difícil que Dunga vaya a continuar en su cargo. Luiz Felipe Scolari es el entrenador que la gente en Brasil quiere para su selección, pero no creo que vaya a dejar el Chelsea, en donde gana mucho más dinero.
Después de tres derrotas consecutivas en esta eliminatoria, dos de ellas en su casa, ¿cuál será el planteo táctico de Colombia?
Imagino que vendrá a defenderse, con mucha marcación sobre los laterales para evitar el desequilibrio y apostará al contraataque. Normalmente todas las selecciones que llegan a Brasil hacen lo mismo y no creo que con Colombia sea diferente, porque además se expone a irse goleada.
¿Qué concepto tiene del equipo que ahora dirige Eduardo Lara?
Tiene altos y bajos. No hay duda de que posee algunos buenos jugadores de talla internacional, pero hasta ahora no he visto a Colombia como una formación fuerte en esta eliminatoria. Tengo la impresión de que después de disfrutar una gran generación de estrellas, como Carlos Valderrama, Freddy Rincón, Faustino Asprilla y Leonel Álvarez, que defendían un estilo similar al nuestro, no han encontrado renovación. Actualmente da la impresión de que Colombia no sabe a qué jugar, es como que perdió la brújula. He visto selecciones colombianas jugando a la defensiva, sólo marcando, marcando y marcando, pero también otras que solamente atacaban y atacaban. Hasta el día de hoy no ha conseguido formar una identidad propia de juego. Lo primero que tienen que decidir es cómo quieren jugar, con qué estilo, qué camino escogerán para tener éxito y lograr sus objetivos, porque hoy no lo saben.
¿Piensa que Colombia todavía tiene posibilidades de llegar al mundial?
Será muy difícil. Ya hay tres plazas seguras, que son para Paraguay, Brasil y Argentina. La cuarta tiene muchos candidatos, pero a mí me gustan especialmente Uruguay y Chile. Uruguay es mi favorito porque cuenta con una buena generación de jugadores jóvenes que van a mejorar en la segunda ronda de la eliminatoria.
Una voz autorizada
Eduardo Gonçalves de Andrade nació el 25 de enero de 1947 en Belo Horizonte, Brasil.
Conocido como ‘Tostao', inició su carrera profesional en el América de Río y luego estuvo 10 años en el Cruzeiro.
En su última temporada como futbolista defendió los colores del Vasco da Gama.
Era un volante creativo de gran habilidad y extraordinario despliegue físico.
Se retiró cuando apenas tenía 26 años, pero formó parte del inolvidable Brasil campeón mundial en 1970.