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El polémico gol de Liverpool con el que salvó una nueva debacle en la Premier: ¿era offside?

En un partido en el que pasó de todo, incluido un golazo de Fulham, un tanto de Wirtz despertó la polémica en la Liga de Inglaterra.

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Fernando Camilo Garzón
04 de enero de 2026 - 05:26 p. m.
Con este gol que convalidó la tecnología, Wirtz empató un partido que Liverpool terminó ganando en el último minuto.
Con este gol que convalidó la tecnología, Wirtz empató un partido que Liverpool terminó ganando en el último minuto.
Foto: Vía X
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El empate 2-2 entre Liverpool y Fulham dejó sensaciones encontradas. Por un lado, el equipo red salvó una derrota que lo habría empujado a una nueva crisis; por el otro, el punto le sigue alejando de la pelea por la punta, en una Premier League que no espera a nadie y castiga cada tropiezo.

En Craven Cottage, Liverpool volvió a mostrar las mismas dificultades que han marcado su temporada: dominio territorial sin claridad sostenida, circulación previsible y problemas para cerrar los partidos.

Fulham, ordenado y punzante, entendió mejor los momentos y supo incomodar con transiciones rápidas y remates desde media distancia.

Así fueron los tantos, con golazos y polémicas: el resumen

El primer golpe lo dio el local con el tanto de Harry Wilson, validado tras revisión del VAR. La jugada, ajustada, ya anticipaba una noche en la que la tecnología sería protagonista. Liverpool intentó reaccionar, pero se fue al descanso en desventaja y con más frustración que fútbol, pese a acumular aproximaciones y un cabezazo de Alexis Mac Allister al larguero.

La polémica llegó en el arranque del segundo tiempo con el gol de Florian Wirtz. La acción fue revisada durante largos segundos por un fuera de lugar milimétrico, determinado por la tecnología semiautomática.

Finalmente, el tanto fue convalidado, aunque la sensación de injusticia persistió en parte del estadio y reavivó el debate sobre los límites del VAR.

Ese empate parecía darle aire a Liverpool, que adelantó líneas y encontró mayor continuidad ofensiva.

Fulham resistió como pudo y respondió con un remate al larguero de Harry Wilson, en un ida y vuelta que abrió el partido y lo volvió impredecible en el tramo final.

Cuando el reloj ya marcaba el tiempo añadido, apareció Cody Gakpo para firmar una remontada agónica.

El neerlandés, insistente durante todo el partido, empujó el balón tras una acción en el área y desató una celebración desbordada, que incluso le costó una tarjeta amarilla por excederse en el festejo.

Parecía el gol del alivio, el que maquillaba una noche irregular y evitaba un golpe mayor. Sin embargo, Fulham aún tenía una respuesta guardada. En el 90+7, Harrison Reed sacó un derechazo impresionante desde fuera del área, directo al ángulo, imposible para el arquero y demoledor para las aspiraciones de Liverpool.

Liverpool, lejos de la punta en la tabla

Ese tanto final selló un empate que se sintió más como derrota para los visitantes. Pasar del posible triunfo sobre la bocina a conceder un gol así, en el último suspiro, dejó expuestas las fragilidades emocionales y defensivas de un equipo que no logra sostener ventajas.

En la tabla, el daño es silencioso pero constante. Liverpool suma, pero no alcanza; evita el desastre inmediato, pero se descuelga un poco más de la cima, que domina cómodo Arsenal. En una liga tan exigente, estos empates dramáticos pesan casi tanto como una caída.

El partido ante Fulham fue un resumen perfecto del momento red: capacidad para reaccionar, talento individual para resolver, pero también desorden, polémicas y finales adversos. Salvó una derrota que habría encendido todas las alarmas, sí, pero el empate confirma que el margen de error se reduce y que la pelea por el título empieza a quedar peligrosamente lejos.

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