Fernando Hierro y su misión con España

El exjugador de la selección llegó para reemplazar a Julen Lopetegui con un objetivo claro: mantener la unidad en un camerino lleno de estrellas.

Sigue a El Espectador en Discover: los temas que te gustan, directo y al instante.
Camilo Amaya - Enviado especial Rusia
25 de junio de 2018 - 02:00 a. m.
Fernando Hierro tiene poca experiencia como entrenador, pero gran ascendencia entre los jugadores de la selección de España que lo ven como referente.  / EFE
Fernando Hierro tiene poca experiencia como entrenador, pero gran ascendencia entre los jugadores de la selección de España que lo ven como referente. / EFE
Foto: EFE - CARMELO RUBIO
Resume e infórmame rápido

Escucha este artículo

Audio generado con IA de Google

0:00

/

0:00

Cuando Fernando Hierro se enteró de que la dirigencia del Real Madrid no iba a renovarle el contrato a Vicente del Bosque, el defensor fue hasta la oficina de Florentino Pérez, el temible hombre del poder en la casa blanca, y lo encaró, lo señaló con el dedo y le exigió que pensara en los intereses del vestuario, en los de la afición y en los del equipo. “Me sentí intimidado, porque cuando te mira fijo te amilana”, diría después Pérez. El temperamento de Hierro siempre traspasó la cancha, pues más allá de frenar rivales entendió que su misión, como referente y capitán, era ser la voz más arriba. Su capacidad para hablar y expresar las ideas de una manera clara y efectiva lo ubicaron, tras su retiro, en la parte directiva de la Real Federación Española de Fútbol con el cargo de director deportivo, con la función de velar y buscar mejoras para sus colegas.  (Vea nuestro especial sobre el Mundial de Rusia 2018)

Y aunque su experiencia como entrenador no es mucha, de hecho, es muy poca (fue el DT del Oviedo de segunda división en la temporada 2016-2017), Hierro fue la primera opción, o la única, tras el escándalo y la salida de Julen Lopetegui, por su cercanía con los jugadores y porque muchos lo ven y lo tratan con respeto. Es el caso de Sergio Ramos, capitán hoy de la roja de Europa, hombre hecho a la imagen y semejanza de Hierro, y quien le dio la bienvenida en la primera práctica en Rusia, con todo el grupo escuchándolo como si fuera un sermón.

Hierro llegó al Mundial con cuatro trajes ministeriales y de un momento a otro tuvo que reemplazarlos por la pantaloneta, la camiseta, los tenis y una tabla con la que anda en las prácticas de un lado a otro tomando apuntes y explicando movimientos a futbolistas que lo consideran uno de los suyos y, por ende, lo estiman. “No podía decir que no porque no me lo perdonaría. Las circunstancias hacen de esto un reto lindo y apasionante”, fueron sus primeras palabras en la rueda de prensa que lo inauguraron como seleccionador. La forma insólita en la que llegó al cargo se ve mermada con su simple apellido y con lo que significa para los españoles.  (Lea: Reinaldo Rueda: “Las distancias se han acortado”)

Pero la relación buena no es sólo con los jugadores del club merengue; con los de Barcelona también. Eso quedó evidenciado en la última práctica de España, en la que el DT y Gerard Piqué compartieron durante un buen rato, cruzando palabras y hasta indicaciones. Hierro no es sólo el Madrid. Hierro es todo un país y así lo percibe su gente, sus periodistas y sus representantes en esta Copa del Mundo. “Es el pasado y el presente, y eso es muy valioso. Por lo menos se ha notado que están con el mismo objetivo y eso es vital si se quiere pelear el título”, apunta José Sámano, periodista español que va detrás de su equipo por el país euroasiático.

Fernando está cumpliendo uno de sus sueños: dirigir a España en el evento más importante de todos. La manera en la que llegó a hacerlo ya no está en discusión, sí la forma en la que su conjunto se desempeña en la cancha, aunque por ahora va por buen camino, pues los ibéricos han mantenido su estilo y han ratificado el favoritismo que les dieron antes de jugar su primer partido, cuando Lopetegui aún estaba al mando. (Lea: La época dorada de la selección de España comenzó en 2008)

Por Camilo Amaya - Enviado especial Rusia

Temas recomendados:

 

Sin comentarios aún. Suscríbete e inicia la conversación
El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.