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Apenas superó la enfermedad comenzó a prepararse para regresar a las canchas, pero advirtió que pronto se retiraría. Convaleciente aún, participó en el Mundial de Clubes del año pasado y encaró su última temporada como futbolista.
Sin embargo, su cuerpo respondió mejor de lo esperado y volvió a ser el mismo arquero que lideró al Pachuca mexicano a la conquista de nueve títulos desde su llegada, en 2000.
Por eso, después de jugar su segundo Mundial de Clubes, en el que su equipo terminó en la cuarta posición, el golero colombiano ha cambiado de decisión.
“La experiencia de estar en una competición tan importante es algo inolvidable. Lógicamente la idea era ganar, llegar lejos, pero quedé conforme con lo que hicimos”, dijo el vallecaucano, de 36 años, quien ahora se plantea nuevas metas.
“Ahora mismo me siento muy bien física y anímicamente. Hasta tengo la ilusión de ir al Mundial de Suráfrica, porque quiero jugarlo. Estuve en Francia 1998, pero no actué y seguro que la sensación es diferente”, explica el ex cuidapalos del Deportivo Cali y Atlético Nacional, quien ha jugado 50 partidos con la selección de mayores de Colombia, el último en la Copa América de Venezuela, en 2007.
Con respecto a la actuación del Pachuca en el Mundial de Clubes que terminó el domingo, Calero señala: “no fuimos constantes, siempre nos tocó remar contra la corriente porque arrancamos los partidos en desventaja, cometimos errores y los pagamos caro. Pero lo bueno fue que dimos una buena impresión, por momentos jugamos muy bien y al final lo que hicimos no nos alcanzó. Ahora hay que descansar para retomar energías para el torneo Interliga, clasificatorio a la Copa Libertadores, y el local”.
Ya con la seguridad de que habrá show para rato, Miguel explica que su deseo es continuar en Pachuca y devolverle a ese club todo lo que le ha dado. “Yo realmente no pienso en irme a jugar a otro lado. Acá en México estoy muy cómodo, al igual que mi familia, aunque no puedo negar que extraño mi tierra y mi gente”, dice antes de admitir que ya no está para iniciar nuevas aventuras.
“Más bien quiero aprovechar las fiestas de fin de año para descansar, tomar otro aire, volver con ideas nuevas y frescas y ver qué pasa. Uno nunca sabe qué pueda pasar y todavía tengo un tiempo de contrato que cubre al menos el próximo torneo, así que voy a intentar jugarlo bien y rendirle a la gente de Pachuca. Me siento al ciento por ciento y estoy disfrutando mucho lo que hago”.
A propósito de la selección de Colombia y su opción de clasificarse al Mundial de 2010, Calero dijo que “seguramente mejorará cuando el profesor Lara logre integrar bien el grupo que quiere. Yo confío en que vamos a ir a Suráfrica y espero formar parte de ese grupo”.