Así le cambió la vida al periodista que sobrevivió al accidente de Chapecoense

A Rafael Henzel le piden autógrafos y las personas lo miran “como si estuviesen presenciando un milagro”.

Rafael Henzel, periodista brasilero que sobrevivió a la tragedia aérea del equipo Chapecoense. / Archivo

El periodista brasilero Rafael Henzel es uno de los sobrevivientes a la tragedia que sufrió el club Chapecoense el pasado 28 de noviembre, cuando el avión que transportaba al plantel se estrelló en una montaña de Antioquia. (Lea también: Inescrupulosos se están haciendo pasar por abogados del club: Chapecoense)

En la presentación oficial del equipo para afrontar la temporada 2017, Henzel dialogó con La Nación sobre la transformación que ha sufrido su vida luego del accidente que provocó la muerte de 71 personas. (Caio Júnior: entre la felicidad y la eternidad)

Nunca pensé que mi vida podía transformarse en esto. El periodista, en general, no es noticia. Menos aún está acostumbrado a firmar autógrafos. Pero yo resolví dar entrevistas, en principio, para tranquilizar a las familias de las víctimas, porque se dijeron y se dicen muchas cosas sobre el accidente”, reveló el comunicador. (De no ser por mi pasaporte habría estado en el vuelo: hijo del técnico de Chapecoense)

Al periodista la única secuela que le dejó el siniestro fue una fractura en el empeine del pie derecho. “Esta tarde me sacan la férula, así voy a poder dormir mejor y, quien sabe, jugar al fútbol. Por suerte, nunca fui de correr mucho”, expresó. (También le puede interesar: Los voluntarios de la tragedia de Chapecoense: una historia de amor y solidaridad)

Él no recuerda el accidente: “No me acuerdo de casi nada. Lo único que les digo a los familiares de las víctimas que me preguntan es que sus seres queridos no deben haber sufrido; al menos, eso es lo que imagino, ya que se apagaron las luces y dos o tres minutos después, ya nos habíamos estrellado. Algunos despertamos, otros lamentablemente, no”. (Yanky Mike: el último contacto con avión del Chapecoense)

Vive sorprendido porque las personas lo “miran como si estuviesen presenciando un milagro, lloran y me abrazan. Podría mostrarme incómodo con eso, pero no, porque eso es parte de mi vida ahora. Dios me otorgó una segunda chance y no puedo quedarme en un rincón llorando, ya que hay muchas familias de las víctimas que desearían que sus seres queridos estén como yo estoy ahora, vivos”.

El futbolista Helio Neto, otro de los que se salvó de la tragedia, también estuvo en la presentación y charló con Henzel, quien dijo: “Le deseé toda la suerte del mundo. Yo fui el penúltimo rescatado y Neto fue el último. Me alegré porque él ya está haciendo fisioterapia, y le aseguré que voy a relatar un partido en el cual él y Alan Ruschel estén en la cancha. No me importa si para eso hay que esperar seis meses o seis años. Confío en que ellos se van a recuperar y volverán firmes y fuertes, como emblemas de Chapecoense”.

“Lo que hicieron los colombianos por nosotros fue fantástico. Además de llenar un estadio para homenajearnos, se prestaron a colaborar en todo momento, tanto en la parte médica como en las investigaciones. Hasta hoy recibo mensajes de personas de allá. Los llevaré en mi corazón por siempre”, sostiene Rafael Henzel, el hombre que en su muñeca conserva una manilla con la bandera de Colombia.