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El pasado 16 de marzo, cuando asumió por quinta vez como técnico del Júnior, Julio Avelino Comesaña encontró un equipo
más que enfermo. “Estaba vencido. No tenía alma, ni cuerpo”, dice el uruguayo que tuvo que darle dosis extras de confianza y orden. Hoy, seis meses después, el ‘Tiburón’ está rozagante y cada vez más fuerte en el segundo lugar de la tabla, con un rendimiento del 66 por ciento y lo más alentador para sus hinchas, lejos de la zona directa de descenso y fuera de la promoción.
¿Qué cambios hizo para darle otra cara a este equipo?
Creo que son varias cosas las que pudieron incidir. Primero, la conducción que le dimos al plantel en el tema de la disciplina. Ellos esperaban un garrotazo, que llegáramos imponiendo mano dura, pero eso nos permitió acercarnos a todos. Luego, mejoramos físicamente la fuerza y la velocidad y tercero, encontré un equipo que ganó seguridad y confianza. Más allá de jugar un fútbol mezquino, con cinco defensas, encontramos una fórmula para mantener el cero.
Pero hoy el Júnior también hace goles...
La llegada de (Luis) Yánez, ha sido importante, Acuña elevó su nivel y llegó Teófilo ( Gutiérrez) haciendo goles. Armamos otra figura, distribuimos mejor a los hombres y logramos que Giovanni (Hernández) jugara en el centro, donde se siente mejor. Ahora el equipo mantiene el cero y deja una semblanza de un fútbol agradable.
¿El clima es la clave para ser tan fuerte en casa?
Mucha gente dice que en la altura uno tiene la ventaja, pero si no juega bien, no gana. Lo mismo pasa con el calor. Si fuera por eso, los equipos de la altura ganarían fácil los torneos, porque vienen al calor una vez en el torneo, pero no alcanza con el factor climático. Júnior ha sabido ganar los partidos.
¿Cómo utiliza a Giovanni para que rinda, lo que no hace en la selección?
Primero hay que dejar claro que la selección no es un equipo y que tiene dificultades para entrenar. Todo pasa por el diseño del equipo. Todo jugador tiene sus características, pero si uno no lo rodea con jugadores de características complementarias, no camina. Los jugadores crecen todos, en la medida que encuentren sociedades. Lo mismo ocurre con Yánez y Acuña, ellos rinden porque encuentran en el fútbol de Giovanni un complemento.
¿Está más tranquilo al alejarse de la zona del descenso directo y dejar la de promoción ?
Sólo los resultados nos dirán cuánto nos falta, pero viene una segunda vuelta muy complicada. No debemos aflojar en nada, hay que hacer un porcentaje alto de puntos, porque hasta ahora no tenemos ganado. Estamos contentos porque nos encontramos mejor que hace unos meses en ese aspecto, hemos alcanzado a otros equipos que teníamos lejos como el Bucaramanga, con el que estamos igualados, o Equidad que está a cuatro puntos, incluso Huila ya se asoma por ahí. Pero repito, todo eso es provisional.
¿Cómo se mantiene este nivel todo el torneo?
Es la tarea más difícil y allí el preparador físico juega una tarea muy importante. En la teoría, a las ocho semanas comienza el descenso del rendimiento de los jugadores. Ahora nos toca hacer seguimientos y trabajos complementarios. Vienen las lesiones, la fatiga y mucho más cuando jugamos en dos tablas.