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William Ospina lo dijo el domingo en El Espectador: “sentimos que hay algo que aprender de estas alarmas y peligros. Si todo lo más firme se conmociona, nos enseñan que todo puede cambiar, y no necesariamente para mal. Que si la tormenta lo estremece todo, nosotros también podemos ser la tormenta. Y que en el corazón de las tormentas también puede haber, como decía Chesterton, no una furia, sino un sentimiento y una idea”.
Y en el ámbito deportivo esta reflexión aplica. Varios torneos están suspendidos y algunos ya piensan en qué alternativas tomar para definir a los campeones en esta coyuntura que obliga al mundo a repensar esos sistemas que están establecidos y que parecía que nunca iban a cambiar.
Hasta el sábado se disputó la París-Niza, en la que Nairo Quintana ganó la última etapa y Sergio Higuita se subió al tercer lugar del podio. La carrera se acortó para proteger la salud de los ciclistas y demás personas que hacen parte de la caravana.
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En fútbol se jugaron partidos, algunos sin público, en Turquía, Rusia, México, Brasil y Argentina. La mayoría de los torneos se suspendieron a petición de clubes y jugadores.
Lo cierto es que cada vez se paraliza más el mundo del deporte y dadas las circunstancias, varios campeonatos ya están pensando en tomar decisiones no convencionales para definir a los ganadores de los torneos en disputa y replantear el modelo de otros.
En el ciclismo, por ejemplo, el Giro de Italia, que iba a empezar el 9 de mayo en Budapest, Hungría, ya tuvo que cancelar sus primeras tres etapas en este país. Como está latente la posibilidad de una suspensión o cancelación de las tres grandes, además de Tour y Vuelta, el ciclista español Iván García Cortina, del Bahrein McLaren, propuso que se realizara una “supervuelta”que uniera los tres países, sugiriendo que el recorrido se dé en el mismo orden en que se presentan los tres eventos en el año. En el fútbol las opciones son diversas. En el caso de la Liga de Campeones y de la Liga de Europa, campeonatos manejados por la UEFA, se piensa que la solución en caso de que la emergencia sanitaria se mantenga, sería realizar una serie final con formato de eliminación directa en una misma sede para definir al campeón y jugar menos partidos. En el caso de la Champions, sería en el estadio Olímpico Atatürk de Estambul (Turquía), mientras que para la Europa League los encuentros se realizarían en el estadio Arena Gdansk, en Polonia.
La Liga Premier de Inglaterra, una de las más importantes de el mundo, le otorgaría el título a Liverpool, equipo que no gana este torneo desde hace 30 años. Según un artículo del diario inglés The Telegraph, los clubes aceptarían el campeonato de los dirigidos por Jürgen Kloop por su rendimiento a lo largo de la temporada, pues le lleva 25 puntos al segundo, el Manchester City. Asimismo, las escuadras que participaron en los torneos continentales mantendrían su cupo. En cuanto al descenso, ningún equipo se iría a la segunda división y se aceptarían el ascenso de los dos primeros de ese torneo, es decir, el West Bromwich y el Leeds United. Para la próxima temporada no descenderían tres equipos sino cinco de los 22 que estarían en juego en la Premier.
En cuanto a la liga española, el reglamento del torneo es claro y dice que en un caso extraordinario es el comité organizador el que decide quién es el campeón, esto con el aval de la Federación Española de Fútbol. En caso de que no haya acuerdo entre los dirigentes, sería el presidente de la Federación, quien tome la decisión final sobre el ganador. Barcelona tiene 58 puntos y Real Madrid 56.
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Sobre otras ligas del mundo no se conocen posibles soluciones. La única certeza es que la mayoría de eventos deportivos están suspendidos al menos durante marzo. En Colombia los clubes de fútbol están a la expectativa, pero el panorama no pinta bien por la rápida propagación del Covid-19. Ya Medellín, Millonarios, América y Once Caldas, entre otros, suspendieron todo tipo de actividades. El problema real es que no parece que la emergencia se supere antes de un mes, lo que significa que durante ese tiempo a los equipos casi todos los dificultades económicas se les agravará la crisis.
En el resto del continente no se ha hablado sobre una decisión definitiva y los reglamentos no contemplan situaciones de fuerza mayor como las actuales. Las Copas Libertadores y Sudamericana están suspendidas y la única certeza es que el calendario se apretará en el segundo semestre. De hecho, es prácticamente un hecho el aplazamiento de la Copa América, que debían realizar conjuntamente Colombia y Argentina, del 12 de junio al 12 de julio próximos.
“Todo depende de lo que pase con la Eurocopa. Si la aplazan es muy seguro que la Copa América se aplace”, aseguró Ernesto Lucena, ministro del deporte.
La incertidumbre reina en el deporte, pero la prioridad debe ser la salud de las personas. La solidaridad debe estar por encima de los intereses económicos y de los anhelos de hinchas y jugadores. Tal vez se tomen decisiones poco ortodoxas y mucha gente quede inconforme, pero lo fundamental es que el deporte debe dar un mensaje de responsabilidad social, de empatía y de tranquilidad en días de desasosiego.