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El covid-19 amenaza nuevamente el calendario del deporte mundial

Contagios masivos, cancelación de competencias y polémicas alrededor de las vacunas marcan el inicio de 2022. En una tensión entre las políticas de salud pública y el espectáculo, ¿cuál debe primar?

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Fernando Camilo Garzón
07 de enero de 2022 - 01:45 a. m.
La Federación Inglesa de Fútbol (EFL, por su sigla en inglés) aplazó la semifinal de la Copa de la Liga entre Liverpool y Arsenal por el alto número de contagios en ambas plantillas.  / EFE
La Federación Inglesa de Fútbol (EFL, por su sigla en inglés) aplazó la semifinal de la Copa de la Liga entre Liverpool y Arsenal por el alto número de contagios en ambas plantillas. / EFE
Foto: EFE/EPA/Andrew Yates
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El 2022, año de importantes citas deportivas como el Mundial de Catar y los Juegos Olímpicos de Invierno, se está viendo amenazado nuevamente por el covid-19. Las variantes del virus prenden las alarmas en Europa y en América, y varias competiciones ya se han visto obligadas a cancelar o aplazar sus calendarios.

Fue a principios de 2020 cuando se detectaron los primeros contagios en China, y el 7 de enero cuando las autoridades sanitarias del gigante asiático informaron de la aparición de una nueva variante de coronavirus, que hasta ese momento la humanidad no conocía. Hoy, dos años después, el virus no se ha superado y sigue cambiando el mundo.

El inicio de la pandemia provocó el parón de la mayoría de las actividades, entre ellas la deportiva. Mientras las ligas de todo el mundo cesaron por completo, competiciones como los Olímpicos de Verano se corrieron un año. Y aunque parecía que con la llegada de las vacunas y la normalización de la cotidianidad la vida volvería a su curso, las variantes del covid-19 han vuelto a poner sobre la mesa la pregunta sobre la necesidad de parar los calendarios deportivos.

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En su momento, el estancamiento perjudicó gravemente las finanzas de las distintas disciplinas. Hoy las consecuencias económicas que generó esa situación todavía las están tratando de paliar los empresarios, directivos, patrocinadores, clubes e instituciones ligadas al deporte. Un informe de la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC), hecho a finales de 2021, detalla en profundidad una caída global de cerca del 4 % del valor del mercado. Desbalance del cual la industria del deporte se tardaría más de cinco años en recuperarse.

En medio de los números rojos y la crisis, la idea de volver a parar el calendario parece imposible. Sin embargo, la arremetida de las variantes del covid-19 en las últimas semanas podrían cambiar el tablero de juego.

Para empezar, en el fútbol mundial varias ligas ya han empezado a modificar sus competiciones. Por ejemplo, ante el aumento de contagios masivos en la mayoría de los planteles de la Premier League, en Inglaterra, la Federación inglesa dio luz verde esta semana para aplazar la semifinal de la Copa de la Liga entre Liverpool y Arsenal. Los Reds habían solicitado correr el partido después de que más del 80 % de su plantilla, incluido el cuerpo técnico encabezado por el alemán Jürgen Klopp, diera positivo por coronavirus. Misma situación que pasó en Italia con el Atalanta de los colombianos Duván Zapata y Luis Fernando Muriel, que tuvo que mover su juego de ayer contra Torino, en la Serie A, por el alto número de contagios. Otras ligas como la francesa, en la que la estrella Lionel Messi tuvo un contagio en los días recientes, ha empezado a tomar medidas más estrictas para contener la propagación del virus y tratar de mover sus fechas lo menos posible.

Una realidad que ya empieza a verse también en Colombia, donde, sin que todavía haya empezado la temporada, Millonarios ya reportó el contagio masivo de casi una decena de jugadores en el inicio de sus entrenamientos.

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Pero más allá del fútbol, el covid-19 domina la agenda en el mundo deportivo. Es el caso del Abierto de Australia, en el que todavía no se ha confirmado la presencia de la colombiana Camila Osorio, porque dio positivo en la prueba de covid-19, y en el que Novak Djokovic, número uno del mundo, estalló la polémica esta semana tras el debate sobre si debía competir o no en el Grand Slam por su negativa a aplicarse la vacuna.

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En el ciclismo, por ejemplo, se canceló la Vuelta a San Juan 2022 por el aumento de los contagios en la previa de la competencia. Uno de ellos, el del esloveno Peter Sagan, pedalista de gran cartel que iba a estar en la carrera argentina.

Y si bien los procesos de vacunación demostraron ser efectivos durante el último año, marcado por el regreso de la mayoría de las competencias, la negativa de varios deportistas a vacunarse, por las dudas que hay alrededor de las afectaciones a la salud que generan las inoculaciones, invita a pensar en un debate mucho más profundo alrededor de este tema.

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Hasta ahora la respuesta de los organizadores de los eventos, los dueños del negocio, ha sido que “el espectáculo debe continuar”, más allá de que esto plantee una seria tensión con las políticas públicas de los gobiernos que intentan contener el virus. Para la muestra un botón: el caso más reciente de la pelea entre Djokovic y el gobierno australiano.

El serbio atizó la discusión alrededor de la libertad de la vacunación cuando la migración de Australia le negó la entrada al país en una fuerte confrontación política, en la cual ya intervino hasta el presidente de Serbia.

Un debate que ya había empezado hace meses en la NBA, en Estados Unidos, liga de baloncesto en la que no se les permite participar a los jugadores que no estén vacunados. Una medida que caldeó los ánimos entre la organización y los basquetbolistas que se negaban a seguir el protocolo.

El caso más diciente fue el de la estrella de los Brooklyn Nets Kyrie Irving, quien se negó a vacunarse y estuvo casi cuatro meses, obligado por su propio equipo, por fuera de las canchas y los entrenamientos, más allá de que al final la franquicia neoyorquina dio el brazo a torcer y le permitió regresar. Eso a pesar de que el covid-19 también está afectando considerablemente a la liga de baloncesto, en la cual los contagios masivos de todos los equipos abrieron la puerta a que jugadores jóvenes, como el colombiano Jaime Echenique, debutaran en el torneo profesional.

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¿El espectáculo debe continuar? El covid-19 no para y las ligas de las diferentes disciplinas en el mundo están haciendo todo tipo de maniobras para tratar de ajustarse al complejo panorama que se avecina. Todo lo marcará la evolución de la pandemia y la tasa de contagios. Por ahora las variantes del virus parecen apenas una amenaza para el calendario, que después de parar por casi un año no puede volver a darse el lujo de cesar sus actividades.

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