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“Cuando vine, mucha gente me criticó, pero lo he disfrutado muchísimo”, asegura. El próximo fin de semana, en New Hampshire, comienza la disputa del título entre los 12 finalistas. Partirá desde el puesto 11. Sólo 40 puntos lo separan del líder.
Juan Pablo Montoya ha cumplido su objetivo principal para esta, su tercera temporada en la Copa Sprint de la Nascar. Hablando con este diario, en el mes de enero, decía que entrar al grupo de los 12 que disputan el título sería tener un exitoso 2009. Lo consiguió y sin sufrir demasiado, así que el listón ahora se pone más arriba.
Por primera vez un piloto de Ganassi lograr ingresar al Chase y el verdadero reto empieza ahora que sus resultados serán comparados con los de los mejores pilotos de la categoría, incluyendo cuatro ex campeones y un veterano de 50 años que lidera el puntaje en busca de su primer título.
Montoya, quien cumple 34 años el próximo fin de semana, iniciará la final de la Copa Sprint desde el puesto 11, pero ahora sólo 40 puntos lo separan del líder, cuando antes del pasado sábado el hueco era de más de 500. Esto, gracias al formato del Chase, que aprieta la lucha por el trofeo más importante de la Nascar.
El Espectador estuvo en Richmond para hablar con Juan Pablo Montoya, después de verlo conseguir el que él cataloga como su logro más importante desde que dejó la Fórmula Uno.
¿Qué significa entrar a la élite de la categoría, formar parte de los 12 mejores de la Nascar?
Haber entrado al Chase es algo muy importante para todo el equipo. Hemos trabajado muy duro para llegar a esto. Cuando vine a la Nascar mucha gente criticó el cambio y mucha gente pensó que estaba loco, pero lo he disfrutado muchísimo. Toda la pelea de las primeras 26 carreras fue para estar donde estamos ahora y, la verdad, estoy contento.
Necesitaba un puesto 18 para garantizar su entrada al Chase sin contar con los resultados de sus rivales. Fue 19 al final. ¿Sufrió mucho?
Fue una carrera rara, porque teníamos un muy buen carro, pero tenía que ser conservador. Las paradas en pits fueron muy conservadoras, la estrategia y los cambios en la puesta a punto también. Uno se estresa un poquito corriendo así, pero mirando las carreras pasadas, haciéndolo así, hemos estado muy fuertes. Al final de la carrera nos perdimos un poco con el balance del carro, pero eso pasa.
¿Ve el entrar al Chase como el logro más importante de su carrera desde que dejó la Fórmula Uno?
Sí, claro. Lograr esto, para la forma como funciona el campeonato, el estar tan competitivos y metidos en el Chase, es increíble. Ya sabemos que tenemos buenos carros y de aquí para adelante vamos a aprovechar cuando tengamos el carro para tratar de ganar carreras y ver qué tanto podemos meternos en la pelea por el campeonato.
Usted llegó a la Nascar, a un equipo Ganassi que no era de punta, diferente a la Fórmula Uno, donde estuvo siempre con los mejores equipos. ¿Le da eso más valor a este logro, el haber sido parte del llevar a Ganassi al Chase por primera vez?
Sí, pero todo esto ha sido un trabajo que no ha sido sólo mío. Esto es gracias también al trabajo de la gente que me apoya desde los pits. Brian Pattie, mi jefe de equipo, ha trabajado muy duro, así como los ingenieros que lo apoyan. Desde que llegué acá, hace tres años, estoy con los mismos mecánicos e ingenieros, y eso ha dado cierta continuidad, aunque el año pasado con todos los cambios de jefe de equipo no fue fácil. Ya estamos otra vez por la ruta correcta y cumpliendo con lo que habíamos planeado cuando firmé con Chip.
¿Sueña ahora con el título?
Claro que sueño con el título, pero es lo mismo que con el Chase. Vamos a ir carrera por carrera a ver hasta dónde podemos dar la pelea. Sabemos que vamos a tener unas carreras buenas, otras malas, pero tenemos que tratar de en las malas no estar más atrás de los 10 o 12 primeros. De aquí en adelante cualquier cosa puede pasar.
A base de constancia y sin ganar carreras entró al Chase, ¿se puede pelear el título con esa misma fórmula?
No es imposible. Si usted mira, Jimmie Johnson no está tan fuerte en este momento como hace algunas carreras y hemos terminado por delante de él varias veces en las últimas semanas. Lo mismo con Tony Stewart, quien iba de primero en el campeonato. La verdad, cualquier cosa puede pasar en estas próximas 10 carreras. Como le decía, si podemos estar entre los 10 primeros cuando nos vaya mal y estar como en Atlanta o Pocono, oliendo el triunfo cuando estemos bien, seguramente vamos a estar peleando por algo importante. También tenemos que pensar que hay que pasar la meta en todas las carreras que quedan. Esa es la única forma de meternos en la pelea.
En Colombia la gente está cada vez más interesada por la Nascar. ¿Siente que sus logros recientes le dan una especie de renacer con una parte de la afición que lo dejó de seguir cuando salió de la Fórmula Uno?
Eso es como todo en Colombia, la verdad. Es muy triste, pero es la realidad nuestra. A la gente le gusta cuando a uno le va bien, no cuando le va mal. Nunca he corrido preocupado por lo que piense o diga la gente, sino más por los que me apoyan y creen en mí. Eso siempre ha sido así.
¿Qué espera el próximo fin de semana en New Hampshire?
Este año, en la primera carrera que corrimos en esa pista, estuvimos rápidos. Íbamos sextos o séptimos antes de que lloviera y terminaran la carrera por eso. Creo que deberíamos estar rápidos, además porque tenemos un carro nuevo para ese tipo de pistas cortas. Ojalá funcione. Vamos a ver.