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Rival tricolor en cuartos de final será Turquía

Colombia perdía 2-0 con Argentina y terminó imponiéndose 3-2 para avanzar en el Mundial Sub 17.

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Redacción Deportiva
04 de noviembre de 2009 - 10:02 p. m.
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Un punto había dejado a la absoluta sin repechaje, también una unidad privó a la juvenil de estar en el Mundial de la categoría en Egipto y el miércoles un penal desperdiciado por Gustavo Cuéllar parecía devolver a la Sub 17 de Colombia de la Copa del Mundo de Nigeria, hasta que esos adolescentes hicieron de la amarilla su segunda piel, la transpiraron hasta más no poder y sobre el final, con el último aliento, remontaron frente a Argentina, subcampeón suramericano por las dudas, para inscribir a la tricolor entre las mejores ocho de la cita orbital.

Los nuestros superaron no sólo un 2-0 en contra, también el peor primer tiempo de los cuatro disputados, un terreno de juego que de sintético sólo tenía el nombre y las carencias ofensivas para vestirse de héroes en el primer minuto de adición con el 3-2 que los llevó a los cuartos de final.

El único sueño mundialista de Colombia parecía pesadilla en el estadio internacional Gateway de Ijebu-Ode cuando el argentino Sergio Araújo, al comienzo del complemento, sacudía por segunda ocasión el arco nacional y la siguiente fase se hacía cada vez más lejana, no tanto por el factor tiempo, como sí por la escasa propuesta hasta ese momento.

Si bien el marcador era demasiado premio para los albicelestes, en cierta forma castigaba la apatía de los dirigidos por Ramiro Viáfara, quienes sólo vinieron a despertar gracias a los gritos del asistente técnico, José María Pazo, desde la zona de traslado, los cambios realizados por el seleccionador y al descuento del zaguero Jeison Murillo.

Y siguió de largo...

La reacción colombiana fue tal, que más se tardaban los rivales en sacar del círculo central, que Wilson Cuero en desbordar y tirar un centro que el defensor Espíndola en plena área argentina despejó con su mano. Penal y roja para el infractor que ya tenía una amarilla. Entonces, la personalidad de Gustavo Cuéllar lo hizo dueño del balón, tal cual había acontecido el sábado frente a Gambia.

La coincidencia no se detuvo ahí, ya que así como contra los africanos se necesitaron dos cobros para celebrar, esta vez también se ordenó la repetición del tiro por parte del árbitro alemán Wolfgang Stark y el resultado fue contrario porque el mediocampista la metió en primera instancia, pero por invasión de área se volvió a lanzar y el poste se encargó de devolver el segundo remate.

La suerte parecía echada, mas no las ilusiones tricolores, porque Colombia siguió yendo al frente, y a dos minutos del final Jean Carlos Blanco, quien se sumó a la selección a una semana de iniciarse el Mundial para reemplazar al lesionado Edwin Cardona, en la segunda pelota que tocaba —reemplazó a Carlos Robles—, la mandó a guardar para el 2-2.

Entonces, con la celebración del heredero de la número 10, parecía repetirse la historia de la Copa del Mundo Finlandia 2003, donde en semifinales y tras igualar a dos tantos en el tiempo reglamentario, los penaltis habían decidido la suerte a favor de los albicelestes. Pero Héctor Quiñones, quien también había sido alternativa, no quiso jugarse esa lotería y en una gran proyección por izquierda, resolvía en tiempo de adición.

La cuenta pendiente se saldó seis años después y la dicha se vistió de amarillo, azul y rojo en cuestión de segundos, al punto que en las graderías se celebró como nigeriana la gesta nacional. “Todos los triunfos emocionan, pero este que conseguimos superó cualquier límite, porque no es fácil remontar y menos frente a Argentina, pero los muchachos creyeron en sí mismos y ya estamos en cuartos”, dijo un emocionado Ramiro Viáfara, quien desde el miércoles mismo centra toda su atención en Turquía, su rival del domingo que el miércoles superó 2-0 a Emiratos Árabes.

Frente a los europeos, en el estadio Abubakar Tafawa Balewa de Bauchi, Colombia le apuntará a las semifinales, las cuales de alcanzar le permitirán igualar la mejor participación nacional en mundiales prejuveniles.

Por Redacción Deportiva

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