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2 Jul 2021 - 2:00 a. m.

“Abrir en pandemia fue un acto de valentía empresarial”: gerente de Nuestro Bogotá

Juan Esteban De Los Ríos habló con El Espectador sobre los retos de inaugurar este centro comercial en medio de una crisis sanitaria. También se refirió a los principales atractivos del proyecto, que está ubicado en el occidente de Bogotá.

Redacción Economía

Redacción Economía - Negocios

Casi tres meses después de la apertura oficial del centro comercial Nuestro Bogotá, Juan Esteban De Los Ríos, gerente del lugar, confía en que solo vienen cosas positivas para este espacio, ubicado en la Avenida Ciudad de Cali con calle 63, en el occidente de la capital.

Con una inversión de $650.000 millones, este es el quinto edificio de la cadena Nuestro en el país. Tiene 150.000 metros cuadrados de obra, una ocupación comercial del 85 % y ha generado 3.000 empleos. Esto, pese a haber tenido una discreta inauguración a raíz de la pandemia y haber cerrado sus puertas ocasionalmente durante las protestas del paro nacional.

De acuerdo con el gerente, el diferencial de Nuestro Bogotá es la apuesta por crear nuevas experiencias, como un centro de comercio electrónico de más de mil metros cuadrados de bodegas inteligentes, donde las marcas pueden despachar sus productos mediante empresas de última milla. También ofrecen servicios mixtos, que van desde espacios de atención en salud y notarías hasta una academia de idiomas y un hotel tipo cápsula que está próximo a abrir.

De Los Ríos habló con El Espectador sobre los retos de impulsar un proyecto inmobiliario de esta magnitud en medio de la crisis sanitaria. También se refirió a las particularidades del centro comercial, donde han invertido desde el Patrimonio de Estrategias Inmobiliarias (PEI) hasta marcas de ropa.

¿Qué es Nuestro Bogotá?

Hace parte de una cadena de centros comerciales. Tenemos Nuestro Montería, Nuestro Cartago, Nuestro Atlántico, Nuestro Urabá y abrimos el quinto en Bogotá. Tuvimos la fortuna de contar con un aliado importante, el PEI. Ellos son socios con nosotros en otros proyectos y en Nuestro Bogotá tienen el 52 %. Fueron los que nos animaron a que estuviéramos en una ciudad principal y con ellos sentimos bastante confianza en la localidad de Engativá.

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¿A qué se refieren con que es un centro comercial de nueva generación?

El concepto lo hemos venido transformando mucho desde el principio. Por ejemplo, nueva generación es todo el tema de la última milla. En los sótanos tenemos más de mil metros cuadrados de bodegas que pueden ser usados por los comercios de Nuestro Bogotá para almacenar sus mercancías y despacharlas desde allá. Son bodegas modulares y pueden manejar el inventario por medio de una aplicación. También hay una zona de contactless delivery (entrega sin contacto) que tiene un hall para los mensajeros.

A ello se suma todo el tema de omnicanalidad. Hemos estado buscando que los comercios se apoyen mucho en nuevos canales de venta. Hay unos que tienen unos e-commerce fuertes, entonces solo los potencializamos en comunicación. Hay otros pequeños comerciantes que no lo tienen y estamos desarrollando una plataforma para que ellos puedan vender.

Es el primer centro comercial que tiene un avión en su interior, para que los niños jueguen a ser pilotos, o que tiene el concepto de la fábrica de antojos, en el que hay crispetas, algodón y donas en un solo lugar. Y damos apoyo a proyectos como el de Johana Bahamón. Hicimos una alianza con ella para que pueda desarrollar su iniciativa social con las personas pospenadas. También acabamos de abrir el local de Daniella Álvarez, que es imagen del centro comercial. Ahí vamos recogiendo varias cosas que nos hacen un centro comercial de nueva generación.

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¿Cuántos locales tienen y cuántos están ocupados ahora?

La parte comercial o GLA son 58.000 metros cuadrados arrendables, de los cuales tenemos el 85 % negociado y cerrado, que se traduce en unas 250 marcas. Esto incluye las islas privadas, pero también hay zonas comunes que les prestamos a algunas marcas pequeñas para que hagan intervenciones o activaciones en fines de semanas específicos.

¿A qué segmentos se dirigen con este centro comercial?

Una de las razones por las que tomamos la decisión de abrir en la localidad de Engativá es que recoge cuatro públicos muy importantes. Primero, al de los residentes: a 25 minutos tenemos 1’300.000 personas. El segundo público es el de los trabajadores, conectamos con el centro empresarial en donde están Amazon, Avianca, Carvajal y Coca-Cola, y toda esa zona representa más de 60.000 trabajadores, que, una vez se reactiven todas las oficinas, son los que nos darán el ritmo de visitas entre semana.

Tenemos también el mercado del aeropuerto, que ya se está reactivando de manera fuerte (estamos a cinco minutos del aeropuerto) y el mercado hotelero. La zona de Engativá, por todo el corredor de la calle 26 y sus alrededores, es muy fuerte en el tema hotelero y es un mercado al que le apostaremos una vez se reactive.

Este proyecto fue presentado como una de las inauguraciones inmobiliarias más grandes del año. ¿Cómo se dio este negocio en un contexto de pandemia?

Tuvo una inversión de $650.000 millones y no hay ningún otro proyecto en Colombia que haya hecho una inversión de este estilo en medio de una pandemia. Íbamos a abrir en octubre del año pasado y, como obra, ya estábamos listos, pero por la pandemia y las restricciones, los comerciantes estaban muy golpeados y nos pidieron postergar la apertura seis meses. Mover una apertura implica muchas cosas, desde el punto de vista financiero, operativo y técnico. Pero cuando decidimos postergar, tuvimos más tiempo para replantear muchos conceptos.

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Por ejemplo, nos dimos cuenta de que la gente iba a ser muy sensible a todo el tema de la experiencia; entonces, en la medida en que pudiéramos tener un centro comercial experiencial una vez se abriera y se reactivara, la gente nos iba a preferir. Por eso en vez de un centro comercial hablamos de un centro experiencial. Queremos que cuando alguien entre a Nuestro Bogotá sienta que lo están transportando a varios lugares.

En términos generales, abrir en medio de una pandemia fue un acto de valentía empresarial. Todos estos retos nos llevaron a poder abrir exitosamente el 27 de abril. Fue una apertura silenciosa, pero que hemos ido activando sin incurrir en riesgos por aforo. Ya hemos empezado a tener buen tráfico y buenas ventas.

Es la primera vez que marcas de moda en Colombia entran como inversionistas en un centro comercial. ¿En qué consiste esto?

Hay un grupo que se llama G40 y tiene marcas como Americanino, Chevignon, Mango, American Eagle, Studio F y Koaj. Son marcas que se unieron y quisieron invertir en el proyecto. También hay pequeños comerciantes que compraron locales. Tenemos repartida la inversión así: 52 % es del PEI; Arquitectura y Concreto, que fue el constructor, tiene 20 %, el grupo G40 alrededor del 15 % y lo demás es de pequeños comerciantes.

¿Qué acogida tuvo Nuestro Bogotá en el marco del paro nacional?

Abrimos creando alrededor de 3.000 empleos, que se siguen generando porque las tiendas están activas, pero fue un reto muy grande porque al estar en unos corredores tan importantes como la 26, la Mutis, la Cali, en donde bloquearon el transporte público, tuvimos que cerrar un par de veces para que las personas se pudieran desplazar. Junio ya estuvo un poco más activo, lo supimos manejar bien y no tuvimos ninguna confrontación dentro del centro comercial ni en sus alrededores. El reto más grande fue que nos tocaba cerrar un poco más temprano para que todos los empleados pudieran estar en sus casas.

¿Qué proyectan a futuro con este espacio?

El reto con la reactivación de la economía es tener personas que visiten el centro comercial cumpliendo con los límites de aforo y que los comercios tengan buenas ventas. En cuanto a actividades puntuales, este es un centro comercial que hemos posicionado mucho en torno al tema de buenos precios. Cada mes tratamos de que las marcas se alineen y tengan un buen precio, además de ofrecer una buena experiencia.

Este centro comercial ya tiene unos elementos propios que lo hacen muy atractivo, como la estación de tren antiguo, que va a ser uno de los bulevares gastronómicos más grandes de Colombia. Adicionalmente, está la oferta hipermixta: desde textil y entretenimiento hasta una notaría con servicios digitales que vamos a tener.

Además, desde hace un mes y medio somos uno de los centros comerciales que más vacunados está teniendo en Bogotá, con mil vacunas disponibles diarias. A eso le apostamos bastante, a ver cómo es la dinámica de la ciudad y cómo nos unimos a ella para que se genere un beneficio tanto para la ciudad como para el centro comercial.

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