Argentina consigue la reestructuración de su deuda externa

Noticias destacadas de Economía

Según explicó Martín Guzmán, ministro de Economía de ese país, el apoyo “masivo” de los tenedores de bonos generará US$38.000 millones de alivio de la deuda durante la próxima década.

Argentina recibió un apoyo “masivo” de los tenedores de bonos para la reestructuración de su deuda externa, allanando el camino para que la nación salga del noveno default de su historia.

Los inversores que poseen 99 % de los US$65.000 millones del país en bonos internacionales canjearán sus valores por nuevos bonos, anunció este lunes el ministro de Economía, Martín Guzmán, en Buenos Aires. El apoyo “masivo” de los tenedores de bonos generará US$38.000 millones de alivio de la deuda durante la próxima década, dijo.

El anuncio marca un paso final clave en el proceso de reestructuración después de más de cuatro meses de intensas negociaciones que culminaron en un acuerdo valorado en un promedio de 55 centavos por dólar. Argentina pospuso las fechas de vencimiento de sus bonos y recortó las tasas de interés en más de 50%, algo que se espera le dará a la segunda economía más grande de Sudamérica una mejor oportunidad de recuperación en su tercer año consecutivo de contracción.

Lea también: Argentina y sus acreedores alcanzan acuerdo para reestructurar deuda

“Tanto el Gobierno como los tenedores de bonos salen ganando aquí”, dijo Patrick Esteruelas, jefe de investigación de Emso Asset Management. Esteruelas resaltó que el Gobierno tendrá la oportunidad de acumular reservas en divisas durante los próximos años, mientras que los inversores podrán llegar a un acuerdo considerablemente mejor del que se les ofreció al principio.

Argentina recibió adhesiones por 93,5 % de la deuda total elegible para reestructuración y activó cláusulas de acción colectiva que llevarán a casi todos los bonos internacionales del país a la reestructuración.

Si bien el Gobierno aún tendrá que lidiar con los bonos excluidos del acuerdo, el plan para canjear 99% de los bonos extranjeros contrasta fuertemente con 2005, cuando los inversores que tenían casi una cuarta parte de los valores en circulación rechazaron el acuerdo que se les ofreció. Eso generó todo tipo de dolores de cabeza para Argentina, incluida una batalla judicial de una década con Elliott Management del multimillonario Paul Singer que dejó los activos en el extranjero vulnerables a la incautación y a la nación fuera de los mercados internacionales de deuda.

Los nuevos bonos de Argentina comenzarán a cotizar después de la fecha de liquidación del acuerdo el 4 de septiembre y podrían rendir un promedio de 12 %, según analistas. Eso los deja profundamente en territorio de estrés, lo que refleja cierto escepticismo sobre la solvencia crediticia del país después de tres defaults solo en este siglo.

“Si bien una reestructuración de bonos de alta participación es un requisito previo para restaurar la sostenibilidad de la deuda, es solo una parte de la solución”, señaló Thomas Laryea, abogado de Orrick, Herrington & Sutcliffe en Washington, quien asesoró a uno de los grupos de acreedores en las conversaciones. El país necesita “comprometerse e implementar políticas económicas creíbles que promuevan el crecimiento y aumenten la capacidad de pago, contribuyendo así a la sostenibilidad de la deuda”.

Argentina ahora está buscando renegociar su deuda de US$44.000 millones con el Fondo Monetario Internacional. La semana pasada, el Gobierno solicitó formalmente conversaciones para reemplazar su acuerdo de financiamiento de 2018. Los funcionarios solo solicitarán el dinero suficiente para refinanciar las obligaciones existentes y la nación planea continuar pagando intereses durante las negociaciones, mencionó Sergio Chodos, director ejecutivo del FMI para el Cono Sur.

En un discurso televisado el lunes, el presidente, Alberto Fernández, enmarcó el momento como una promesa de campaña cumplida, habiendo dicho previamente a los votantes que no cargarían con el peso de la deuda de Argentina.

Fernández enfatizó que la reestructuración de la deuda marcó el comienzo de una salida del “laberinto” que heredó su Gobierno cuando asumió el cargo el 10 de diciembre. De cara al futuro, prometió presentar una visión económica amplia y largamente esperada en su propuesta de presupuesto anual que será presentada al Congreso en septiembre.

Comparte en redes: