
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
El dólar en COP 3.620 y un cruce de acusaciones. En el Consejo de Ministros, el presidente Gustavo Petro puso en la misma frase a Ecuador y al Banco de la República, y con eso terminó de mezclar política exterior, tasas de interés y comercio en un solo frente.
“Hay una tormenta perfecta en este momento: Noboa y el Banco de la República de Colombia”, dijo. Y elevó el tono: “parece que se hubieran aliado con alguien a nivel internacional… están produciendo un desastre”.
La escena ocurre mientras la relación con Ecuador se desliza hacia un bloqueo comercial de facto. Los aranceles anunciados por Quito subieron del 30 % en febrero al 50 % en marzo y llegarán al 100 % desde el 1 de mayo.
La primera respuesta de Bogotá fue anunciar un arancel del 100 % a importaciones de Ecuador. Luego, el Gobierno decidió ajustar la medida: todo lo que sea necesario para Colombia entrará a 0 %, y todo lo que se produzca aquí que se importa de Ecuador tendrá mayor impulso. “Subsidio”, dijo Petro. Y por último, “todo lo que se produzca y no se pueda exportar por el arancel, debe exportarse a Venezuela”.
Ese comercio se mide en cientos de millones de dólares. Según el DANE, en 2025, Colombia exportó a Ecuador cerca de USD 1.846 millones y le compró unos USD 830 millones, con un superávit superior a USD 1.000 millones. Ya había señales de enfriamiento: entre enero y febrero las exportaciones cayeron 27,1 %.
El problema es que la tensión comercial ya se siente lejos de los discursos. En la frontera, el paso por Rumichaca dejó de ser rutina. Tractomulas detenidas, operaciones reducidas a una fracción de lo habitual. Agencias que movían decenas de exportaciones al mes ahora cuentan con los dedos.
“La decisión… cierra completamente cualquier posibilidad de comercio”, advirtió Javier Díaz, del gremio de comercio exterior Analdex, en días recientes. Con aranceles de ese nivel, los productos simplemente dejan de ser competitivos.
Petro insiste en que el cierre de la frontera empuja el problema hacia la ilegalidad. “Cuando impides pasar los camiones con mercancía legal, está entregándole el comercio al contrabando”, dijo en el Consejo. “La frontera no puede caer en manos de la mafia… lo que está haciendo Noboa es entregarle la frontera a la mafia”, afirmó.
Desde Quito, la narrativa es otra. Daniel Noboa sostiene que la medida responde a seguridad nacional y presiona a Colombia para reforzar controles. “No tengo gran esperanza de que Petro cambie”, dijo. Y defendió el endurecimiento arancelario: “comercialmente, el Ecuador está mejor con la tasa de seguridad”.
Según el Ministerio de Producción, Comercio Exterior, Inversiones y Pesca de Ecuador, el país registró un superávit de USD 62,9 millones con Colombia en los primeros meses de la disputa, algo que no ocurría hace más de 25 años.
En la frontera, donde el comercio es cotidiano, el cierre formal suele abrir rutas informales. Con más de 50 pasos ilegales activos, el contrabando ya muestra señales de aumento.
El choque ya escaló al terreno político. Llamados a consultas de embajadores, cruces públicos y una advertencia que va más allá del comercio. Petro puso sobre la mesa la salida de la Comunidad Andina. “Esto es… el fin del Pacto Andino para Colombia”, escribió días atrás en X.
Durante décadas permitió comercio prácticamente sin aranceles entre los países miembros. Más de 2.700 empresas colombianas exportan a Ecuador. Del otro lado, gremios estiman que hasta 200.000 empleos están expuestos a la ruptura.
El jueves pasado, Petro propuso salir de la Comunidad Andina y avanzar hacia Mercosur. El bloque del sur (integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) funciona bajo una lógica distinta, con un arancel externo común y acuerdos comerciales que no necesariamente coinciden con los que hoy tiene Colombia.
“La articulación con el Pacto Andino, me dicen que no debo suspenderlo”, comentó Petro hoy en el Consejo. “Si nos dividimos, perdemos el poder”.
Además, el cambio se plantea en medio de una disputa activa. Colombia ya acudió a la Comunidad Andina al considerar que las medidas ecuatorianas vulneran el Acuerdo de Cartagena, mientras Ecuador ha presentado reclamos en respuesta.
Petro defendió la acción del Estado en narcotráfico. “Seis laboratorios ya han sido desmantelados con 5,6 toneladas de cocaína… somos los mejores”, afirmó. Y respondió directamente a su homólogo: “Yo no soy bandido, Noboa”.
Recomendado: De la seguridad a los aranceles: así escaló el conflicto comercial entre Colombia y Ecuador
Y en medio de ese deterioro diplomático, Petro conectó la política monetaria con la disputa externa. Arremetió contra el Banco de la República por elevar la tasa de interés en un momento en que el dólar cae.
“Se derrumbó el dólar… creen que somos locos", dijo. Y añadió que quienes sacaron capitales “están perdiendo plata”.
El Consejo de Ministros terminó convertido en una especie de tablero cruzado. Aranceles, tasas, frontera, narcotráfico. Todo al mismo tiempo.
La crisis climática, dijo, probablemente golpee a Ecuador y podría dejarle sin energía eléctrica. “Y yo no le voy a dar. Quite los aranceles y hablamos, como le pedí en Panamá: hablar de cosas que beneficien a los dos pueblos”.
💰📈💱 ¿Ya se enteró de las últimas noticias económicas? Lo invitamos a verlas en El Espectador.