Cadena de supermercados de Reino Unido veta el aceite de palma en sus productos

Se trata de Iceland, especializada en la comida congelada. La preocupación por la deforestación en el sudeste asiático a causa del monocultivo ha hecho a la compañía optar por alternativas como el aceite de girasol o la mantequilla.

El aceite de palma se emplea en la fabricación de productos que van desde frituras, bizcochos y chocolates hasta champú y jabón. Bloomberg News.

Iceland, una cadena de supermercados del Reino Unido, anunció que dejará de usar aceite de palma en sus productos de marca propia –desde pasteles hasta jabón– hacia finales de 2018. El trasfondo de la decisión es la preocupación por el impacto del cultivo de palma de aceite en el medio ambiente, sobre todo en el sudeste asiático. (Lea: ¿De qué manera James Fry, presidente de LMC International, defiende el cultivo de palma?). 

“No creemos que haya tal cosa como un aceite de palma ‘sostenible’ garantizado en el mercado masivo”, dijo Richard Walker, director de Iceland, según registraron varios medios internacionales este martes.

La cadena de supermercados, que se especializa en comidas congeladas, cuenta con unas 900 tiendas. Según CNN Money, la compañía ya ha reformulado parte de su oferta y cree que suprimir el ingrediente en 130 productos restantes reduciría la demanda en unas 500 toneladas por año. Iceland, dice el medio, ha invertido unos US$7.000 millones en el proyecto y optará por alternativas como el aceite de girasol y la mantequilla, entre otros.

La BBC, por su parte, registró que Iceland está convencida de que la creciente demanda del aceite está devastando selvas tropicales en el sudeste asiático. Éstas han sido arrasadas para dar cabida al cultivo de palma africana, lo que ha acabado en muchos casos con el hábitat natural de especies como el orangután.

Según el medio británico, Iceland rechazará el aceite de palma africana hasta que se garantice que su producción se hace con cero deforestación. La BBC resaltó el cálculo según el cual ese cultivo ha sido responsable de 8 % de la deforestación mundial entre 1990 y 2008 y de desplazamiento de comunidades.

En Colombia, este cultivo se encuentra en cerca de 500.000 hectáreas, según Fedepalma, en 20 departamentos y genera cerca de 160.000 empleos. La producción de aceite alcanzó los 1,6 millones de toneladas el año pasado, lo que pone al país entre los primeros cuatro productores del mundo. Desde el discurso, la investigación y la práctica, el gremio palmero asegura trabajar por la sostenibilidad ambiental, económica y social del sector y promover la siembra de estos cultivos dentro de la frontera agrícola, sin deforestar.

"Fedepalma es miembro de la Mesa Redonda de Aceite de Palma Sostenible (RSPO por sus siglas en inglés) desde su inicio en 2004 y las empresas palmeras han acogido dicho estándar de sostenibilidad como uno de sus modelos a seguir. En apenas ocho años desde que fue lanzado este esquema, se ha logrado certificar alrededor de 14 % de la producción en Colombia. Actualmente hay un número representativo de empresas y productores en proceso de certificación RSPO y, al año 2021, se tiene como meta que  50 % de la producción esté certificada", explicó Fedepalma en un comunicado reciente. La gestión del gremio, sin embargo, no ha evitado que haya sectores –comunidades, investigadores, defensores de derechos humanos, entre otros– que señalen efectos negativos del monocultivo en la soberanía alimentaria de los territorios y en el acceso a recursos como la tierra y el agua. (Lea: El resurgir de la palma de aceite en María la Baja).