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Colombia escaló 14 posiciones en el ranking de sostenibilidad energética del Consejo Mundial de Energía (WEC por su sigla en inglés). Pasó del puesto 49 al 35 y ocupó el sexto lugar entre los países de América Latina y el Caribe.
Este ranking evalúa la seguridad, equidad energética y sostenibilidad ambiental de los sistemas energéticos de 130 países del mundo. En el ítem de sostenibilidad el país alcanzó 83,8 puntos, ubicándose como el noveno con el mejor desempeño en esta materia. En equidad energética obtuvo 75,8 puntos y en seguridad energética, 63,7.
“La transición energética en Colombia es una realidad y no la para nadie. Hoy el mundo destaca nuestros esfuerzos para garantizar la diversificación y la sostenibilidad de nuestra matriz eléctrica”, aseguró el Ministro de Minas y Energía, Diego Mesa.
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Según Mesa, el país llegará a los 2.800 megavatios instalados o en construcción con más de 50 proyectos de iniciativa privada en La Guajira, Cesar, Tolima, Córdoba y Valle del Cauca.
“El desempeño de Colombia ha mejorado de forma sustancial gracias a la alta calificación para la variable de sostenibilidad ambiental, debido, principalmente, a la incorporación de energías renovables en la matriz eléctrica y al eficiente modelo de transición energética que se viene desarrollando desde el direccionamiento nacional y regional”, explicó Daniel Díaz, secretario técnico de WEC en el país.
El reporte también observa que la dependencia de América Latina en la exportación de petróleo “es uno de los principales problemas e incertidumbres” en países como Venezuela, Colombia, Ecuador, Bolivia y Brasil. En ese sentido, aseguró que “es necesario trabajar más en la diversificación de la matriz y la inversión en tecnologías de almacenamiento”.
Así mismo, destacó que las protestas en la región demuestran la importancia de incluir a la población en las decisiones estatales que tengan que ver con el medio ambiente.
“En Colombia, por ejemplo, los debates sobre fracking que se están llevando a cabo demuestran cómo la seguridad energética del país se enfrenta a la aceptabilidad social. Algunos países de la región tienen desafíos similares, especialmente para las grandes centrales hidroeléctricas y las redes de transmisión de electricidad que necesitan un enfoque específico para obtener licencias sociales y ambientales”, dice el documento.
De acuerdo con el Gobierno, en dos años Colombia aumentó casi cinco veces su capacidad instalada para la generación de energías renovables, con 140 megavatios adicionales. Durante el segundo semestre de 2020, entrarán en operación proyectos de autogeneración y de contratos bilaterales, que aportarán más de 300 megavatios.