Resultados del índice global que hace la UIT

¿Cómo va Colombia en desarrollo tecnológico?

Entre 176 países, Colombia mantuvo el puesto 84 en cuanto a acceso, uso y habilidades en las TIC. Mientras parte del mundo se prepara para revoluciones como la inteligencia artificial, en el país el acceso a banda ancha móvil y el diseño de políticas que fomenten la evolución aún son un reto.

La UIT cree que las TIC pueden ayudar a conseguir cada uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. / iStock

En 2017, Colombia conservó el puesto 84, en una lista de 176 países, en el Índice de Desarrollo de las TIC (tecnologías de la información y las comunicaciones) que realiza la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el brazo de las Naciones Unidas para la materia. El organismo reconoció las acciones de las entidades competentes del Gobierno Nacional para promover el acceso a la tecnología, una mejor calidad en los servicios y la innovación, pero señaló que hay retos como la expansión de la banda ancha móvil y el despliegue de infraestructura. (Lea: Las TIC, de agache para la ONU).

Esta medición evaluó tres aspectos durante 2016: el acceso, el uso y las habilidades para las TIC. En la cabeza del escalafón, con una puntuación de 8,98, se encuentra Islandia, cuyo mercado de telecomunicaciones la UIT define como “maduro” y “avanzado”. Allí, por ejemplo, hay más suscripciones a banda ancha móvil que habitantes. En segundo y tercer lugares se ubicaron la República de Corea y Suiza, mientras que en el otro extremo, los últimos lugares los ocuparon Chad, República Centroafricana y Eritrea, con 1,27, 1,04 y 0,96, respectivamente. (Lea: Tecnología sin estereotipos: en busca de más usuarias y productoras).

Pese a que Colombia quedó en el mismo puesto del año pasado, su puntuación pasó de 5,12 a 5,36, por encima de países de América Latina como Venezuela, México, Panamá y Perú, pero por debajo de Uruguay, Argentina y Chile, los primeros de la región. En cuanto a acceso, Colombia mejoró: llegó a 5,88 frente a 5,74 del año pasado; en uso pasó de 3,85 a 4,11, y en habilidades escaló de 6,44 a 6,81. En el país, indica la UIT, por cada 100 habitantes, hay 45 con acceso a internet móvil de banda ancha y apenas 11,8 a banda ancha fija. (Lea: Lupa al proyecto de ley que quiere un solo regulador para TIC y televisión).

Los datos concuerdan con la preocupación que este mes manifestó el gremio de operadores móviles Asomóvil respecto a que en el país aún una de cada dos personas no tiene acceso a internet móvil y a que los más afectados en cuanto al servicio fijo son los estratos bajos, pues mientras que apenas el 22 % de los hogares de estrato 1 tienen internet, en los estratos 5 y 6 son casi el 80 %. No obstante, el último boletín trimestral que publica el Mintic da cuenta de que en el estrato más bajo es en el que más crecen las conexiones, más de 13 %, al comparar el segundo trimestre de este año con el de 2016. (Vea: Internet móvil 3G sigue dominando en Colombia).

La UIT resalta que en Colombia las TIC mueven más del 7 % del Producto Interno Bruto (PIB). Sin embargo, a causa de siete trimestres con crecimiento negativo, los privados han pedido al Gobierno revisar las cargas u obligaciones que las compañías del sector tienen con el Estado, para promover la inversión en infraestructura, un punto en el que el organismo internacional precisamente señala desafíos pendientes. Replantear las contraprestaciones empresariales es uno de los aspectos que contiene un proyecto de ley radicado por el Mintic en el Congreso hace más de un mes, con el fin de cambiar los entes reguladores del sector, pero que hasta la semana pasada aún no tenía ponentes asignados. (Lea: Los colombianos prefieren chatear que llamar).

La UIT, asimismo, exaltó el hecho de que al país hayan entrado nuevos competidores y operadores móviles virtuales (que funcionan a través de acuerdos comerciales con los dueños de la infraestructura, por ejemplo, Tigo o Movistar), como ETB, Avantel, Virgin Mobile, Uff y Móvil Éxito, pues en cinco años lograron hacerse a 6 % del mercado. Finalmente, el organismo mencionó la expectativa de que mejoren la competencia y el servicio con la próxima subasta de espectro, pensada para 2018, pero que genera incertidumbre entre los operadores hasta tanto no se redefinan las reglas de juego, como las contraprestaciones y los tiempos de concesión. (Lea: ¿Por qué están molestos los operadores móviles?).

Mirada global

Del informe de la UIT se puede concluir que, a nivel global, la internet de las cosas, el análisis de macrodatos y la inteligencia artificial (IA), entre otros, son una revolución que “se desarrollará en las próximas décadas y conllevará oportunidades, desafíos y repercusiones que aún no conocemos plenamente”. Para eso es necesario que los países formen en habilidades, desplieguen infraestructura TIC de alta capacidad y adecúen la política. (Lea: La revolución de la inteligencia artificial).

“Las TIC avanzadas plantean inquietudes con respecto a las brechas digitales de la próxima generación. Los operadores de red y los usuarios deberán adaptar sus modelos comerciales para poder aprovechar las oportunidades dimanantes de la evolución digital. En consecuencia, se insta a los responsables de elaboración de políticas y a los reguladores a crear condiciones propicias a la innovación y la experimentación empresarial”, dice la UIT.

Colombia, por lo demás, acaba de dar un paso importante con la publicación la semana pasada de la hoja de ruta para el desarrollo de la economía digital, a cargo de la Comisión de Regulación de Comunicaciones (CRC). Además de analizar experiencias internacionales para aprender de sus mejores prácticas, la CRC diseñó una metodología que, con el fin de no frenar la innovación y el avance de los servicios, deberán tener en cuenta los reguladores y diseñadores de política pública, principalmente de sectores como los medios, el transporte y el turismo, que se han visto sacudidos por modelos de negocio como Netflix, Uber y Airbnb. Es un debate que sin duda no se puede posponer. (Lea: Lista la guía para desarrollar en Colombia la economía digital).