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13 Sep 2021 - 10:00 p. m.

Emprendió convirtiendo residuos de plástico en ladrillos para construcción

Jhon Jairo Alvear creó, por medio de una planta de transformación, Ecomayo, un emprendimiento que permite convertir lo que para muchos ya es basura en formaleta para edificaciones. Tienen entre sus productos ladrillos y adoquines también.
Jhon Jairo Alvear tiene como objetivo crear casas de bajo costo: $6'000.000
Jhon Jairo Alvear tiene como objetivo crear casas de bajo costo: $6'000.000
Foto: Cortesía

Un emprendimiento que se podría escalar, una propuesta que ayudaría a reducir el impacto ambiental que nos están dejando los residuos de plástico, una idea que ayudaría a muchas familias sin casa y con difíciles posibilidades de conseguirla. De eso se trata el emprendimiento de Jhon Jairo Alvear, quien se sentó a contestar nuestras 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos con la idea de explicar cómo empezó todo y, sobre todo, por qué ésta podría ser una forma de ayudar en la construcción sostenible.

1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?

Tengo 32 años, soy ingeniero ambiental y especialista en gestión pública.

2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?

Mi idea fue aportar al planeta con el mal manejo y disposición final de residuos plásticos. Mi idea nace el 18 de mayo de 2018 con registro en cámara de comercio y en el 2015 una pequeña iniciativa de transformación mecánica y manual, una planta de procesos donde transformamos los residuos plásticos en nuevos productos como formaleta para construcción, posteadura plástica, adoquín y ladrillo plástico.

Si está buscando más historias de emprendimientos, sus creadores y creadoras están aquí, en Emprendimiento y liderazgo de El Espectador.

3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?

Principalmente con campañas de reciclaje para la captación en la fuente y posteriormente diseñando maquinaria de manera empírica para poder triturar y cumplir todos los procesos necesarios hasta obtener un nuevo producto

4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?

Solicité algunos créditos en Contactar y Mundo mujer, pero también invertí algunos ahorros de mi vida, me enfoqué en lo necesario para vivir y por un largo tiempo desempeñé otras labores para poder inyectar recursos a mi emprendimiento que hoy me enorgullece.

5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?

Transformar toneladas de plásticos en nuevos productos que, con mucha dedicación y esfuerzo, he logrado incluir en el mercado y catapultar al municipio como pionero y referente de soluciones ambientales que aportan a los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Mi idea a cambiado la cultura ambiental de la gente del municipio de la Cruz Nariño cuidando las fuentes hídricas, eliminando los botaderos a cielo abierto y protegiendo los servicios ecosistémicos.

6. ¿Soy feliz?

Si, con mi emprendimiento logré vincular a personas vulnerables de la comunidad, así mismo aportar prácticas económicas amigables con el medio ambiente, y de esa forma cumplimiendo mi sueño de emprender, ser independiente y aportar a mi comunidad la Cruz Nariño, tierra de sueños.

7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?

No, porque el dinero se puede perder en una fracción de segundos, la experiencia, la colaboración, la estabilidad económica con el pasar de los años obtiene un valor superior a cualquier oferta, además cuando capacito futuros emprendedores transmito mi conocimiento a través de compartir mi experiencia. Si algún día me replican será mi única forma de seguir viviendo después de mi muerte.

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8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?

Fue muy complicado el inicio, me sellaron algunas veces por no cumplir con los permisos solicitados pero la preparación y el estudio me llevó a perseverar, hoy disfruto y trato de actualizarme, siempre formular más, crear mejor y pulir cada vez más mis servicios y productos. Fortalecer las capacitaciones que se dan a futuros emprendedores que hoy cursan un pregrado en alguna universidad pública o privada.

9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?

Medianamente sí, cero que debo incluir más productos al mercado atendiendo la demanda. Hoy vendo posteadura, ecoparques, perfiles, el adoquín debería ser de trafico pesado, pero estoy en el estudio de saber cómo hacer, la ficha técnica de mis bloques todavía no es autorizada para procesos de infraestructura, pero los estoy utilizando para porquerizas y divisiones en granjas que manejan el tema pecuario. Las capacitaciones que damos a las universidades cada vez deben ser más completas hasta llegar al punto de otorgar un título por la visita a la planta de procesos.

10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?

Seguirme formando. Estudié ingeniería, me especialicé en gestión pública interesado por mi proyecto y su desarrollo, ahora que no estoy donde quiero pero que tampoco estoy donde empecé solo me interesa terminar la maestría en educación y fortalecerme a través de capacitación de futuros emprendedores porque cuando enseñas, aprendes.

11. ¿Mi emprendimiento es escalable?

Si, espero poder algún día vender casas del mismo material que hoy promociono y en un futuro no lejano llegar a los gobernantes, empresas públicas y privadas con proyectos formulados para el mejoramiento y construcción de vivienda y así poder extenderme e impulsar mi proyecto a la etapa mas alta del comercio local, regional y nacional.

12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?

Siempre he pensado que los convenios de cooperación, convenios solidarios, asociaciones público privadas y anudar esfuerzos es una de las herramientas más clave para el desarrollo de un proyecto. La cofinanciación aporta y disminuye tiempos de proceso y pruebas de erros. Ejemplo: si compras una máquina nueva y garantizada, ahorras tiempo, pero ceder una parte del emprendimiento únicamente lo haría con alguien que complemente mis debilidades, trataría de no hacerlo por el factor económico, en ese caso recurriría a un préstamo y no vincularía a otra persona.

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13. ¿Qué no volvería a hacer?

Tratar de construir todo por mi cuenta y perder dinero en el intento, cuando lo correcto era comprar una maquina funcional.

14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?

Principalmente mi familia, mi hijo Andrés Felipe, siempre daré todo de mí por garantizar un ambiente sostenible para las futuras generaciones y me gusta seguir a todos los emprendimientos que como yo han tenido que esforzarse por cumplir los sueños que nacieron a través de una idea y hoy son una realidad.

15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?

Si, en algunas ocasiones tuve problemas con vecinos y creo que los sigo teniendo, pero sin duda nada me detendrá si no es la voluntad de Dios. También tuve un accidente de trabajo, pero sigo aquí y bajo ningún punto mi emprendimiento se detendrá.

16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?

Si, tengo un semillero de negocios donde he analizado con mucho tiempo cuáles serán las mejores opciones y me dedico mucho a analizar posibilidades de trabajo desde la parte de la independencia.

17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?

Estoy convencido de que sí, espero que mi trabajo garantice el futuro de nuevas generaciones, abundancia de recursos naturales, calidad del aire, calidad del agua, entre otros.

18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?

Con más experiencia, con el mismo optimismo y con una empresa que fortalece el empleo en mi comunidad, distribuyendo varios productos incluídas las casas de bajo costo ($6.000.000).

19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?

Dios prestándome la vida y la salud, mi familia el más fundamental apoyo moral, respeto, amor y cariño que es lo que todo ser humano necesita para vivir, y mis amigos apoyo de difusión logrando que más personas me miren en redes sociales compartiendo mis publicaciones.

20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?

Claro que si, siempre he invitado a futuros emprendedores que hoy cursan un programa de pregrado o que se interesan en algún modo por lo que yo hago a que me visiten, a que repliquen cada cosa que hago porque como lo dije en la parte de arriba, es la única forma de seguir viviendo en el mundo después de muerto, cuando enseñas lo que sabes.

21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?

Mi equipo principalmente está formado por mi compañero de trabajo, Ricardo Caiza, que en muchas oportunidades perseveró conmigo en la construcción de máquinas, luchó conmigo enfrentando inconvenientes por personas mal intencionadas que no querían vernos progresar y que nos acusaron de formar basureros, y en segundo lugar los recuperadores ambientales que a diario se parten el lomo buscando entre las basuras materia prima que tanto necesito. La Cruz, un municipio con 18.000 habitantes, se queda corto en producción cuando mi emprendimiento esta 100% funcional, y los estudiantes y docentes que se vincularon con mi idea de emprendimiento y optaron por las buenas prácticas de reciclaje mediante la separación en la fuente.

22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?

Trabajo sin envidia. Todos los que me han visitado conocen lo que hago, transmito mi conocimiento y me caracterizo por prestar un buen servicio tanto en producto terminado como en alquiler. Y en capacitaciones me preparo y me formo para transmitir mensajes claros que lleven a los beneficios y no al error.

23. ¿Qué he aprendido de todo esto?

Que nunca se termina de saber, siempre tenemos algo nuevo que implementar, que la formación es constante, que la necesidad es latente y que siempre existe la posibilidad de hacer las cosas mejor.

Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo ebohorquez@elespectador.com o tgomez@elespectador.com

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