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6 Dec 2021 - 2:39 p. m.

Logró fomentar el liderazgo de jóvenes, y sus familias, por medio del fútbol

Hace formación deportiva, ofrece herramientas sociales y financieras y ha logrado crear una resignificación del proceso de costura, con pagos justos para las madres de los y las deportistas.
Sebastián Sierra es la persona detrás de la Fundación Red Sonrisas.
Sebastián Sierra es la persona detrás de la Fundación Red Sonrisas.
Foto: Cortesía Organización Origen

“Con un equipo de cinco personas hemos impacto más de 4.500 personas de forma directa y recientemente resultamos ganadores en una convocatoria de la Organización de Estados Iberoamericanos para el fortalecimiento para fomentar el liderazgo de jóvenes por medio del futbol”. Este podría ser el resumen ejecutivo de lo que ha venido haciendo Sebastián Sierra con la Fundación Red Sonrisas, todo un ecosistema de liderazgo de esos escalables y con muy buenos resultados. Invitado a nuestra sección 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos para que nos contara qué es lo que están haciendo gracias al deporte con más seguidores en el mundo.

1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?

Tengo 28 años, estudié Administración de Empresas en la Universidad El Bosque. También hago parte de Origen Red de Liderazgo, donde me formé en distintos programas que me han permitido escalar mi emprendimiento.

2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?

La Fundación Red Sonrisas nace como un proyecto social de liderazgo y empoderamiento juvenil y se potencializa con entregarles herramientas sociales y financieras a las madres de estos jóvenes dignificando su trabajo.

También utilizamos el futbol como eje de transformación, enfocado en niños, niñas, adolescentes y militares víctimas del conflicto armado, capacitándolos en temas como la equidad de género, empatía, comunicación y liderazgo. Asimismo, integramos a las madres de los niños en un proceso de economía colaborativa, como aliadas del proceso de confección de los productos de la fundación.

En la actualidad contamos con tres proyectos. El primero se llama Una jugada diferente, el cual es un programa de formación deportiva, principalmente de fútbol, en Suba, Bogotá. Este programa tiene como enfoque enseñar a los niños, niñas y adolescente que “no soy yo, que solo no llego, que todos valemos lo mismo, que no se es más por tener mayores oportunidades ni menos por no tenerlas, que trabajando en equipo lograrán llegar mucho más lejos.”

EL segundo es Escuelas capacitadas, el cual brinda herramientas, actividades y procesos a escuelas, fundaciones, proyectos sociales e instituciones deportivas en general que permiten generar mayor eficacia en sus procesos de enseñanza, generando menor capacidad de rechazo, y aumentando factores como autoestima, empatía, confianza, comunicación, entre otros.

Y el tercero es Cosiendo sueños, una fábrica de artículos con la que buscamos la resignificación del proceso de costura, con pagos justos para las madres que trabajan fuertemente por sus hijos adscritos al proyecto de la fundación.

Si está buscando más historias de emprendimientos, sus creadores y creadoras están aquí, en Emprendimiento y liderazgo de El Espectador.

3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?

Fue más un proceso de corazón e intención, ver casos de malos pagos, incumplimientos y falta de un proceso de dignificación de la costura lo que me hizo llevar a la realidad el proyecto

4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?

Sale de varios bolsillos, de ahorros personales, de procesos realizados por convocatorias, de apoyos familiares. Sin embargo, una parte del proceso no involucró inversión debido al proceso establecido de ventas, ya que contamos con un portafolio en redes y plataformas de compra como MercadoLibre y con ventas a organizaciones aliadas.

5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?

Principalmente estoy cambiando el proceso de comercialización de productos, dignificando la operación y dando un pago justo por el trabajo a las madres cabeza de familia. De igual manera, les entregamos herramientas y habilidades para que puedan aplicarlas en sus proyectos personales y potencializarlos aún más.

Con un equipo de cinco personas hemos impacto más de 4.500 personas de forma directa y recientemente resultamos ganadores en una convocatoria de la Organización de Estados Iberoamericanos para el fortalecimiento para fomentar el liderazgo de jóvenes por medio del futbol.

6. ¿Soy feliz?

Sí. Entender que es un proceso donde se aportan a varios sectores de la sociedad me llena y me da crecimiento y felicidad.

7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?

No, siento que sería vender una parte de mí mismo.

8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?

Fue complicado, desde conocer el mercado, hacerse conocer y entender conceptos de producción, insumos y logísticas de compra y venta.

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9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?

En parte, me hace falta escalarlo y llevarlo cada vez a un nuevo nivel.

10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?

Estamos en el proceso de integrar como propios a los proveedores, convirtiéndolos en procesos internos de la Fundación. El propósito es integrar a más mujeres en el proceso de producción y formación.

11. ¿Mi emprendimiento es escalable?

Sí, al ser un proceso de producción común en los hogares colombianos y de necesidad para consumo tanto nacional como extranjero, permite escalarlo.

12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?

Sí podría ceder parte de la empresa, siempre y cuando se pueda mejorar los procesos sin cambiar el propósito de creación.

13. ¿Qué no volvería a hacer?

Entrar en un mercado desconocido sin haber levantado la mano para solicitar ayuda de personas que ya han vivido la experiencia.

14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?

El trabajo que han realizado personas como Nelson Mandela es lo que me inspiró y me motiva a seguir trabajando. Cambiar ideales sociales y culturales a través de procesos cotidianos es impresionante.

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15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?

Varias veces. Creo que todos tenemos la intención de querer tirar la toalla en muchos momentos. De los fracasos se construyen las victorias. Lo importante es hacerte fuerte de las victorias para que soporten los malos momentos.

16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?

Directamente no, sin embargo, hago parte de varios grupos que me han apoyado en el proceso de emprender, desde un proceso de liderazgo con Origen o de acompañamiento con entidades como la Alcaldía, Fundaciones aliadas y la Universidad del Bosque.

17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?

¡Por supuesto! Es un proyecto que aporta desde crecimiento económico a crecimiento personal, permite generar un proceso de formación de las madres y sus hijos, que será replicable y escalable con el trascender del tiempo, permitiendo que todos los grupos interactúen directamente en el proyecto.

18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?

Me veo impactando con mi emprendimiento a más poblaciones, permitiendo que tengan un acceso a herramientas técnicas, formativas y de vida que aporten en mayor medida a sus procesos diarios. Como compañía, el emprendimiento estará en una etapa de comercialización nacional como distribuidor y creador de productos de moda.

19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?

Han sido catalizadores del emprendimiento. Gracias a ellos he forjado el valor para darle vida y color a todo. Este emprendimiento, sin el apoyo de la gente cercana, no hubiese llegado hasta este punto. Me han brindado desde acompañamiento, recursos económicos y humanos, hasta simplemente compañía. Estos han sido algunos de los puntos que han forjado el crecimiento de la fundación.

20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?

¡Claro que sí! Como indicaba anteriormente, el proceso de mentoría y apoyo es lo que permite que la sociedad y la economía puedan crecer. El conocimiento no es nada si lo guardamos únicamente para nosotros mismos.

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21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?

Mi equipo ha desempeñado la columna vertebral del proceso, desde la parte audiovisual, de redes y fotografía, hasta la parte de ventas, sin dejar atrás el alma del proyecto: las mamás que hacen posible esta ejecución.

22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?

El emprendimiento cuenta con un componente esencial de resignificación que permite que no solo pueda pagárseles mejor a las madres, sino que pueda hacerse un acompañamiento integral, que aporte conocimiento y mejore dignamente las condiciones de vida.

23. ¿Qué he aprendido de todo esto?

Que todo es posible con disciplina. Que hay días mejores que otros y que el trabajo duro tiene recompensa. Pero esencialmente, que una sonrisa puede cambiar el mundo de una persona.

Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com).

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