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La pareja que creó una marca de alfajores inspirada en Argentina y Colombia

Mariana Ricaurte y Francisco Ventura elaboran este dulce típico argentino de manera artesanal con una receta familiar, resaltando en sus propuestas sabores colombianos

Tatiana Gómez Fuentes
25 de octubre de 2023 - 03:00 p. m.
Mariana Ricaurte y Francisco Ventura, la pareja detrás de la marca de alfajores "Ventura".
Mariana Ricaurte y Francisco Ventura, la pareja detrás de la marca de alfajores "Ventura".
Foto: Cortesía Ventura

“Somos Mariana y Francisco, una pareja colombo-argentina que junto a nuestro gran equipo fabricamos alfajores artesanales con estilo Argentino, llenos de sabor y color colombiano. En un mundo lleno de postres deliciosos en Colombia, el alfajor sigue siendo un secreto gastronómico. Queremos ofrecer una experiencia completa a nuestros clientes, un icónico empaque hecho a mano que lleva por dentro exquisitos sabores como el del limón, el café y la crema de avellanas, entre otros. Hemos hecho realidad nuestro sueño de traer de vuelta la nostalgia y los recuerdos a través de un sabor único argentino.

Nuestro modelo de negocio se basa hoy por hoy en la venta al consumidor final. Aproximadamente el 70 % de nuestras ventas van dirigidas a este último, mientras que el otro 30 % son ventas corporativas, o a través de distribuidores en Bogotá y el resto de Colombia. A medida que el negocio crece, esperamos que el segmento mayorista tome más fuerza y más protagonismo dentro de la empresa. Todavía no exportamos, pero tenemos la intención de hacerlo en 2024, principalmente a Estados Unidos“, así llegó esta historia a nuestra sección de 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos. Hablamos con la pareja detrás de este emprendimiento y así fue como narraron el nacimiento de su idea de negocio en el país.

1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?

Francisco Ventura, 35 años, argentino, estudió Administración de Empresas y Contabilidad en la Universidad de San Andrés en Argentina, y un MBA en Columbia Business School, en Nueva York.

Mariana Ricaurte Restrepo, 30 años, colombiana, estudió Mercado en la Universidad Jorge Tadeo Lozano en Colombia.

2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?

La idea fue traer un pedacito de Argentina a Colombia a través de algo tan icónico como el alfajor, y hacerlo con el toque de sabor y color colombiano. Por eso decimos que nuestros alfajores son estilo argentino, con corazón colombiano.

3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?

Revivimos una receta tradicional de la familia de Francisco en Argentina, la familia Ventura. Si bien la receta existía, nunca fue comercializada, y con esta idea la retocamos y modificamos para elaborar varios sabores, pero siempre con la misma receta de base. Así, tenemos sentadas las bases para poder hacer muchos sabores más y nunca dejar de sorprender a nuestro público.

Después de varios meses de prueba y error y de modificar la receta hasta lograr el sabor que estábamos buscando, comenzamos con una pequeña obra en la casa de Mariana, y la maquinaria necesaria para poder producir a pequeña escala. Por suerte el producto tuvo muy buena acogida desde el principio, y así logramos crecer. El resto es historia.

Si está buscando más historias de emprendimientos, sus creadores y creadoras están aquí, en Emprendimiento y liderazgo de El Espectador.

4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?

Por suerte Francisco había logrado ahorrar unos fondos durante sus trabajos corporativos, y eso fue lo que utilizamos para comenzar, siempre invirtiendo con visión a largo plazo y de manera consciente, por supuesto. Constantemente buscamos reinvertir cada peso que entra al negocio, para continuar creciendo.

5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?

Estamos logrando que la gente se conecte con un pedacito de Argentina, a través de un sabor icónico y único. De esta manera también le ponemos una sonrisa a todos nuestros clientes y a las personas que reciben nuestro producto como regalo.

6. ¿Soy feliz?

Somos inmensamente felices. El camino es duro, no lo vamos a negar. Pero la dicha de poder hacer algo propio, tomando decisiones que impacten directamente la vida de muchas personas (por ejemplo, nuestro equipo de producción que no para de crecer) es muy gratificante.

Antes de dedicarse a Ventura, Francisco trabajó en varias multinacionales y fue muy exitoso, pero siempre sintió que algo le faltaba, como una suerte de motivación. Hoy, con una empresa propia que además representa lo esencial de su tierra, él se siente pleno y feliz. Mariana, por su parte, tuvo varios trabajos relacionados con el mercadeo y la creación de contenido, pero de igual forma, ella sentía un vacío en su vida profesional que solo logró llenar cuando tomó las riendas de un proyecto propio.

7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?

Sí, siempre y cuando se garantice mantener nuestra esencia viva, y se sigan transmitiendo los mismos valores que hoy pregonamos. Después de todo, si la promesa de una empresa que nos compre es escalar la marca y darla a conocer, por qué no.

8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?

Muy duro. Fue pasar de una vida corporativa, en la que uno está enfocado al detalle, en una tarea y bajo una estructura clara, a un mundo en el que todo pasó a depender de nosotros. De nuestras decisiones se desenvuelven prácticamente todos los aspectos del negocio. Es mucha responsabilidad, pero la verdad estamos dichosos al respecto. Por supuesto, nos hemos equivocado una y otra vez, porque nadie te enseña a emprender, pero así se aprende, y es muy gratificante, sobre todo cuando las cosas salen bien.

9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?

Estamos en proceso. Diría que vamos cumpliendo micro-sueños hasta cumplir el sueño mayor. Desde lanzar la marca, superar ciertas metas de ventas, tener nuestra primera planta de producción, hasta metas futuras como exportar, darnos a conocer aún más, y el día de mañana tener una multinacional con varias compañías de alfajores en Argentina.

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10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?

Crecer. Hoy por hoy estamos en proceso de expandir nuestra planta de producción, una vez tengamos eso, la idea es continuar con nuestros esfuerzos de mercadeo para darnos a conocer y continuar creciendo. Queremos que todo Colombia (y el mundo) tengan la oportunidad de probar nuestros alfajores.

11. ¿Mi emprendimiento es escalable?

Sí, el alfajor es un producto que tiene una vida útil de 2 a 3 meses, lo que permite producir en masa, y distribuirlo sin problema. De esta manera, estamos focalizados en tener un punto de producción central y desde allí distribuir al resto del país para luego abrir el mercado internacional. La clave está en buscar constantemente economías de escala, mantener la calidad, y garantizar a nuestros clientes que el alfajor que consuman siempre sea el mismo, sin importar el lugar en donde estén.

12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?

Ya lo hicimos. Ante la necesidad de expandir nuestra planta, que ya nos estaba quedando chica, vimos la oportunidad de adquirir una propiedad. Así que fue necesario salir a buscar inversores (principalmente de amigos y familia), por el cual cedimos una parte de la empresa. Fue un proceso desafiante, pero lo logramos con éxito, y hoy ya estamos en obra para mudarnos pronto a nuestra nueva planta.

13. ¿Qué no volvería a hacer?

Aprender de los errores es un proceso crucial para crecer. Como te decía, nadie te enseña a emprender, así que no equivocarse es prácticamente imposible. El secreto está en tener la humildad para reconocer los errores y tomar las medidas correspondientes para no cometerlos en el futuro.

14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?

Tuvimos varios mentores durante nuestras vidas. En mi caso (Francisco), tuve ciertos líderes muy idóneos durante mis trabajos corporativos, de los que fui aprendiendo mucho. La clave fue tomar un poquito o lo mejor de cada uno de ellos/as, para poder ir forjando mi carácter como líder.

15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?

Todo el tiempo, quien te responda que no, miente. Emprender es una montaña rusa de emociones, y es muy muy importante tener a alguien de socio/a con quien compartir y en quien apoyarse. En nuestro caso, además de socios, somos pareja, así que se convierte en un ejercicio muy desafiante pero a la vez reconfortante.

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16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?

Sí, sentimos que Colombia tiene buena predisposición con los emprendedores, a su vez, hay mucha gente transitando este camino, lo que lo hace más ameno a la hora de conocer gente que está viviendo un proceso similar.

17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?

Queremos que este producto que creamos impacte a mucha gente alrededor del mundo. Buscamos transmitir no solo la nostalgia y los sabores argentinos (con corazón colombiano) sino contagiar también a otros con la experiencia que tuvimos como pareja. Ventura nació de un encuentro de dos mitades que se encontraron y crearon una nueva dulzura híbrida entre dos culturas. Esa es nuestra esencia, el corazón de lo que nos mueve.

Buscamos transmitir ese gusto del encuentro, con amigos, familia, o conocidos. Y siempre acompañados de un buen alfajor.

18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?

¡Ojalá con una empresa más consolidada, con sucursales/franquicias y un producto internacional! A eso apuntamos. Y por consiguiente, eso nos convertiría en líderes de una multinacional. Queremos lograr impactar positivamente la vida de muchas personas, crear muchas sonrisas, y hacer nuestro aporte para crear una sociedad más sostenible y consciente.

19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?

Siempre es bueno contar con el apoyo de la familia y amigos. De alguna manera, ellos proveen la confianza y el empujón necesario para dar el salto y seguir adelante. Emprender es muy difícil, por eso está bueno y recomendamos estar bien acompañado durante el proceso

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20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?

Emprender no es para cualquiera. Una vez durante una entrevista para un alto cargo, un gerente me dijo con total sinceridad que a él le gusta el mundo corporativo, la política, los juegos de poder, pero que a otros puede no gustarles eso, y se sienten más cómodos emprendiendo o haciendo otra cosa. No todos tenemos que hacer todo bien, y eso está bien, pero sí recomendamos que prueben, hasta encontrar algo que los apasione.

21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?

En este proceso resultó clave ser dos socios fundadores. Creemos que sería muy difícil encarar este proceso siendo solo una persona, cualquiera sea el emprendimiento. Luego, la clave está en contratar gente idónea y con buena actitud – aprendimos que la experiencia es secundaria para la mayoría de los roles, lo más importante es la actitud-. Y la otra clave está en contratar despacio, de manera medida y controlada, y tener la templanza para reducir el equipo cuando sea necesario, de manera rápida y eficiente.

22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?

En nuestro caso es la esencia y la imprenta colombo-argentina que refleja también nuestra pareja. De esa manera volcamos todo a nuestro emprendimiento, para crear ese balance entre las dos culturas, muchas veces imperfecto en lo superficial, pero perfecto en lo esencial.

23. ¿Qué he aprendido de todo esto?

Sobre todas las cosas, aprendimos a salir de nuestra zona de confort. En el mundo corporativo, uno muchas veces se acostumbra de más a la “buena vida”, y lo pongo entre comas porque es como un arma de doble filo, en el que muchas veces (no siempre) las personas no están muy a gusto con su trabajo, pero es difícil salirse de la rutina, renunciar a un ingreso fijo, y a las comodidades que eso brinda. Emprender te obliga necesariamente a rebuscártelas constantemente, a reinventarte, a probar, a equivocarse, y a tener que encontrarle soluciones pragmáticas a problemas muchas veces muy complicados. Ese aprendizaje, no lo cambiamos por nada.

Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻‍💻 🤓📚

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