Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
“Nosotros hemos venido desarrollando una aplicación en la que se agrupan todos los procesos de convivencia que se dan en un conjunto residencial, un condominio o cualquier otra copropiedad, y en la que se tiene acceso a un ecosistema de alianzas que benefician a los residentes y administradores. Además, la transparencia, el compromiso y la innovación es lo que nos hace únicos y la mejor opción, ya que le apostamos a la tecnología y le ofrecemos soluciones diseñadas a nuestros clientes. Más que una aplicación, Hipal llegó para ser un amigo”, dice Daniel Puentes, CEO y fundador de este emprendimiento, él pasó por nuestra sección 23 preguntas para emprendedores y sus emprendimientos:
1. ¿Cuántos años tengo? ¿Qué estudié?
35 años, Ingeniería Industrial y tengo dos posgrados en Calidad y Gestión de proyectos.
2. ¿Cuál fue mi idea y cuándo nació? ¿Qué fue lo que creé?
Antes de lanzarme de lleno a este emprendimiento, trabajé 8 años en la industria de transporte vertical, es decir, el sector de ascensores y escaleras eléctricas. Como es natural, tuve contacto permanente con los sistemas de administración de propiedad horizontal: administradores, inmobiliarias y constructoras, lo que me permitió identificar la gran necesidad de las copropiedades por acceder a soluciones tecnológicas.
Así fue como a finales del 2019 ideé una herramienta digital que, de manera simple e intuitiva, facilitara las dinámicas de administración, lo que se traduce en una mayor conveniencia, comodidad, confianza y seguridad; y disminución del impacto ambiental, al evitar gastos en papelería de uso recurrente, por ejemplo.
Si está buscando más historias de emprendimientos, sus creadores y creadoras están aquí, en Emprendimiento y liderazgo de El Espectador.
3. ¿Cómo logré hacerla realidad y llevarla a los hechos?
Soy muy apasionado por incentivar beneficios para las comunidades y acercar las ventajas que ofrecen los adelantos tecnológicos. En ese sentido, a través del diálogo y el entendimiento de los requerimientos de muchos administradores; de participar en asambleas y de reunirme con consejos de administración, adquirí el conocimiento suficiente para solucionar una clara necesidad insatisfecha.
Empecé a trabajar en el gran desafío de diseñar lo que hoy en día es Hipal. Con diseños, literalmente, en una hoja de cuaderno y, posteriormente, con el apoyo de amigos y conocidos que tienen las habilidades técnicas, aterrizamos la idea preliminar. De la mano de mi esposa Fiorella Malaver, cofundadora del proyecto, fuimos lentamente madurando una plataforma integral que abarca todos los servicios que comprende la administración de copropiedades.
4. ¿De dónde saqué la plata para ponerla a andar y cómo la pagué?
Es capital propio. El ahorro, las inversiones y el trabajo de muchos años nos permitieron consolidar el capital suficiente para poner a andar este sueño. Constituimos la compañía Mapu Holding SAS, cuya marca insignia es Hipal.
5. ¿Qué estoy logrando con mi emprendimiento? ¿Qué estoy cambiando con mi idea?
Más allá de agilizar y simplificar las múltiples dinámicas en la gestión de copropiedades, que es muy importante, estoy creando comunidad, lo cual es esencial para la construcción de una mejor sociedad y un mejor país. Esto impacta la transparencia en la gestión administrativa, sus manejos financieros y el resto de trámites; la confiabilidad y estabilidad de los procesos, lo que hace que rompamos los métodos rudimentarios que todavía se ven; y la profesionalización de la labor de administrar copropiedades.
6. ¿Soy feliz?
Totalmente y por muchas razones. Uno de mis factores de felicidad es ver a una comunidad contenta, ver a las personas accediendo a recursos de una manera mucho más fácil, y creo que estoy logrando eso. Así mismo, estoy materializando un sueño que viene desde algunos años atrás, lucho por mi país, doy todo por mi Colombia, hago lo que sea necesario por sumar un granito de arena por evolucionar a este país, y espero seguirlo haciendo en más geografías del país y la región.
7. ¿Vendería mi emprendimiento, mi empresa?
En este momento, no. No vendería mi emprendimiento ni mi empresa. Estoy construyendo una solución que aporta a que nuestra sociedad evolucione y quiero seguir implicado en dicha causa.
8. ¿Qué tan duro fue para mí emprender?
Emprender es muy subjetivo, hay para quienes emprender es fácil y para quienes emprender es todo un reto. Sin querer decir que ha sido un camino fácil, ya que esto es una montaña rusa de sentimientos, en donde hay momentos de felicidad muy intensa y otros de gran desilusión, para mí el ejercicio emprendedor no ha sido difícil.
A esto hay que ponerle mucha actitud, dedicación y foco; hay que convencerse, en este caso con Hipal, de que se tiene la mejor solución. Es necesario construir a partir de la necesidad.
9. ¿Cumplí mi sueño? ¿Qué me hace falta?
Mi sueño emprendedor tiene varias fases. Podría decir que cumplí la primera, que era renunciar a un trabajo tradicional para arriesgarme a volver a empezar de ceros. Ahora vienen las otras fases, que son los pasos lógicos al crear empresa: alcanzar el punto de equilibrio, ampliar la operación, internacionalizar el negocio, añadirle nuevas líneas de negocio y seguir elevando la calidad.
Esta historia le puede interesar: Ella creó una empresa de joyería que cree en la manufactura local
10. ¿Y ahora qué? ¿Qué sigue?
Esto es un camino de largo aliento y hasta ahora estoy en la línea de partida. Sigue seguir ampliando la operación hacia nuevas geografías, seguir consolidando un equipo altamente competitivo, seguir sumando alianzas al ecosistema de Hipal y seguir acercándose a los administradores para responder lo mejor posible a sus necesidades.
11. ¿Mi emprendimiento es escalable?
¡Por supuesto! Colombia, al igual que otros países de la región, han venido experimentando bonanzas en el mercado inmobiliario, lo que se traduce en cientos de miles de viviendas nuevas en los entornos urbanos. Construir comunidad, vivir inteligente y facilitar las dinámicas de administración se hace más prioritario que nunca antes. Bajo esa lógica, escalar el modelo de Hipal, más que ser una posibilidad, es el paso natural a seguir.
12. Para crecer, ¿recibiría inversión de un desconocido? ¿Le cedería parte de mi empresa?
No. Este proyecto se concibió con capital 100 % propio y, en la medida de lo posible, seguiremos bajo ese mismo esquema. Tener toda la participación en el proyecto nos ha dado tranquilidad, flexibilidad y mayor margen de maniobra. Mientras nos sea financieramente viable seguir creciendo orgánicamente y operando con nuestros recursos, lo seguiremos haciendo.
13. ¿Qué no volvería a hacer?
Es una buena pregunta porque es retrospectiva, todo tiende a verse más fácil que en su momento. Sin embargo, las lecciones y los aprendizajes que tengo ahora se los debo a esos errores que cometí. Las equivocaciones, de cierta forma, han aportado a ser el emprendedor que soy actualmente. Es un conocimiento que no se aprende en la universidad o el colegio, se aprende experimentándolo.
14. ¿Quién me inspiró? ¿A quién me gustaría seguir?
Me inspira mi país y las necesidades que hay en él. Me mueve el sueño de poder entregarle algo a la sociedad que contribuya a su bienestar y, de paso, nos ayude a avanzar con nación. Bajo ese mismo sentido, veo como un referente a mi suegro, Jairo Malaver, quien hace más de 40 años fundó la empresa que hoy por hoy lidera el mercado local de ascensores y escaleras eléctricas: estilo ingeniería.
A su lado, pude conocer las dos caras de la moneda del mundo laboral: el ser empleado y ser empleador. Su visión y liderazgo me enseñaron el contraste de perspectivas que hay al ser un trabajador, que cuenta con la sombrilla de una empresa; y al ser empleador, que trabaja por sostener todos los días esa sombrilla.
15. ¿Fracasé en algún momento? ¿Pensé en tirar la toalla?
No me gusta hablar de fracasos, y esto es algo que intento inculcarlo en la filosofía de Hipal. No considero que haya tenido fracasos. He tenido errores, de los cuales aprendo y me sobrepongo. Las fallas son un recordatorio de que hay algo por mejorar y, a la vez, una oportunidad para hacer las cosas de otra manera. Así que no, no he pensado en tirar la toalla; sé que esto del emprendimiento es una montaña rusa y estoy dispuesto a saborearla, incluso, con los sinsabores que a veces puede tener.
Visite la sección de Emprendimiento y Liderazgo de El Espectador
16. ¿Hago parte de algún tipo de comunidad que me ayuda en este camino de emprender?
Formalmente, no pertenezco a ninguna comunidad en particular. Sin embargo, vengo de una familia de sangre emprendedora y he sabido rodearme de otros emprendedores notables en nuestro país, con quienes comparto permanentemente e intercambio buenas prácticas.
17. ¿Lo que estoy haciendo trasciende? ¿Podrá impactar a nuevas generaciones?
¡Claro! De eso de trata. Crear comunidad es generar bienestar, mejor calidad de vida y construir país de forma conjunta. Eso, en otras palabras, es abonar el terreno para entregarle una mejor sociedad a nuestros hijos.
18. ¿Cómo me veo en 10 años y cómo veo a futuro mi emprendimiento, mi empresa?
En 10 años me veo dirigiendo una operación más consolidada, en varios países, con un equipo más amplio y, sobre todo, feliz de estar viviendo mi sueño, tal cual como lo estoy haciendo en este mismo momento. También, quisiera estar abierto a la posibilidad de añadirle nuevos negocios a la sociedad Mapu Holding SAS, ¿por qué no?
19. ¿Qué papel han jugado mi familia y mis amigos?
Mi familia y amigos han sido la base angular de este sueño. Sin su apoyo, no estaría aquí. Gracias a que ellos creyeron en mí y en la idea, y a que conté con el acompañamiento incondicional de mi esposa, es que Mapu Holding SAS es una realidad que genera empleo, favorece a comunidades y me permite realizar mi sueño diariamente.
Le puede interesar: El emprendedor que creó un modelo, diez veces más rápido, para pagos con tarjeta
20. Yo lo logré. ¿Ayudaría a otros emprendedores a que lo logren?
Sin duda. No es posible concebir una mejor sociedad ni construir comunidad sin el apoyo a los emprendedores. Estoy presto a aportar mi granito de arena a quien pueda ver en él alguna ayuda, y la idea es que mi emprendimiento, en un futuro no muy lejano, pueda tener herramientas para favorecer el emprendimiento al interior de las copropiedades.
21. ¿Qué papel jugó mi equipo? ¿Quién es?
Mi equipo ha sido y es mi esposa Fiorella Malaver, y mis dos hijas. Ellas han estado ahí para mí desde el día cero de este emprendimiento. Por supuesto, tampoco puedo dejar de lado a cada uno de los talentos que han sumado con su conocimiento, sus ganas y su proactividad para que Hipal sea lo que es hoy en día.
22. ¿Cuál es mi sello personal? ¿Qué me diferencia del resto?
La conexión y cercanía con los públicos de interés. El principal diferencial de Hipal es que es una herramienta que se ha estructurado a la medida de las necesidades reales y vigentes de los administradores. Eso nos ubica en una posición única para ofrecer una propuesta de valor totalmente integral.
23. ¿Qué he aprendido de todo esto?
He aprendido a punta de ensayo y error que emprender no es necesariamente sabérselas todas. Es estrellarse, equivocarse y caerse, y pese a eso volver a intentarlo. Para triunfar no se necesita ser imbatible, se necesita ser constante, apasionado y disciplinado.
Si conoce historias de emprendedores y sus emprendimientos, escríbanos al correo de Edwin Bohórquez Aya (ebohorquez@elespectador.com) o al de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com). 👨🏻💻 🤓📚
