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Cada día, mientras un tendero paga a su proveedor, un conductor de carga transfiere dinero por su celular o un hogar cancela el recibo del gas, ocurre algo gigantesco: millones de operaciones financieras se mueven por el sistema bancario.
El más reciente informe de la Superintendencia Financiera permite dimensionar ese pulso cotidiano de la economía. Solo en el cuarto trimestre de 2025, los establecimientos de crédito y las entidades de pagos electrónicos realizaron 6.234 millones de operaciones.
La cifra es difícil de imaginar. Significa que, durante esos tres meses, el sistema financiero procesó casi 69 millones de transacciones cada día entre pagos, consultas, transferencias y movimientos digitales.
De ese total, 3.556 millones fueron operaciones monetarias, es decir, movimientos reales de dinero. En conjunto sumaron COP 3.184 billones.
Para dimensionar ese volumen basta una referencia: el monto equivale a seis veces el presupuesto anual del Gobierno nacional de este año (COP 546 billones).
El resto, 2.678 millones de operaciones, correspondió a acciones que no implican mover dinero directamente: consultas de saldo, revisión de movimientos, generación de certificados o verificaciones de cuentas.
En paralelo, las entidades que administran sistemas de pago —junto con el Banco de la República— procesaron 1.065 millones de operaciones monetarias adicionales, por un valor de COP 1.106 billones.
El celular se convirtió en el banco
La transformación más visible del sistema aparece cuando se observa por dónde se realizan esas operaciones.
Los canales digitales dominan con claridad.
Según el informe, ocho de cada diez movimientos financieros (82,8 %) ya se hacen sin pisar una sucursal bancaria: aplicaciones móviles, internet o plataformas digitales.
Solo el 17,2 % ocurrió en canales físicos, como oficinas bancarias o cajeros.
Las aplicaciones móviles concentran buena parte de esa actividad. En operaciones monetarias, el 61 % se realiza desde el celular, muy por encima del internet tradicional, que representa el 9 %.
En las operaciones no monetarias, como consultas o verificaciones, la dependencia del teléfono es aún mayor: 81 % se hace desde apps móviles y 16 % desde internet.
Las oficinas aún concentran grandes montos
Aunque el número de operaciones digitales domina, los canales físicos aún conservan un papel relevante en el volumen de dinero que se mueve.
Las oficinas bancarias siguen siendo uno de los espacios donde se transan los mayores montos, junto con las plataformas de internet.
Esto ocurre porque muchas operaciones empresariales, créditos o transferencias de gran tamaño todavía se realizan a través de canales tradicionales.
Bogotá, Antioquia y Valle lideran las operaciones presenciales
Las oficinas ubicadas en Bogotá registraron el 35 % de las operaciones presenciales.
Le siguen Antioquia con 22 % y Valle del Cauca con 13 %.
¿Quién está pagando más?
El informe también permite observar qué sectores económicos generan más pagos dentro del sistema financiero.
La mayor participación corresponde a actividades profesionales, científicas y técnicas, responsables del 72 % de los pagos registrados.
Muy por detrás aparecen otros sectores relevantes de la economía:
- Comercio al por mayor y al por menor, además de reparación de vehículos (6 %).
- Actividades de los hogares como empleadores (5 %).
- Información y comunicaciones (3 %).
- Servicios administrativos y de apoyo (3 %).
El retrato que deja el informe es el de un sistema financiero que ya opera mayoritariamente en el mundo digital.
El celular se convirtió en la principal puerta de entrada al banco. Desde allí se pagan facturas, se transfieren recursos y se consultan cuentas en cuestión de segundos.
Detrás de cada uno de esos gestos cotidianos —un pago en una tienda, una transferencia a un familiar, una compra por internet— se mueve una maquinaria invisible que procesa miles de millones de operaciones cada trimestre.
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