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Santa Marta entra al mapa de la relación económica con Venezuela. La Cámara Colombo Venezolana abrirá el 28 de abril una oficina regional en Santa Marta. El objetivo es escalar el comercio, destrabar inversión y aprovechar el momento de reactivación del vecino país.
La sede funcionará en la Zona Franca Las Américas, un punto con acceso logístico y portuario. Desde ahí se coordinará el acompañamiento a empresas que buscan vender, comprar o instalarse al otro lado de la frontera.
La movida llega en un contexto distinto al de hace pocos años. Venezuela vuelve a crecer. Las proyecciones apuntan a una expansión superior al 10 % en 2026, con un ritmo que podría mantenerse en los próximos años, según cifras de la Cámara.
En el primer bimestre, Colombia exportó USD 132 millones a Venezuela, mientras las importaciones desde ese país fueron de USD 11 millones, según el DANE. Alimentos, bebidas y tabaco lideran la canasta con 28,7 %, seguidos por químicos (22,7 %) y plásticos (11,9 %).
La meta es cerrar el año en USD 1.600 millones, afirmó la Cámara. “La expectativa de inversiones resulta muy positiva a medida que las empresas avanzan en la reactivación de sus contactos de negocios”, agregó.
El Caribe juega un papel decisivo. En 2025, la región aportó el 23 % de las exportaciones colombianas hacia Venezuela. La cercanía geográfica, los puertos y la actividad empresarial convierten a ciudades como Santa Marta, Barranquilla y Riohacha en puntos naturales de conexión.
“La presencia de la Cámara Colombo Venezolana en el Caribe no solo fortalece nuestra presencia institucional, sino que envía un mensaje claro sobre el papel que puede jugar Santa Marta como hub de negocios”, afirmó el exministro de Comercio Germán Umaña Mendoza, presidente de la junta directiva de la Cámara. “Queremos que las empresas de la región encuentren aquí las herramientas necesarias para internacionalizarse”.
La oficina operará como un centro de servicios empresariales: información de mercado, asesoría normativa, redes de contacto y acompañamiento en operaciones de comercio exterior.
Un mercado que vuelve a moverse
También habrá foco en los cuellos de botella que siguen ahí. Pagos internacionales, corresponsalía bancaria y cumplimiento de sanciones siguen marcando la cancha.
En la agenda del seminario de apertura aparecen temas como normativa OFAC y mecanismos financieros para operar sin fricciones mayores.
En un reciente encuentro organizado por Baker McKenzie, los expertos coinciden en la activación económica de Venezuela como una realidad “que las empresas no pueden ignorar”.
Los expertos coinciden en que el sector privado venezolano no está bajo un embargo general. Las restricciones existen, pero se concentran en entidades del Estado.
“No hay una restricción legal que impida a una empresa privada tener cuentas en el extranjero o pagar en divisas; lo que enfrentamos es un tema de gestión bancaria, sobre todo de los bancos corresponsales en el extranjero”, explica María Eugenia Salazar-Furiati, socia de Baker McKenzie Venezuela.
Salazar agregó que los privados operan con normalidad con estándares de transparencia globales. “Venezuela ha desarrollado una resiliencia financiera que el inversionista debe conocer de primera mano”, dijo.
Ese cambio empieza a tener respaldo concreto.
Bancóldex habilitó una línea de crédito por USD 100 millones para financiar operaciones de comercio con Venezuela, con un componente en pesos para capital de trabajo y otro en dólares para exportaciones e importaciones.
“Estamos pasando de la expectativa a la acción, con instrumentos que convierten la integración económica en resultados tangibles”, dijo la ministra de Comercio, Diana Marcela Morales.
El paquete incluye coberturas cambiarias, asesoría empresarial y mecanismos como cartas de crédito para reducir riesgos en las transacciones.
La agenda política entra en escena
La agenda política se está alineando.
Esta semana se instaló en Caracas la III Reunión de la Comisión de Vecindad e Integración entre Colombia y Venezuela, con presencia de delegaciones de ambos países.
La canciller Rosa Villavicencio ya sostuvo encuentros con su homólogo Yvan Gil, mientras se espera una reunión entre el presidente Gustavo Petro y Delcy Rodríguez. En la agenda aparecen temas de seguridad en el Catatumbo, cooperación energética, comercio, migración y asuntos fronterizos.
Contexto: Estos son los detalles detrás de la reunión entre Petro y Rodríguez, ¿qué se sabe?
El encuentro ocurre en paralelo a movimientos internacionales. Estados Unidos levantó sanciones sobre Rodríguez, aunque mantiene restricciones sobre entidades del Estado venezolano, lo que sigue condicionando el entorno financiero.
En marzo, el Gobierno aprobó la Zona Franca Permanente Especial Agroindustrial Refinorte, en Norte de Santander, a pocos kilómetros de la frontera. Es uno de los primeros proyectos concretos de integración productiva.
“Hoy estamos tomando decisiones concretas para devolverles la dignidad a las comunidades de frontera, generando desarrollo económico, empleo y nuevas oportunidades para sus habitantes”, dijo Morales.
Antes del quiebre político de 2019, el comercio bilateral superaba los USD 6.000 millones. Luego cayó de forma abrupta.
En los últimos tres años, el intercambio se ha cuadriplicado, al pasar de USD 200 millones a USD 1.170 millones en 2025, con exportaciones colombianas concentradas en alimentos, químicos y plásticos.
A corte del año pasado, el superávit de Colombia frente a Venezuela supera los USD 970 millones.
Reglas nuevas, capital en movimiento
Las empresas colombianas vuelven a mirar a Venezuela como destino de inversión, no solo como mercado de exportación. Energía, infraestructura, salud, alimentos y servicios básicos aparecen entre los sectores con mayor tracción.
La entrada en vigor del Acuerdo de Promoción y Protección Recíproca de Inversiones (APPRI) en abril introduce reglas más claras para el capital de ambos lados.
Este acuerdo busca garantizar “un entorno jurídico estable, transparente y previsible”, señaló Luis Felipe Quintero, presidente ejecutivo de la Cámara.
La protección aplica tanto para inversiones nuevas como para las ya existentes.
Del lado venezolano, las reformas también avanzan. Cambios en sectores como hidrocarburos y ajustes administrativos buscan acelerar trámites y facilitar la llegada de capital. “El inversionista busca eficiencia, seguridad jurídica y rapidez”, apuntó Carlos A. Felce, desde la oficina de Caracas.
La operación en Venezuela exige navegar un entorno todavía inestable, con limitaciones financieras y reglas que cambian más rápido de lo que le gustaría a cualquier gerente.
Aun así, el flujo se está reactivando.
La apertura de la oficina en Santa Marta intenta capturar ese momento.
Carlos Jaramillo, presidente de la Cámara de Comercio de Santa Marta, señaló que este “es un paso estratégico para el Caribe colombiano, porque fortalece la integración regional y abre nuevas oportunidades para nuestros empresarios en materia de comercio e inversión”, dijo.
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