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La deuda del Gobierno crece más rápido que todo el crédito de hogares y empresas

La deuda pública llegó a COP 1.215 billones en marzo de 2026, creciendo más rápido que todo el crédito de hogares y empresas juntos. ANIF y Corficolombiana advierten que las finanzas públicas están “al filo del precipicio” y que no es sorpresa que el mercado mantenga elevadas las tasas de interés.

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25 de mayo de 2026 - 08:45 p. m.
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La deuda del Gobierno ya está creciendo más rápido que el crédito de todos los hogares y empresas del país juntos. La comparación la lanzó José Ignacio López, presidente de ANIF, y retrata el tamaño de la presión que hoy ejerce el Estado sobre el mercado financiero local.

“La deuda interna del Gobierno ya supera en 125 billones la deuda de TODOS los colombianos con el sistema financiero en todas las modalidades (comercial, consumo, hipotecario y microcrédito)”, afirmó López. Según sus cálculos, desde agosto de 2022 la cartera bruta de crédito aumentó COP 142 billones, mientras la deuda interna de la Nación se disparó COP 386 billones.

La fotografía fiscal se deterioró rápido. Según cifras del Ministerio de Hacienda, la deuda pública llegó a COP 1.215 billones al cierre de marzo de 2026. De ese total, 865 billones corresponden a deuda interna y 349,6 billones a deuda externa. Hace apenas un año, en el mismo periodo de 2025, la deuda bruta era de COP 1.054 billones.

El aumento anual fue de COP 161 billones, equivalente a un crecimiento cercano al 15 %.

El salto se vuelve más visible cuando se mira hacia atrás. En marzo de 2024, el saldo total rondaba los COP 887 billones. En 2023 estaba cerca de 879 billones.

En tres años, la deuda pública aumentó más de COP 330 billones, con la deuda interna como principal motor del crecimiento, justo cuando las tasas locales empezaron a moverse hacia niveles que el mercado no veía desde hace más de veinte años. Una combinación particularmente crítica para cualquier ministro de Hacienda que quiera dormir tranquilo. O dormir, al menos.

ANIF sostiene que la expansión de la deuda pública ya está presionando directamente el costo del dinero en Colombia. “No sorprende que la presión de la deuda pública en el mercado local financiero haya elevado y mantenga las tasas de interés altas”, dijo López.

El centro de investigaciones económicas de Corficolombiana fue todavía más agresivo. En un informe reciente, la firma aseguró que “las finanzas públicas de Colombia están al filo del precipicio” y advirtió que el próximo gobierno tendrá que ejecutar un ajuste fiscal equivalente a entre 3 y 4 puntos del PIB si quiere recuperar sostenibilidad.

El reporte cuestiona el ritmo de crecimiento del gasto público durante los últimos años. “Desde 2019, el gasto público ha crecido cinco veces más rápido que los ingresos”, señaló Corficolombiana, que además propuso una agenda de austeridad con reducción de ministerios, recorte de gastos de funcionamiento y revisión de transferencias y contratos de prestación de servicios.

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La preocupación del mercado ya se está reflejando en los TES, los títulos de deuda pública que emite el Gobierno. Varias referencias en pesos llegaron a negociarse por encima del 15 %, máximos que no aparecían desde hace más de dos décadas. El informe advierte que Colombia está refinanciando deuda cada vez más cara para aliviar presiones de corto plazo.

“En 2026, el cupón promedio de las nuevas emisiones de TES ronda el 10,4 %, evidenciando una transición hacia deuda concentrada en tasas de dos dígitos”, indicó Corficolombiana.

Ese cambio ya empezó a trasladarse al costo estructural de la deuda interna. El cupón promedio del stock pasó de 8,43 % a 9,78 % en apenas un año, un incremento de 136 puntos básicos.

Eso quiere decir que el Estado tendrá que destinar más recursos al pago de intereses durante la próxima década, justo cuando el espacio fiscal luce más estrecho.

La tensión también se siente en la caja del Gobierno. Bancolombia y el Banco de la República informaron que la caja de la Nación cerró abril en COP 7,5 billones. Aunque hubo una recuperación frente a marzo, cuando estaba en 6,8 billones, el nivel sigue siendo históricamente bajo.

Hace un año, en abril de 2025, la caja del Tesoro ascendía a COP 13,8 billones. Casi el doble. El dato actual se convirtió en el segundo más bajo para ese mes en la última década, apenas por encima del registrado en abril de 2024.

En marzo, por ejemplo, el hilo rojo era tan evidente que, según ANIF, solo había recursos para cinco días, en un momento en que se requieren, en promedio, COP 1,4 billones para funcionamiento, transferencias y deuda.

Corficolombiana sostiene que la pérdida de confianza ya está encareciendo toda la financiación del país. El informe recuerda que Standard & Poor’s rebajó hace un mes la calificación crediticia de Colombia a BB-, mientras la prima de riesgo y las tasas de los TES permanecen en máximos de cuatro años.

Aun así, el mercado todavía reconoce un elemento clave: Colombia nunca ha incumplido el pago de su deuda, ni siquiera durante la crisis latinoamericana de los años ochenta. El problema es que buena parte de esa reputación descansaba en la idea de disciplina fiscal. Y esa narrativa empezó a agrietarse.

“El reto no será solo financiar el déficit, sino recuperar la confianza de los inversionistas”, advirtió Corficolombiana.

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