Publicidad
20 Jan 2022 - 6:34 p. m.

Economía colombiana crecerá 4 % este año, según BBVA Research

De acuerdo con los expertos, en 2022 se espera una depreciación promedio del peso colombiano del 5,1 % y una apreciación del 2,4 % en 2023. Es decir, se tendría una tasa de cambio de $3.935 para este año y de $3.842 para el próximo.
Este año, la inflación cerrará en 4,8 % y 2023 en 3,6 %, mostrando una reducción gradual. / Getty Images.
Este año, la inflación cerrará en 4,8 % y 2023 en 3,6 %, mostrando una reducción gradual. / Getty Images.
Foto: Getty Images

Este jueves, BBVA Research reveló que para 2022 el PIB en Colombia tendrá un crecimiento de 4 % y para 2023 de 2,8 %. Según el informe de los expertos, el alza del PIB será más fuerte en la segunda mitad del año. En 2023, “en ausencia de efectos estadísticos, el aumento será más bajo”, dijeron.

“En 2022 y 2023 continuará el proceso de recuperación pero, como era de esperarse, a un ritmo más gradual. Esperamos que el consumo pierda dinamismo y que la inversión en construcción, tanto de vivienda como de obras civiles, lo compense parcialmente. También somos optimistas sobre un mayor dinamismo del sector exportador, tanto en los bienes tradicionales, principalmente asociados a la minería, como en los productos industriales y los agrícolas no tradicionales”, aseguró Juana Téllez, economista jefe de BBVA Research para Colombia.

Así las cosas, los analistas dicen que los avances en obras civiles dependerán de la capacidad de ejecución de los gobernantes locales en sus últimos años de mandato. “Esperamos que esa ejecución se acelere y sea un determinante positivo para el crecimiento de 2022 y 2023″.

De acuerdo con el primer informe del año, la pandemia, los cuellos de botella, la inflación elevada y la retirada anticipada de los estímulos monetarios son los factores que permitirán estudiar la situación del país y del mundo.

Lea también: ¿Cómo se comportará el consumo en 2022?

El equipo de analistas de BBVA aseguró que la pandemia sigue presente en todo el mundo y las nuevas olas de contagio están en camino. Sin embargo, los efectos de estas olas sobre la economía serán cada vez menores. “Afectarán menos la oferta, la demanda, los ahorros y la confianza que las previas. La vacunación, los nuevos tratamientos y, ojalá, la menor severidad contribuirán a esto”, señaló el informe.

Los analistas aseguraron que el consumo de bienes semidurables y durables se desacelerará. Además, se aprenderá a convivir con el virus y sus nuevas cepas permitirán que el consumo de servicios, más asociados a la interacción social, gane dinamismo en 2022 y 2023.

Según el informe, el mundo sigue afectado por los cuellos de botella en la oferta global de productos y en la logística de transporte, con efectos sobre la actividad y los precios. Esperamos que estos cuellos se mantengan en la primera mitad de 2022, para luego ceder gradualmente”.

Los cuellos de botella en la producción reflejan, de acuerdo con los expertos, el desequilibrio entre la fortaleza relativa de la demanda y la rigidez de la oferta (de bienes). Los problemas están en buena parte relacionados con la pandemia, lo que significa que con ómicron podrían extenderse más.

De acuerdo con los analistas, el empleo y la inflación, las variables económicas que más impacto tuvieron en 2021, serán los retos de este año.

Entre 2019 y 2021, el 64,5 % de la reducción del empleo nacional se presentó en los sectores de servicios. “La mayor afectación de los servicios se pudo deber a que algunos de sus subsectores son muy dependientes de la interacción social”. La construcción recuperó mucho de su empleo, ya que la actividad del sector repuntó, aunque su valor agregado no tanto.

“Muchas personas, especialmente las mujeres, se mantienen fuera de la fuerza laboral por varias razones (acceso a servicios de cuidado, educación para sus familias, los sectores más rezagados en recuperación económica tienen mayor empleabilidad de mujeres que de hombres, entre otros) afectando su capacidad de generar ingresos”, dijo Téllez.

Lea otras noticias económicas de hoy aquí.

Por su parte, la inflación seguirá alta en la primera parte del año y se espera alcance su pico en el primer trimestre de 2022, para luego ceder gradualmente. “Este año la inflación cerrará en 4,8 % frente al 5,6 % del 2021 y el año entrante en 3,6 %. Las presiones inflacionarias al inicio del año se deben a los cuellos de botella globales, la inercia inflacionaria, las presiones de costos por el incremento real del salario mínimo y la normalización gradual de las tarifas que se redujeron en la pandemia y que no han vuelto a sus niveles regulares”, explicó Mauricio Hernández, economista de BBVA Research para Colombia.

En la segunda parte del año, las presiones inflacionarias cederán de la mano de los alimentos, que permanecerán en niveles altos, y por una moderación de los altos costos de materias primas e insumos globales.

En cuanto a la tasa de cambio, BBVA Research estima volatilidad ante los cambios en la postura monetaria de los países desarrollados así como por el proceso electoral colombiano. “Estas presiones de devaluación y volatilidad serán más intensas en la primera mitad de 2022″, afirmó Alejandro Reyes, economista principal de BBVA Research, quien agregó que se espera una depreciación promedio del peso colombiano del 5,1 % en 2022 y una apreciación del 2,4 % en 2023. Es decir, “se tendría una tasa de cambio de $3.935 para este año y de $3.842 para el próximo”, explicaron los analistas.

Por otra parte, la tasa de intervención del Banco de la República seguirá aumentando hasta encontrar una postura contraccionista a mediados de 2022 y se estabilizará en ese nivel hasta, por lo menos, finales de 2023. “Esperamos que la tasa llegue a 5,75 % en comparación con el 3 % que registró en diciembre de 2021″, se lee en el informe.

De acuerdo con Téllez, cuando lo peor de la pandemia en términos económicos parece haber pasado y ante un proceso electoral que se viene, “debemos concentrarnos de nuevo en los temas estructurales en los que debe trabajar el país para aumentar el bienestar de los colombianos”.

En informe recomienda trabajar en la generación de ahorro para financiar la inversión futura. “Lo que exige aumentar el ingreso de las familias con mayor formalidad, productividad, calidad y cantidad de la educación y generando las condiciones para que se pueda volver a la fuerza laboral formal”.

Además, para mejorar los balances macroeconómicos, “debemos generar ingresos desde afuera, a través del comercio exterior e inversión directa, que nos permitan disminuir el déficit en la cuenta corriente y financiarlo bien. Finalmente, en el frente público, se requiere dibujar el tamaño de Estado que queremos y que sea sostenible en el largo plazo”, agrega el informe.

Finalmente, el informe señala que el nuevo gobierno y su plan de desarrollo debe atender los retos estructurales del país y no solo las necesidades de corto plazo. Los analistas recomiendan decisiones basadas en datos, formalidad, educación e infraestructura. “La economía crece de manera sostenible hoy y en el futuro pensando en el mediano plazo”, puntualiza el documento.

Síguenos en Google Noticias

 

Este portal es propiedad de Comunican S.A. y utiliza cookies. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso, de acuerdo con esta política.