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El precio del barril de Brent del mar del Norte, referencia internacional para el petróleo, se disparó el miércoles por encima de los 119 dólares, alcanzando un nivel más elevado desde 2022, durante los primeros meses de la guerra en Ucrania.
El temor a un bloqueo prolongado del crucial estrecho de Ormuz hacía subir el Brent un 7,58 % hacia las 17H15 GMT, hasta 119,69 dólares. Su equivalente estadounidense, el barril de WTI, ganaba un 7,60 % hasta los 107,52 dólares.
Además, la salida de Emiratos Árabes Unidos (EAU) de la OPEP y de la OPEP+ a partir de mayo siembra dudas sobre el futuro del cártel liderado por Arabia Saudita y tensa aún más las relaciones entre los dos rivales del Golfo.
Aunque no es el primer país en abandonar la OPEP es, con diferencia, el mayor productor de petróleo en hacerlo, lo que supone un duro golpe para la hegemonía del grupo y su capacidad para regular los precios del petróleo y mitigar las crisis.
¿Cuál fue el papel de Emiratos en la OPEP?
Antes de que el bloqueo iraní del estrecho de Ormuz detuviera el flujo de petróleo, Emiratos Árabes Unidos era el cuarto mayor productor de la OPEP+ y representaba el 13% de la producción de la OPEP.
Otros países, como Catar y Angola, ya han abandonado el grupo, pero la salida de Emiratos Árabes Unidos supone la pérdida más importante para la OPEP.
En febrero el país produjo 3,6 millones de barriles diarios (mbd).
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¿Por qué se va?
Emiratos Árabes Unidos lleva mucho tiempo frustrado con las cuotas de la OPEP, liderada por Arabia Saudita, que quiere limitar la producción emiratí a 3,4 millones de barriles diarios.
Mientras que EAU quiere ampliar su capacidad de producción a cinco millones de barriles diarios para 2027.
El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz le dio la oportunidad de abandonar la OPEP sin generar mayores sobresaltos a los precios y además le permite posicionarse para hacerse con cuota de mercado una vez que se reabra el estrecho, afirmó Neil Quilliam, experto en energía y geopolítica de Chatham House.
“La decisión de marcharse se tomó hace mucho tiempo, así que solo era cuestión de esperar el momento oportuno”, estima.
Emiratos no quería verse limitado por las cuotas una vez que termine la crisis de Ormuz, declaró a la AFP una fuente cercana al Ministerio de Energía emiratí.
Esto deja patentada la existencia de estrategias contrapuestas entre Emiratos y Arabia Saudita.
La economía emiratí, ya diversificada, está mejor preparada para capear los precios bajos del petróleo, mientras que la saudí depende en gran medida del petróleo para los ingresos del Gobierno y para financiar la diversificación.
“La estrategia óptima de Emiratos Árabes Unidos para extraer el máximo valor de la transición energética requiere libertad de producción, captura de la prima del carbono e independencia geopolítica de la política de precios”, afirmó Nadim Koteich, un comentarista libanés-emiratí que en el pasado habló en el canal Sky News Arabia. Y “la arquitectura de la OPEP” no lo permite, añade.
Los ingresos adicionales permitirían al país intensificar sus inversiones en inteligencia artificial y otros sectores tecnológicos.
¿Qué pasa en la relación entre Emiratos y Arabia Saudita?
Según los analistas, la decisión de Emiratos tensa aún más las relaciones entre ambos países, que se han deteriorado a raíz de la crisis de Yemen.
Los países mantienen desacuerdos en política exterior, producción petrolera y la guerra en el Oriente Medio.
Emiratos ha expresado su decepción con los aliados árabes por la guerra, incluida la Liga Árabe, con sede en El Cairo, pero también con el Consejo de Cooperación del Golfo, radicado en Riad.
Emiratos adopta además una postura más belicista sobre la guerra en Irán y Arabia Saudita ha respaldado los esfuerzos de mediación de Pakistán.
El ministro de Energía emiratí, Suhail Al Mazrouei, ha insistido en que la decisión “no ha sido política”.
Pero los analistas creen que esto aumentará la rivalidad. “Sin duda, esto empeorará aún más las relaciones entre Riad y Abu Dabi. No solo intensificará la competencia por la influencia entre ambos en el mar Rojo, sino también en los mercados energéticos”, afirmó Quilliam, de Chatham House.
Un funcionario emiratí declaró a la AFP que el país “revisa la relevancia y la utilidad de su papel y su contribución” en las organizaciones multilaterales, pero que “no sopesa ninguna retirada”.
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¿Tendrá consecuencias en el mercado?
Mientras continúa la guerra en Oriente Medio el mercado no notará las exportaciones y de todos modos la producción de Emiratos se ve limitada por el bloqueo del estrecho de Ormuz. Además, los precios del petróleo siguen disparados, como se mencionó anteriormente.
Una vez reabierto el estrecho, el país podría aumentar su producción, lo que contribuiría a que los precios bajen más rápidamente.
“Ya tienen una capacidad sostenible de 4,3 (mbd) y el objetivo de aumentarla a 5 mbd para 2027”, explica Perrin.
Si Emiratos produce una plena capacidad “el mercado pierde uno de los pocos amortiguadores de choques que le quedaban”, explica Jorge León, analista de Rystad Energy. Y la “estabilidad de los precios” dependerá todavía más de Arabia Saudita.
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