Ad
31 Aug 2021 - 2:00 a. m.

¿Qué viene para el Banco de la República?

La llegada del exministro Alberto Carrasquilla a la junta del Emisor despertó un revuelo político. Analistas anticipan que la independencia del Banco no se pondrá en riesgo.
Jorge Sáenz

Jorge Sáenz

Periodista Economía
El exministro Alberto Carrasquilla reemplaza a Carolina Soto en la junta del Banco de la República.
El exministro Alberto Carrasquilla reemplaza a Carolina Soto en la junta del Banco de la República.
Foto: Cortesía

No es la primera vez desde 1991, cuando se creó la junta directiva del Banco de la República, que un presidente designa a los cinco miembros de ese cuerpo colegiado. En aquel año fue por necesidad y ahora por necedad, consideran algunos analistas, que se llega a esa unanimidad en la conformación de la junta. Quizá la gota que alborotó el ambiente económico y político fue la designación del exministro Alberto Carrasquilla, en reemplazo de la dimitente Carolina Soto, la última codirectora que sobrevivía de la administración Santos.

“El presidente Gaviria también nombró a los miembros que inician la recién constituida junta del Banco de la República. Esta es la segunda vez que ocurre por razones fortuitas de renuncias de algunos codirectores del Banco”, destaca Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo.

Dos renuncias (Juan Pablo Zárate y José Antonio Ocampo) y dos cambios, tal vez innecesarios, llevaron a la actual situación de una junta designada en su totalidad por la administración Duque. Previo a la anunciada renuncia de Arturo Galindo, el presidente decidió efectuar dos cambios: Ana Fernanda Maiguashca y Gerardo Hernández, designados en la administración anterior, jugada que le abrió las puertas de la junta a Viviana Taboada y Mauricio Villamizar. Por Galindo llegó Jaime Jaramillo y la renuncia de Carolina Soto le permitió al Gobierno hacer moñona con Alberto Carrasquilla.

Entre otras razones, las críticas llovieron por el tema de paridad de género, que quedó reducido a su mínima expresión en la junta. Con la renuncia de Soto se esperaba que Duque nombrara a otra mujer para mantener esa cuota del 40 %, estando por encima del 30 % que exige la Ley 581 de 2000. Con la llegada de Carrasquilla, ese balance baja al 20 %.

Dudar de la independencia del Banco de la República ahora es poner en tela de juicio el profesionalismo y la responsabilidad de los actuales miembros de la junta del Banco. También es dudar de la capacidad y el reconocimiento de un economista como Alberto Carrasquilla y es ir en contracorriente con lo que piensan los inversionistas institucionales, el mercado financiero internacional y local.

Lea también: Banrep le vendió al Gobierno US$2.790 millones en reservas internacionales

Ahora bien, varios observadores tampoco le perdonan al exministro Carrasquilla haber propuesto que un ministro de Hacienda no participe en reuniones de la junta. Un debate que se maneja desde hace rato no solo acá, sino en otras economías. “Alberto Carrasquilla tiene todas las credenciales y se ha caracterizado por ser un economista bastante ortodoxo, lo que no debería poner en riesgo ni la independencia ni el statu quo del Banco Central”, sostiene Sergio Olarte, economista principal de Scotiabank Colpatria.

El exministro de Hacienda Juan Camilo Restrepo reconoce que “las vacantes del último año han llevado a que la mayoría de los directores actualmente hayan sido nombrados por el actual presidente; eso no fue lo que quiso la ley en un comienzo, pero no había escapatoria ahora. Lo que les corresponde a los actuales directores es demostrar con hechos que sí actúan independientemente del Ejecutivo, como es su deber, al margen de quién los haya postulado”.

Desde los gremios de la producción, el presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, considera que “de todas maneras el Banco de la República, por su mandato constitucional, es muy difícil que pierda la independencia en el desarrollo de su gestión; en segundo lugar, creo que la llegada de un exministro de Hacienda que conoce el Banco de la República, como ha sido el exministro Carrasquilla, es positivo para el manejo de la política monetaria del país. Sin embargo, frente a lo que aconteció en Colombia recientemente a raíz del proyecto fallido de reforma tributaria, pues obviamente esto le quita un poco de credibilidad al nombramiento”.

Por su parte, Restrepo remarca que “el nombramiento de Carrasquilla como director no es tan grave como el que se intentó hacer de gerente del Banco hace algún tiempo: ese nombramiento falló y habría sido, ese sí, un evidente quebrantamiento de la independencia del Emisor. El de ahora es más cuestionable en lo político que un quebrantamiento del Estatuto del Banco Central. Tiene condiciones técnicas para ser director. A mi juicio es un riesgo innecesario que corre el gobierno Duque luego de la manera atolondrada como se tramitó la anterior reforma tributaria”.

Para el presidente de la ANIF, Mauricio Santamaría, no es bueno que un gobierno haya nombrado a todos los miembros de la junta del Banco. “No es lo más deseable que uno pudiera tener. Pero también las personas que están ahí son muy serias, entonces eso da tranquilidad”, dijo. Recordó que “al Gobierno le quedan 10 meses, entonces tampoco es que haya mucho tiempo para que esa situación pueda terminar en algo malo y, además, estamos en una situación monetaria que se está complicando. Es decir, la inflación está subiendo, la economía se está recuperando y ya al Banco le va a tocar empezar a tomar decisiones duras, y ahí es donde se va a demostrar si hay independencia o no, que creo que sí”.

Al sistema financiero no le preocupa la conformación del directorio del Banco, pero sí destaca la llegada a la junta de un exministro de Hacienda. “Los cambios recientes en la composición de la Junta no afectan la senda prevista de normalización de la política monetaria”, sostiene David Cubides, economista de Itaú Colombia.

Contrario a quienes descalifican las actuaciones de Alberto Carrasquilla como ministro de Hacienda, ahora y en el pasado, muchos analistas económicos le reconocen las grandes credenciales como economista con conocimientos y credibilidad en política monetaria, cambiaria y fiscal. “La hoja de vida de Carrasquilla no pone de ninguna manera en duda que cumple con todas las características técnicas que debe tener un codirector del Banco de la República”, dice Olarte.

Santamaría argumenta que “la llegada del exministro a la junta es excelente, eso pasa en muchos países y la condición de exministro no lo desmerita para ser miembro de la junta y mucho menos de un economista de la talla de Alberto Carrasquilla. Aunque no es la situación ideal, pero dada la calidad de la gente que está ahí, y la situación que se avecina, pues realmente espero que esto se vaya a manejar bien”.

Las críticas contra el nombramiento vienen de sectores políticos y sociales que, en medio de un año preelectoral, y sin haber olvidado el fiasco de la abortada tributaria, califican como una torpeza política la designación de Carrasquilla. Aunque nadie parece dudar de las capacidades económicas del exministro, muchos tampoco olvidan que nunca una reforma fiscal había derivado en el estallido social que se manifestó en el paro nacional y que, en buena parte, estuvo alimentado por la forma en la que fue ambientada la retirada iniciativa legislativa.

Sobre las futuras decisiones de política monetaria, muchos consideran que el exministro, ahora en la junta directiva “es muy posible que apoye un retorno gradual de la tasa de interés hacia un aumento a largo plazo. Comenzarían a subir la tasa de interés de a 25 puntos básicos desde septiembre hasta llegar a cerca de 4,50 o 5 % a principios de 2024. Un retorno muy gradual”, sostiene Olarte.

En el terreno de la política monetaria, David Cubides, de Itaú Colombia, admite que “en medio de una recuperación sostenida de la actividad, las presiones inflacionarias y los desbalances externos, el directorio incrementaría la tasa de referencia en 25 pbs a finales de septiembre, probablemente con la participación del nuevo codirector Alberto Carrasquilla. Para el cierre de este año esperamos que las tasas se ubiquen en 2,5 %”.

Finalmente, para el director de Fedesarrollo, Luis Fernando Mejía, “la historia lo que muestra es que la independencia del Banco proviene de la idoneidad de quienes son designadas por el presidente de turno, que son personas con una gran formación profesional, técnica, trayectoria, experiencia y, por ende, inmediatamente llegan y se ponen la camiseta del Banco de la República y asumen esa tarea, ese rol fundamental de velar por la estabilidad macroeconómica, así que no me genera inquietud esa independencia”.

Recibe alertas desde Google News