Tras la suspensión de producción de Fabricato

El decreto con el que los textiles colombianos esperan repuntar

El Gobierno adelantó un dialogo con empresarios para lograr cambios en los umbrales arancelarios y así eliminar el contrabando técnico. El sector cayó 19,9% en junio de 2017.

Se han perdido 50.000 empleos en el sector confección durante 2017. / Reuters

Este se lunes se conoció el proyecto de decreto con el que el Gobierno afronta el mal momento por el que pasa el sector textil y que se agravó luego de que Fabricato, una de las empresas más importantes y con más historia de la industria, anunciara este fin de semana que suspenderá su producción industrial a partir del 26 de agosto hasta el 10 de septiembre. La empresa afirma que la difícil situación por la que pasa se debe a las condiciones negativas de la economía del país, el debilitamiento de los aranceles de importación, de la masiva importación de telas y prendas, así como por el contrabando de productos textiles. (Lea Fabricato: El mensaje que envía el freno de su producción)

El decreto llegó luego de una reunión entre el Ministerio de Comercio y representantes del sector y establece que habrá un umbral de precios para la importación de textiles y así controlar el ingreso al país de la mercancía que llegue por debajo de ese umbral. Para esto se enlistará la colaboración de la Dian.

El umbral que establecerá el proyecto de decreto aún no está definido. La iniciativa será sometida a consideración de los diferentes actores del sector durante 15 días antes de ser aprobada y sancionada finalmente.

“Los decretos que hoy existen y que se han mencionado operan para el sector de las confecciones. El de textiles no cuenta con esta medida, razón por la cual el Gobierno ha venido trabajando conjuntamente con los textileros para mirar herramientas que nos permitan ayudar también a ese sector a hacer un control aduanero, tal como lo hemos hecho con el de las confecciones”, dijo María Claudia Lacouture, saliente ministra de Comercio, Industria y Turismo.

En medio de este panorama, este lunes se conoció el reporte de producción industrial del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), que reveló que tan sólo en julio de 2017 la hilatura, tejeduría y acabado de productos textiles cayó19,9 %, y 8,8 % en el primer semestre del año. (Lea Producción industrial cayó 1,9 % en junio)

Esta es una coyuntura que se complementa con la disminución de 9,7 % entre enero y junio de este año en la producción de confecciones, sector que denunció que ha perdido más de 50.000 empleos en 2017. Se trata de una situación que los empresarios de confección le atribuyen a la modificación de aranceles en noviembre de 2016.

La ministra se refirió a las preocupaciones que hay dentro de la industria textil e hizo un llamado a la calma, por lo que consideró desinformación: “Los directivos venían estudiando la suspensión desde hace tiempo, pues la consideraban necesaria, por lo que pido no hacer politiquería con una medida preventiva. Asimismo, se debe hacer una distinción sobre el decreto firmado en noviembre de 2016, que modificó los aranceles en las confecciones, pero no afecta a los textiles. Por lo que son dos cosas diferentes”.

Sobre las medidas del Gobierno, Edwin Salazar, presidente de la Cámara Colombiana de la Confección y Afines, indica que “celebramos que el Ministerio de Comercio esté trabajando por políticas a través de toda la cadena de producción que impulsen a la industria, sobre todo en las que atacan el contrabando. Sin embargo, todavía queda mucho por resolver, por ejemplo el cambio arancelario que deja a las confecciones colombianas en desventaja y los impuestos sobre algunas materias primas como el hilo”.