Yo estuve en la erradicación de la aftosa

"El restablecimiento del estatus sanitario por parte de la autoridad internacional, es la muestra que trabajando juntos por un mismo propósito, se pueden obtener resultados concretos para sacar adelante nuestro país", Aurelio Iragorri.

Archivo El Espectador

El pasado 11 de diciembre, el sector agropecuario le ha dado otra buena nueva al país: la recertificación del estatus sanitario de Colombia como país libre de fiebre aftosa con vacunación por parte de la Organización Mundial de Sanidad Animal –OIE-. Noticia, que me llena de regocijo y orgullo, pues para sorpresa de muchos, en menos de seis meses logramos, no sólo la contención y erradicación del virus, sino que además, obtuvimos el restablecimiento del estatus sanitario, fundamental para las más de 450.000 familias que viven de la actividad ganadera en nuestro país.

Lea también: Colombia recupera estatus de país libre de aftosa

El anuncio de la OIE, vino acompañado de elogios al esfuerzo mancomunando realizado por el Gobierno Nacional y los ganaderos, quienes totalmente comprometidos, no dudaron un solo segundo en implementar las acciones necesarias para erradicar el virus de fiebre aftosa,  de cuyo brote fui informado por parte del ICA el 24 de junio de 2017. Este brote, identificado en Tame, Arauca, fue un duro golpe a nuestro arduo y constante trabajo, pues se daba a pocos días de la apertura del mercado chileno, así como de otros 16 importantes países, que daban visto bueno a todos los avances en el proceso de producción y comercialización de la carne colombiana.

Enterado de la situación, ordené inmediatamente la puesta en marcha de un plan de emergencia, que consistió, no sólo en declarar la cuarenta en la zona afectada y el sacrificio de unos  300 animales, sino además, el establecimiento bajo la coordinación del Ministerio de Agricultura, del puesto de Mando unificado (PMU), que combinó el trabajo sin pausa de todas las fuerzas del Estado: Ejército, Policía, Aduana, Ministerios y las Gobernaciones implicadas. Igualmente, se creó el frente de TODOS CONTRA EL CONTRABANDO, en el que por primera vez en la historia de nuestro país en la lucha de este flagelo, se utilizaron drones y tecnología de última punta, con los que logramos identificar el ganado ilegal que se encontraba escondido dentro de la zona.

También le puede interesar: Tras crisis por aftosa, Gobierno confía recuperar el estatus sanitario en 90 días

Si bien hubo voces malintencionadas que buscaron desinformar y sacar rédito político de la situación, intentando afectar desde Colombia los mercados internacionales;  no vacilé un segundo en tomar las decisiones  correctas, y sin entrar en controversias dañinas e infructuosas, dispuse  la ejecución del plan de Acción, que permitió la implementación de los protocolos sanitarios  en los predios en donde se detectó el virus y en el área focal, que se ampliaba ahora a Yacopí, Cundinamarca y al Corregimiento de San Faustino en el Norte de Santander. Para ser más eficientes en el proceso de identificación del virus, el ICA y el Ministerio de Agricultura capacitaron a miembros de la  Fuerza Pública, para poder determinar rápidamente en los más de 60 puestos de control instalados en los tres departamentos, cuáles animales podrían ser portadores del virus.

Las actividades de evaluación diagnostica de animales realizada en cada uno de los predios, así como las medidas de seguridad y sanidad tomadas por los ganaderos, dieron como resultado el sacrificio y entierro –a más de 10 metros bajo tierra- de 3.244 animales en las zonas afectadas, así como la constatación de nuestras más temidas sospechas: el contrabando sería el causante del brote, por lo menos en el caso de Arauca y Norte de Santander, en los que el origen de la fiebre vendría de una cepa de la vecina Venezuela, único país en la región que no cuenta con un estatus sanitario, y con quien compartimos una porosa frontera de más de 2.000 kilómetros. Para el caso del brote en Cundinamarca, aún el origen es incierto, por lo que me inclino a creer en la hipótesis relacionada con  un infortunado caso de contagio mecánico.

Le sugerimos leer: Abren investigación criminal en Yacopí por foco de fiebre aftosa

Así, gracias al trabajo incansable de más de 300 funcionarios, 350 operarios de puestos de control, más de 50 profesionales en campo, y del apoyo incondicional de nuestros ganaderos, el virus no sólo fue erradicado en menos de 3 meses, sino que evitamos la propagación del mismo a otras importantes zonas ganaderas, tales como la Costa Caribe y el Sur del país.

Los frutos de todo este esfuerzo no se hicieron esperar: en septiembre fui personalmente a la sede de la OIE a mostrar y explicar todas las acciones y los resultados obtenidos. Ante la certitud de los hechos, la autoridad sanitaria dio luz verde al inicio del proceso de recertificación de 29 departamentos en donde están las zonas de mayor producción bovina del país, y aceptó el establecimiento de una zona de contención en las áreas donde se presentaron los focos, hoy libres de la presencia del virus.

Con la merecida recertificación de la OIE del estatus sanitario, es el momento de continuar trabajando fuertemente para preservar los sobresalientes logros obtenidos en los últimos tres años del sector ganadero y agrario del país. No sólo la conquista de nuevos e importantes mercados internacionales para la ganadería colombiana, entre los que contamos Libia, Jordania, Rusia, y Emiratos Árabes, que representan hoy más del 50% de las exportaciones de nuestra carne;  sino además, el fortalecimiento de la productividad del campo colombiano, quien este año fue el gran jalonador de la economía colombiana, logrando la creación de 225 mil nuevos empleos y un crecimiento de 7,1% en el tercer trimestre de este 2017. Cifras que nos confirman que el campo es y será el protagonista de la nueva historia que se está escribiendo en nuestro país.

Lea también: Por fiebre aftosa suspenden novilladas este fin de semana en Bogotá

El restablecimiento del estatus sanitario por parte de la autoridad internacional, es la muestra que trabajando juntos por un mismo propósito, se pueden obtener resultados concretos para sacar adelante nuestro país. Este no es un triunfo de unos pocos, es el logro de todos los ganaderos y de todos aquellos que con su tenacidad y sacrificio le cumplieron a Colombia, devolviéndole así la confianza en el sector y convenciéndonos una vez más que la unión hace la fuerza, y que la fuerza de la unión es la clave del renacer del campo.

* Aurelio Iragorri, Exministro de Agricultura

 

últimas noticias