7 Jun 2021 - 7:18 p. m.

Las mamás siempre han estado en Primera Línea

Las Mamás de la Primera Línea son un colectivo de mujeres populares que nació en el Portal de la Resistencia (Bogotá) como respuesta a la violencia policial. Lo que comenzó como un ejercicio simbólico de “no pegarle a la mamá” se convirtió en un ejemplo que se ha replicado en otras ciudades del país.
Los escudos están hechos con tablas y manijas de muebles. Todas tienen entre 19 y 40 años y se quedaron sin empleo en la pandemia. Despues de la llegada del Covid, por cada hombre que hay en el desempleo hay dos mujeres. Además, asumen las cargas de cuidado del hogar.
Los escudos están hechos con tablas y manijas de muebles. Todas tienen entre 19 y 40 años y se quedaron sin empleo en la pandemia. Despues de la llegada del Covid, por cada hombre que hay en el desempleo hay dos mujeres. Además, asumen las cargas de cuidado del hogar.

En la foto hay apenas cinco de diez Madres de Primera Línea. Las otras cinco estaban en casa, descansando después de una noche de enfrentamientos, y dos de ellas estaban curándose algunas heridas y reparando dos escudos que quedaron destruidos por el impacto de las armas no letales que el Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) accionó el pasado 19 de mayo.

A principios de mayo, diez mamás de las localidades de Bosa y Techotiva, en Bogotá, decidieron que sus hijos eran todos los que estaban en la calle. Después de encontrarse un par de veces en el Portal de la Resistencia (otrora conocido como Portal Américas) decidieron organizarse para hacer frente a la violencia policial y, entre otras, a la violencia machista. Estas mujeres entre los 19 y 40 años se juntaron cerca de las celebraciones del día de la madre, la segunda fecha más violenta del año, según Medicina Legal. (Llovieron granadas de gas lacrimógeno en el Portal Américas)

El gesto comenzó a replicarse, y abrió la puerta para otros símbolos para el diálogo en los puntos de bloqueo y resistencia. En Neiva nacieron las Nietas de la Cacica Gaitana, la denominada “Primera Línea de indias”. En Cali nació la Primera Línea Ecuménica, compuesta por líderes religiosos evangélicos, musulmanes y católicos, y en Pasto nació otra primera línea de madres. (Portal Américas se usó, sin permiso de Transmilenio, para operaciones policiales)

Hablamos con ellas en Portal de la Resistencia, después de que las organizaciones de derechos humanos y la comunidad denunciaran 110 hechos de violaciones a los derechos humanos por parte de la fuerza pública, y en donde se denunció un posible desalojo del espacio humanitario que se sostiene en ese punto.

¿Cómo comenzaron las Mamás de Primera Línea?

-Lo que recibimos fueron donaciones de cascos y guantes, pero cuando arrancamos aún faltaban muchos implementos. La verdad es que un día vimos los enfrentamientos entre la Policía y los chicos, y decidimos pararnos duro para calmar las cosas.

¿Se conocían antes de este momento?

Nos conocimos todas marchando, y se tomó la decisión de hacer el grupo Mamás Primera Línea. Veíamos cómo nos estaban vulnerando tan duro. Ver tanto chico lesionado en el Portal fue lo que nos motivó. Hemos salido todas las noches y hacemos nuestra labor social, ¿sí? Ayudamos a las chicas a llegar a la casa. Tenemos una chica que vino a protestar y que tiene 17 años, y le tocó quedarse en un caño de aquí cerca hasta las 3 o 4 de la mañana que la mamá la puedo sacar. Intentamos que las mujeres solas lleguen bien a la casa, pero lo de la semana pasada ya fue más complicado.

Que fue cuando el ESMAD les tiró un gas directamente a los escudos.

Ojalá fuera uno. Fueron siete esa noche. Dicen que no se veía bien el letrero de Mamás de Primera Línea, pero sí se ve en la oscuridad. Cuando llegamos a la casa algunos de nuestros hijos estaban llorando… es difícil porque esa defensa que se hace es rigor.

¿Y los hijos suyos?

Ninguna de nosotras tiene hijos en Primera Línea, pero es como si fueran nuestros. Y los adoptamos como hijos a todos los que salgan a marchar.

Fuera de esta colectiva, ¿a qué se dedican?

Las mamás de este país estamos reventadas, sobre todo por la pandemia. No decimos nuestros oficios por seguridad, pero efectivamente hacemos parte de las mujeres que quedaron en desempleo por la pandemia. Por eso tenemos el tiempo para estar acá, y nivelamos el tiempo entre la calle y los hijos, miramos con quién los podemos dejar y salimos.

¿Contaban antes que se les habían dañado dos escudos?

Pues esto no son armas, son pedazos de mueble con una manija por detrás. Y a la tanqueta nos paramos y dijimos fuerza muchachas. Y ahí aguantamos. Nos partieron dos escudos y nos tocó cambiarlos porque nos dimos cuenta de que ni a las mamás respetan.

En la rueda de prensa que hizo el Portal de la Resistencia hace una semana denunciaron que eran víctimas de seguimientos, ¿esto frenó?

No, sigue. Es complicado porque nos siguen cuando salimos de las marchas y hemos generado estrategias como cambiarnos de ropa, es mucho el susto.

¿Qué exigen ustedes?

Lo que más pedimos nosotras es el derecho al trabajo para las mujeres. Es muy difícil, porque todas somos mamás cabezas de familia y en este país no hay cómo. El Estado siempre nos vulnera por ser mujer, pero ahora como mamás cabeza de familia, mucho más. Ninguna de nosotros recibió ningún tipo de ayuda en pandemia y todas estamos desempleadas. La mayor petición sería el derecho al trabajo digno.

¿Y cómo se sostienen económicamente?

Esa es la cosa que dicen, que el Paro está infiltrado y no sé qué, pero acá nos sostenemos con donaciones. Nos han mandado mercados, cascos, gafas y así. Con la gente.

Con respecto a la Primera Línea, ustedes dicen que no las están entrenando y que no hacen parte de la Primera Línea, que son otra cosa…

Vea, no hay nadie que no tenga mamá en este mundo. Cuando ven que nos están atacando los chicos se pusieron a protegernos y gritaban ¡son las mamás, son las mamás!”. Pensamos que nos iban a respetar por ser madres, pero nos dimos cuenta de que no, entonces estamos estudiando eso de entrenarnos. Por ahora, no. Estamos así como, tú solo que con un pedazo de madera al frente. Esa es la única diferencia. De resto sabemos que no hay nada de especial acá.

¿Y qué opinión tiene de las declaraciones de la Policía en donde se dice que hay personas inescrupulosas que usaba a las mujeres como escudo para proteger a la Primera Línea?

Pues da rabia. A nosotras nadie nos dijo “muchachas, las necesitamos para tales y tales cosas”. Nos encontrábamos manifestando y salíamos del trabajo y nos uníamos a las marchas, pero nos quedamos sin trabajo y terminamos fue marchando y uniéndonos poquito a poquito. Nuestra meta es que muchas mamás se unan. Ese es el pensamiento de nosotras y es una meta que tenemos, y hacer una fundación para ayudar a las mamás cabeza de familia.

¿Qué necesitan?

Lo que todas las madres cabeza de familia necesitan: apoyo. Aquí sí se ayudan a las mamás, pero apenas a unas cuantas. Si eres una mamá sola y vives en un estrato 3 ya no te ayuda nadie, es estrato medio y no necesitas. Si vives en una localidad equis sí necesitas. Nosotras estamos en la pelea es por todas las mamitas. Cuando el Paro pase no queremos parar ahí, sino hacer una fundación para ayudar a las mamitas en lo que podamos. Cuando trabajábamos el sueldo promedio de nosotras eran $800.000, y con eso uno paga arriendo y come a medias. Ustedes, los hijos, son un gasto muy grande.

¿Qué pasaría si todas las mamás se pusieran en Primera Línea?

Quizás el ESMAD pensaría dos veces antes de atacar. Primero pensábamos que iba a ser así, por eso al principio esto era como simbólico. Lo hicimos primero simbólico, pero cuando nos atacaron nos dimos cuenta de que no iban a respetar nada. Igual sí teníamos claro que en el momento en que las fuerzas policiales reaccionaran pues tampoco nos íbamos a dejar. Y no vamos a retroceder y no nos vamos a quitar de la calle.

Quiero preguntarles otra cosa: he escuchado a mucha gente decir que está dispuesta a morir, ¿es su caso?

Sí. Tenemos clarísimo a qué nos estamos exponiendo al pararnos en primera línea. Nos pueden atacar y perder la vida, o algún pedazo de la cara. Todas tenemos claro eso. Ahora estamos paradas con más fuerzas, así no tengamos entrenamiento, lo primordial es que tenemos más fuerzas y sí somos capaces de pararnos.

Todas son madres cabeza de hogar, ¿reciben algún trato especial por eso? ¿Tienen alguna exigencia al respecto?

Deberían exigirles más a los papás de los hijos. Cuando uno es mamá cabeza de familia una de pronto cuando necesita el apoyo del papá, cuando no viven con uno, pues no hay acompañamiento del gobierno para decir “mira, tu hijo no tiene hoy como llegar al colegio” o “tienes que pagar una mensualidad”. A una le dicen “toca que vuelvas y lo demandes” y a uno se le va la vida en eso. No hay una exigencia para los hombres que realmente los haga responder por sus hijos.

¿Por qué entonces habrá Mamás de Primera Línea, pero no Papás de Primera Línea?

Porque tenemos más güevas que los papás, porque somos unas verracas. Vea esas mamás en Cali o en Siloé que hicieron una cadena humana frente a la Policía para que no atacaran a los muchachos. Y así es esto, poner el cuero para que no cojan a otros. Pues eso hacemos las mamás, no solo nosotras. Todas siempre estamos como en primera línea todo el rato, ¿no?

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