
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
La vida es siempre un desigual partido que jugamos a ciegas diariamente.
Ya sabemos quién va a jugar enfrente y el corazón lo damos por perdido.
Mercedes Saorí.
Hoy, por múltiples factores sociales, políticos y culturales, las mujeres han ingresado a la atmósfera del fútbol y no únicamente como jugadoras. Afortunadamente, a veces llegan libros escritos por investigadoras, jugadoras, escritoras, filósofas y sociólogas que se dieron cuenta que entrar a ese circuito tan estigmatizado para ellas se ha convertido en un buen pretexto para cuestionar esos círculos en los que no era fácil ingresar. Fútbol desde la tribuna, de Beatriz Vélez, es un buen ejemplo para graficar mi argumento.
Es una investigación rigurosa sobre la mirada de una mujer que cuestiona lo que acontece en el fútbol como “deporte para machos”. En sus páginas hay múltiples referentes sobre la sociología, la antropología y la psicología del macho que juega fútbol y que, por mil razones, no deja jugar a la mujer. Dueñas de la pelota. Cuentos de fútbol escritos por mujeres, es un libro publicado recientemente y fue compilado por Claudia Piñeiro y, entre sus escritoras aparecen Esther Cross, Ana María Shua, Gabriela Saidon, Betina González, Selva Almada, Alejandra Laurencich, Alejandra Zina, entre otras.
Hace poco me llegó el libro de Josefina Carabias, La mujer en el fútbol (1950), una obra de arte que se publicó primero en el periódico Informaciones y es la compilación de sus columnas semanales. En lo que respecta al cuento, he leído con mis estudiantes uno de Inés Fernández Moreno que se llama Milagro en Parque Chas. Ella misma comenta sobre su texto que: “El cuento lo escribí porque me lo sugirieron para la antología de Fontanarrosa. Yo de fútbol no sé nada. Es más, no me gusta el fútbol, me deprime escuchar de fondo dominguero los relatos...sin embargo, me gustó como desafío”.
Si desea leer otra columna de Juan Carlos Rodas, ingrese acá: A veces llegan libros ... (I)
Tal vez sea el momento justo para hacerle un homenaje a la primera mujer que jugó fútbol con los hombres: Irene González. Ella era portera de un equipo gallego y tapaba de falda. Tranquilamente era capitana, cobraba los penaltis fundó un equipo que se llamaba Irene González Fútbol Club. Murió a los 19 años de tuberculosis. A veces llegan libros escritos por mujeres que aluden a los obstáculos y tropiezos que tuvieron que enfrentar para llegar a cumplir sus sueños. En el caso de Irene González el primer óbice fue su propio padre. Irene a porteira, es un documental de 9 minutos que cuenta la historia de esta mujer que enfrentó los cánones impuestos en los años 20. Este tema de lo femenino me lo sugirió Catalina Rodas Quintero, quien actualmente desafía, en Argentina, los embates del género como tema de su trabajo de grado. Gracias hija.