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El día de Reyes se ha convertido en una festividad religiosa de gran relevancia a nivel mundial, culminando con el periodo de fiestas decembrinas y de Año Nuevo. Cada 6 de enero, en distintas latitudes del mundo se realizan una serie de tradiciones para conmemorar la visita de los tres Reyes Magos al Niño Jesús.
Desde regalos hasta cabalgatas y alimentos como la rosca de Reyes, este día ha ido adaptándose a las tradiciones de cada país. No obstante, todas estas costumbres comparten un mismo origen: el relato bíblico donde se menciona a Melchor, Gaspar y Baltasar, quienes ofrecieron obsequios al recién nacido hijo de Dios.
No obstante, la historia original, ubicada en el Evangelio de San Mateo, tiene algunas diferencias con la imagen de estos tres reyes que se maneja hoy en día.
Para empezar, el pasaje bíblico narra que los magos de Oriente emprendieron su viaje guiado por una estrella que les indicaba el lugar donde se encontraba el Niño Jesús.
En su paso por Jerusalén, el rey Herodes los convocó y les pidió que le avisaran una vez encontraran el sitio donde estaba el niño, esto debido a que existía el rumor de que él sería el próximo rey de los judíos, por lo que destronaría a Herodes. La estrella terminó llevando a los magos hasta Belén, donde se encontraron con los aposentos de la sagrada familia: Jesús, María y José.
Una vez ahí, los magos les ofrecieron valiosos dones: oro, incienso y mirra. Por último, en un sueño, recibieron el mensaje de que Herodes quería hacerle daño al niño y por eso optaron por otro camino para su regreso, uno a través del cual no pudieran seguirlos ni rastrear el paradero de Jesús.
En este relato, se utilizó el término de “mago” para hacer referencia a que estos reyes eran individuos con un especial conocimiento en astros. Sin embargo, en ninguno de los versículos se hace alusión al número de magos que acudió a la visita con el hijo de Dios, ni tampoco se menciona alguno de sus nombres.
Las posibles razones por las que luego se estableció una versión universal de estos datos suelen ser variadas, pero se cree que se fijó el número en tres magos, debido a que fueron tres los regalos entregados. Por otra parte, el primer registro que se encontró donde se nombraba a Melchor, Gaspar y Baltasar fue un mosaico realizado durante la Edad Media, en el siglo VI, ubicado en la basílica de San Apolinar el Nuevo, Italia.
De acuerdo con Señal Colombia, cada rey terminó siendo asociado con alguno de los tres continentes que se conocían en esa época, siendo Melchor, el representante de Europa; Gaspar, el de Asia; y Baltasar, el de África. Además, el cargo de “reyes” también ha sido discutido, porque la mención de este título no se encuentra en el pasaje bíblico. No obstante, este terminó siendo aceptado debido a las profecías que hablaban sobre reyes que visitarían al Mesías. Todos estos elementos fueron conjugando el relato que se difunde en la actualidad.
Por otra parte, el 6 de enero se fijó como fecha de celebración, debido a que también está relacionado con la Epifanía, un día que celebra la manifestación de Jesús a la humanidad, destacando eventos como el de los Reyes Magos.
Una de las tradiciones principales asociadas a esta festividad es la entrega de regalos a los niños, como una representación de los objetos que le fueron obsequiados al Niño Jesús.
En España se realizan numerosas cabalgatas simulando el recorrido que hicieron los tres magos. La más antigua de la que se tiene registro es la de Alcoy, cuya primera mención fue realizada por el Diario de Alcoy en 1866. Además, este evento fue declarado como fiesta de Interés Turístico Nacional.
También se encuentra la famosa rosca de Reyes, que adquiere distintos nombres y formas dependiendo del lugar del mundo en el que nos encontremos. Según Global, revista de la Universidad Autónoma de México, el origen de esta costumbre se remonta a los romanos, quienes durante las fiestas saturnales (dedicadas al dios Saturno), escondían una moneda en un dulce, la cual convertía a quien la encontrara en rey por un día.
Las diferentes presentaciones de este pan en forma de corona y adornado por frutas, así como el resto de tradiciones, son una demostración de como el relato de los tres Reyes Magos ha ido evolucionando y constituyéndose como una festividad con inmensa influencia cultural en nuestro mundo contemporáneo.