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La casa de subastas Sotheby’s incluyó en su subasta de “Semana de los maestros” una pintura funeraria que data de hace más de 2.000 años. A este tipo de piezas se les conoce como retratos de Fayum, un tipo de pintura naturalista que se enfocaba en representar el rostro de una persona fallecida para que fuera colocada como panel sobre su momia, como si fuera una especie de máscara.
El caso de la pintura de Sotheby’s, fue realizada en encáustica, usando cera de abejas calientes y pigmentos sobre un panel de madera. Según los estimados, esta pieza podría venderse por USD 350.000 y perteneció al periodo flavio del Imperio Romano. El retrato Fayum más caro jamás vendido fue subastado en 2007 por USD 936.000.
Este retrato de Fayum presenta a un hombre adulto con arrugas en su rostro, pelo negro canoso, cejas tupidas y ojos color miel. Como este hay más de 900 retratos que han mostrado a mujeres, niños y hombres. “Te invita a querer saber más sobre él y a sentir su presencia”, dijo Alexandra Olsman, especialista en esculturas y obras de arte antiguas de Sotheby’s, a CNN.
La pieza que será subastada destaca, según Olsman, por la edad del personaje retratado, ya que se trata de una persona mayor que muchos de los demás retratos encontrados. Aunque se desconoce si los retratos fueron pintados en vida o realizados de manera póstuma, se cree que las personas retratadas pertenecían todas a las clases altas, para poder pagar el proceso de momificación y por su retrato, dijo Olsman.
De acuerdo con la especialista, este estilo de pintura era favorecido por aquellos que tenían un vínculo con la familia imperial. Además, los retratos funcionaron como puente entre las tradiciones artísticas del Antiguo Egipto, Roma y la pintura clásica griega.
“Creadas para cubrir los rostros de los difuntos durante el entierro, estas efigies fusionan el realismo artístico grecorromano con las creencias funerarias egipcias, dando como resultado imágenes que ofrecen al espectador una sorprendente sensación de presencia a lo largo de dos milenios. El presente ejemplar, perteneciente a la colección del Goucher College, representa a un hombre de mediana edad, de cabello canoso y profundos ojos color avellana. Aunque su identidad se desconoce, posee una inmediata sensación de familiaridad, casi como si lo conociéramos de un lugar que apenas recordamos”, reseñó Sotheby’s.
Este tipo de retratos comenzaron a ser descubiertos hacia el siglo XVIII y XIX. En su momento, los historiadores de arte no sabían cómo interpretar este tipo de pinturas. Estos retratos, que fueron encontrados en la ciudad egipcia de Fayum, fueron preservados gracias al clima cálido y árido del desierto egipcio, lo que permitió que muchos hayan sido encontrados en buen estado.
En ocasiones, los retratos presentaban pinceladas gruesas, parecidas a las que los impresionistas utilizaron siglos después y, dependiendo del personaje, se retrataban con más o menos ornamentos y, en ocasiones, incluso con hoja de oro.