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27 Dec 2021 - 2:00 a. m.

Historia de la literatura: “Eugenio Oneguin”

“Eugenio Oneguin” fue publicada en 1833, y Alexander Pushkin empezó a trabajarla desde 1823. Se trata de una novela en verso, como lo expresó el autor en el subtítulo de la obra.

Monica Acebedo

Aleksandr Serguéyevich Pushkin nació  en San Petersburgo en 1799 dentro de una familia de la aristocracia rusa.
Aleksandr Serguéyevich Pushkin nació en San Petersburgo en 1799 dentro de una familia de la aristocracia rusa.
Foto: Getty Images.

El 27 de enero de 1837, a las afueras de San Petersburgo, el escritor Alexander Pushkin, autor de la obra a la que me refiero en esta ocasión, se enfrentó a un duelo que le costó la vida. Georges d’Anthes, un oficial francés, había ofendido al escritor en más de una ocasión, pues había intentando seducir, varias veces, a su esposa Natalia. El gran escritor ruso no iba a permitir que su honor siguiera siendo ultrajado, así que retó al francés, a pesar de que el zar Nicolás I había prohibido expresamente los duelos. De esta manera, en un combate novelesco, al estilo de los descritos en muchas de sus obras, uno de los escritores rusos más relevantes de todos los tiempos, perdió la vida unos días después del enfrentamiento.

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Aleksandr Serguéyevich Pushkin, conocido en español como Alexander Pushkin, había nacido en San Petersburgo en 1799 dentro de una familia de la aristocracia rusa. Uno de sus bisabuelos había sido un esclavo negro proveniente del norte de África, regalado al zar, y que luego se mezcló con las familias nobles de Moscú. Fue educado, como todos los nobles de ese país, dentro de la lengua y cultura francesas, y, por lo tanto, fue esa literatura, junto con la inglesa, las que más influyeron en su formación. Publicó sus primeros poemas en algunas revistas académicas. Perteneció a grupos de intelectuales que deambulaban entre lo literario y lo político. Y aunque los versos de los primeros poemas eran más que todo de corte romántico, influido por Lord Byron y otros autores sentimentales, las autoridades zaristas le dieron una lectura subversiva a algunas de sus publicaciones, sobre todo a La libertad (1817) y El pueblo (1819). Por esta razón tuvo que exiliarse por algunos años, desde donde escribió sus obras más representativas que le dieron el salto a la fama, entre otras razones, por la idealización romántica del exilio: Ruslan y Lyudmila (1820), El prisionero del Cáucaso (1822) o La fuente de Bakhcisaraj (1824). En 1826, el zar le autorizó el regreso, ya que para ese entonces se había convertido en el símbolo de la poesía romántica rusa. Allí publicó otras obras en prosa como Poltava (1829), Relatos de Belkin (1830), El caballero de bronce (1833) y La hija del capitán (1836).

Eugenio Oneguin fue publicada en 1833, y la empezó a trabajar desde 1823. Se trata de una novela en verso, como lo expresó el autor en el subtítulo de la obra. En el prólogo se aparta del concepto de la narración romántica y, de paso, se adscribe en la tendencia realista al referirse a su escrito: “En ella se describe la vida social de un joven de San Petersburgo a finales del año 1819″.

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El protagonista, posiblemente inspirado en algunos aspectos de Don Juan de Byron, es bien plantado, seductor, culto y elegante: “Hablaba y escribía correctamente el francés, bailaba admirablemente la mazurca, saludaba con elegancia y..., ¿acaso no es suficiente? La gente de sociedad lo tenía por simpático e inteligente (…)”.

En algún momento este singular personaje hereda una hacienda y se traslada a vivir a ella. Allí se hace buen amigo de un poeta romántico, Lensky, que está profundamente enamorado de Olga, la hija de un vecino. La hermana de esta última, Tatyana, se enamora de Onegin y le declara abiertamente su amor, pero este la rechaza. Luego, entre el protagonista y su amigo poeta surge una desavenencia y se ven enfrentados a un duelo, en el que Eugenio mata a su amigo Lensky. Después de algún tiempo el protagonista regresa a San Petersburgo, en donde encuentra a la misma Tatyana a la que había despreciado unos años antes. Ella está casada y más hermosa que antes y, ahora sí, Oneguin se enamora perdidamente.

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El poema presenta una versificación novedosa: “AbAbCCddEffEgg” (tetrámetros yámbicos), dentro de una trama costumbrista y moderna desde la perspectiva lingüística. Es un retrato de una sociedad urbana, política y, a la vez, romántica, pero igualmente expresa la relación entre la vida y el arte en un juego metaliterario que dibuja estereotipos culturales. Los personajes son reflejo de los movimientos literarios de la época: Lensky ha leído a los románticos alemanes; Tatyana conoce muchas novelas sentimentales francesas, y el mismo Oneguin ha leído a Byron.

En suma, Alexander Pushkin es uno de los escritores más representativos de la literatura rusa del siglo XIX. Es a Rusia lo que Dante a Italia y Shakespeare a Inglaterra, y es además el precursor de un nuevo lenguaje literario en ruso. Se sirvió del pensamiento político y filosófico de la Ilustración, pero al mismo tiempo expresó el sentimentalismo romántico de moda en Europa, en diálogo con el naciente realismo y costumbrismo ruso. En Eugenio Oneguin, afirma José Fernández Sánchez “(…) nos permite ver cómo la obra trata los temas cotidianos y la abundancia en ella de los detalles realistas, todas las costumbres urbanas y rurales, los hábitos sociales, los objetos, las casas, las ropas, los colores, las comidas: esos detalles que definen al hombre y su destino en una época determinada”. (En La literatura admirable, Pasado & Presente, 2018, p. 366).

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