
Escucha este artículo
Audio generado con IA de Google
0:00
/
0:00
Neon, distribuidora estadounidense del film, ha informado de que el iraní ha sido detenido junto con otras dos personas, Vida Rabbani y Abdullah Momeni, que también firmaron la carta.
Entre los firmantes de la misiva también se encuentran el cineasta Jafar Panahi, director de la película, que se encuentra en Estados Unidos de promoción; el cineasta Mohammad Rasoulof, exiliado en Alemania, y la Premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi y Nasrin Sotoudeh, ganadora del Premio Sájarov.
Las autoridades iraníes aún no han confirmado el arresto ni proporcionado detalles sobre los cargos contra los detenidos, señala Hollywood Reporter.
En el documento los firmantes critican a Jamenei por “autorizar el asesinato masivo y sistemático de ciudadanos” durante la represión de las protestas gubernamentales que se han sucedido a lo largo de las últimas semanas.
“El asesinato masivo y sistemático de ciudadanos que valientemente salieron a las calles para poner fin a un régimen ilegítimo constituye un crimen organizado de Estado contra la humanidad”, dice el comunicado que señala el uso de munición contra civiles, asesinatos, arrestos, persecuciones, asesinato de manifestantes heridos y la obstrucción de atención médica, entre otros.
La responsabilidad de estas “atrocidades” recae en Alí Jamenei, asegura la misiva, que alude al “aparato autoritario” del régimen para cometer “asesinatos masivos” solamente “para asegurar su supervivencia”.
El gobierno iraní ha reconocido más de 3.000 muertos, pero las organizaciones de derechos humanos apuntan a que ascienden a decenas de miles.
‘It Was Just an Accident’ narra la historia de un expreso político que considera vengarse violentamente de su torturador en prisión, fue coescrita por Panahi, Mahmoudian, Nader Saeiver y Shadhmer Rastin.
Es la primera película de Panahi desde que salió de prisión en Irán, ha conseguido la Palma de Oro en Cannes y está nominada a dos Óscar en las categorías de guion original y película internacional.
Panahi y Mahmoudian se conocieron en prisión, según ha declarado el primero en un comunicado tras conocer el arresto.
“Desde el primer día, destacó, no solo por su semblante tranquilo y su amable conducta, sino también por su excepcional sentido de la responsabilidad hacia los demás. Cada vez que llegaba un nuevo preso, Mehdi intentaba cubrir sus necesidades básicas y, sobre todo, brindarle tranquilidad -señaló-. Se convirtió en un pilar de la tranquilidad dentro de la prisión: alguien en quien los reclusos de todas las creencias y orígenes confiaban”.
“Meses después de su liberación (...) le pedí que me ayudara a pulir el diálogo. Sus nueve años de prisión le habían proporcionado un conocimiento directo del sistema judicial y la vida en prisión -añade-. Además, su extenso trabajo de campo en derechos humanos lo había convertido en una fuente de consulta fiable y autorizada”.
El propio Panahi fue condenado a un año de prisión en su país el pasado diciembre por razones similares a Mahmoudian y ha asegurado que, una vez acabe la promoción del filme volverá a su país.