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Italia abrió una investigación por el ángel con el rostro de Meloni en una basílica de Roma

El Ministerio de Cultura italiano y la diócesis de Roma abrieron una investigación sobre el fresco restaurado en el que un ángel parece llevar el rostro de la primera ministra. La pintura se ha convertido en una atracción turística.

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03 de febrero de 2026 - 01:58 p. m.
Giorgia Meloni y el fresco en el que dicen que fue pintado su rostro.
Giorgia Meloni y el fresco en el que dicen que fue pintado su rostro.
Foto: EFE - Mariana López Alba/FABIO FRUSTACI
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La Basílica de San Lorenzo in Lucina, ubicada en el centro de Roma, se ha convertido en un nuevo foco de atención turística al que visitantes y curiosos se acercaron este lunes para ver el polémico fresco que representa a un ángel y que tiene el rostro de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. “No, definitivamente no me parezco a un ángel”, escribió la primera ministra en Facebook junto con el emoji de una cara que ríe.

El Ministerio de Cultura italiano y la diócesis de Roma anunciaron que abrirían una investigación sobre lo ocurrido en la basílica, tras el primer reporte publicado en el diario La Reppublica. Desde el ministerio afirmaron que enviaron técnicos al templo para que realizaran una inspección para luego “decidir qué hacer”.

De acuerdo con el párroco de la basílica, la restauración de las decoraciones se realizó después de que sufrieran daños por agua. Sin embargo, como mencionó Reuters, las pinturas originales son del año 2000, por lo que no se encuentran protegidas como patrimonio cultural.

“Sí, absolutamente es Meloni”, dijeron varios de los visitantes que acudieron a este templo y que aprovecharon para fotografiar la imagen, ubicada en la capilla lateral derecha del altar mayor, en el monumento funerario de Humberto II de Saboya.

Las opiniones sobre la reproducción del rostro de Meloni en este fresco de carácter religioso son para todos los gustos y varían desde los comentarios jocosos y humorísticos hasta el desagrado por mezclar política con arte sacro.

Este es el caso de Francesca Bellini, una visitante romana, que considera que “es algo realmente muy feo, porque, aunque atraiga a muchos turistas, no es respetuoso para todos, para los italianos y también para la ciudad de Roma”, dijo.

La curiosidad fue lo que empujó a Francesco Romano, arqueólogo, a acercarse hasta la basílica en su día libre: “Había oído la noticia y vine por curiosidad. Al verlo, hay que decir que sí, se parece a ella”, reconoce, antes de mostrarse crítico con la intervención.

“Se ha hecho sin propósito científico y es algo bastante grave”, opina, porque dejando “al margen a los partidos políticos”, que dice que no le interesan, cree que “no se puede transformar una obra de arte” con este tipo de alteraciones.

En la polémica también entran los visitantes extranjeros como Radek Lajda, un turista checo que llegó a San Lorenzo in Lucina atraído por una placa dedicada al compositor Josef Mysliveček.

“No habíamos escuchado nada sobre el fresco, así que fue una completa sorpresa”, explica.

Aunque, a su juicio, este tipo de casos no son excepcionales: “Ha pasado muchas veces en el pasado, en muchos países, con estatuas y pinturas. Diría que es una más y no haría una gran historia de ello”, comenta.

La inclusión de personajes contemporáneos en obras artísticas cuenta con precedentes históricos, pero las intervenciones actuales en bienes protegidos están sujetas a estrictos criterios de conservación y normativas científicas, por lo que este hecho ha generado una reacción política e institucional considerable en Italia.

Mientras, la basílica y algunas de sus capillas continúan en obras y con el fresco a la espera de que la inspección técnica ordenada por el Ministerio de Cultura italiano determine la naturaleza de la intervención y decrete las medidas que considere.

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