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Después de meses dando “periodicazos” y haciendo campaña con un proyecto político que vendió como independiente, el segundo lugar en la Gran Consulta por Colombia ubicó a Juan Daniel Oviedo como uno de los líderes políticos con más proyección del momento. El Espectador realizó un perfil sobre él en 2023 y que ahora, cuando logró 1,2 millones de votos en ese proceso, sigue siendo oportuno por los detalles sobre sus rutinas, sus orígenes y sus convicciones alrededor del servicio público.
“Lo único que tengo bueno de mi cuerpo son mis ojos, así que no había forma de que me los dejara de cuidar para salir ‘mejor’ en las fotos”, le dijo Oviedo a este periódico cuando contó que una de las recomendaciones que le hicieron en ese entonces para “mejorar su imagen” ante las personas era quitarse las gafas.
En aquella época, cuando Bogotá elegía a su alcalde y Oviedo estaba como candidato del movimiento Con Toda por Bogotá, explicó por qué, a pesar de la sugerencia, prefirió ser él, así eso fuese a sacrificar su aspiración de ser alcalde: “No me podía quedar ciego para lograrlo. No quería, mejor dicho, posar para llegar a la meta”.
En esa elección, Oviedo logró 616.902 votos, quedando en segundo lugar detrás del ahora alcalde Carlos Fernando Galán. Por eso, ocupó durante un año y cinco meses la curul que el Concejo de Bogotá le da a quien queda de segundo en esos comicios.
Lo invitamos a leer este perfil en el que se reflejan sus intereses incluso por el arte: su encuentro con la pintura y la fotografía, las disciplinas que más menciona, fue tardío. Descubrió que era algo que le interesaba en Madrid, mientras estudiaba una maestría. Los fines de semana se iba al Museo del Prado a contemplar las obras que lo llevaron a una revelación: la estética era una forma que no había descubierto para describir fenómenos sociales y definirlos con una perspectiva distinta a la economía científica.
El artículo también explora el contraste entre la “forma” y el “fondo” en la figura de Oviedo. Mientras algunos debates públicos se han centrado en su estilo personal o su apariencia, el perfil muestra a un candidato que decidió no moldearse para encajar en las expectativas de la política tradicional.
Ese gesto, junto con su trayectoria técnica y su exposición mediática explicando cifras económicas, contribuyó a construir un personaje político que combina tecnocracia, autenticidad y una narrativa personal poco habitual en la política colombiana.
